Saramago

viernes, 25 de junio de 2010 ·

Tenía yo ganas de escribir sobre José Saramago, y no precisamente para sumarme al coro de panegíricos que nos inunda estos días. Hay que tener en cuenta que vivo en Granada, con lo que he desayunado, almorzado, merendado y cenado muchos días con él y sus andanzas. No he leído nada suyo -de propósito-; pero he leído mucho sobre lo suyo, he seguido sus pasos, he leído sus entrevistas, he acudido a alguno de los actos en que ha estado presente; con esta base he formado mi opinión: Saramago no era en absoluto el ser pacífico, lúcido, comprometido que se nos quiere vender, era un comunista, un ateo, un pesimista y un anti religioso, es decir, un militante y lo que Gomaespuma llamaría un triste.

Sin duda era también un magnífico escritor, y muy buena persona, lo que agrava el nefasto efecto de su obra. Para mí, sin trascendencia y sin esperanza no hay verdadera grandeza, y como la corrupción de lo mejor es la peor de las corrupciones, Saramago ha causado, causa y causará estragos con su corrupción del gran don de la palabra que tuvo y queda en sus libros.

El diario vaticano L'Osservatore Romano ha hecho unas cuantas apreciaciones muy jugosas, oportunamente combatidas por la guardia pretoriana del progresismo mediático Me ha gustado, además, el análisis de fondo que ha hecho el periodista Eulogio López en este breve artículo, Saramago y la nada. Para saber de su obra literaria, aconsejo seguir los enlaces siguientes de Aceprensa.

Wikio

2 comentarios:

Wilmer Antonio dijo...
3:23 p. m.  

Actitud del cobarde es atacar a quien ya no se puede defender. Las apreciaciones de L'Osservatore Romano nunca fueron hechas mientras el escritor podía, de unos cuantos plumazos, desbaratar las ínfulas de una institución corrupta, recordándonos que el creer en dioses nos predispone a que algunos avivatos pretendan mostrarse como sus voceros.

Posiblemente Saramago era "un triste". ¿Cómo no estar triste con este mundo que sigue aborregado siguiendo a dios pese a que este ser de ficción sólo ha traído desventuras e injusticias?

Ahora resulta que ser comunista, ateo, pesimista y antirreligioso es señal de pérdida de lucidez. ¿No se muestra usted acaso como un militante de la derecha igual de genocida que la izquierda? ¿Me da eso el derecho de insinuar siquiera que usted no está en sus cabales?

Si desea polemizar sobe Saramago y derribarlo después de muerto debería primero demostrar la existencia de su amigo imaginario y poner en la balanza cuanto bien y cuanto mal han hecho las religiones a la humanidad, sobre todo el cristianismo.

Suerte con su blog.

Atte,

Wílmer López

cambiaelmundo dijo...
8:06 p. m.  

¿Está seguro, sr. López, de que OR no ha escrito nunca antes sobre la obra y el pensamiento de Saramago? Sería interesante saberlo con seguridad.

Por otra parte, considero que un escritor nunca muere, su obra y su memoria perduran (salvo que caigan en el olvido, que todo puede ser). Con que indefenso no está, es más, su agresión permanece, y avisar sobre ella es un deber para los que la consideramos -con motivo- nefasta.

En cuanto a Dios... hay tanto escrito y vivido sobre esto que qué quiere que añada en el corto espacio de un comentario... Baste abrir los ojos a la creación.

Las religiones han hecho y hacen mucho bien, no es lícito atribuirles males que no les corresponden. Por resumir, en cuanto al cristianismo, el mayor bien de todos, la Dignidad del Hombre, su trascendencia: un bien inapreciable.

Un saludo,

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