
"Un buen ejemplo puede ser el último libro de Eduardo Punset, 'El alma está en el cerebro'. El ambiguo título —tal vez intencionado— parece sugerir, para regocijo del materialista y sorpresa del creyente, que el alma y el cerebro son la misma cosa. Pero la cuestión está en que para el cristiano no debería haber ninguna dificultad en esta expresión, pues desde una antropología unitaria y bíblica afirmar la interdependencia de lo físico y lo espiritual es pertinente. Que el alma, como principio espiritual, está en relación con el cerebro pero no es el cerebro ni se identifica con él, es compatible con la teología católica. Este tipo de malentendidos, que en este caso implica presuponer que la antropología religiosa es dualista (alma y cuerpo separados, y hasta platónicamente enfrentados), es lo que muchas veces dificulta un verdadero encuentro entre la religión y la ciencia".
"La ciencia siempre será necesaria para conocer lo penúltimo, el cómo de la realidad, pero sólo la apertura a lo trascendente nos llevará a situarnos en el por y para qué, en aquello que confiere sentido último a la existencia".
Para leer el artículo completo (3' 15'').
Comentarios
Tengo apuntado lo de la cerveza...