Comunicación e identidad cristiana de instituciones sociales y educativas en el nuevo contexto cultural
En un largo artículo académico*, Juan Pablo Cannata reflexiona sobre la consolidación de un nuevo contexto cultural y jurídico en el que ciertos valores considerados por la Iglesia católica como fundamentales son ahora cuestionados por sectores amplios de la sociedad.
Estos cambios afectan de modo particular a las instituciones sociales y educativas de identidad cristiana. La novedad podría resumirse en una pregunta:¿cómo contribuir al bien común cuando se pone en duda —o directamente se niega— que las propuestas ofrecidas por la Iglesia católica sean un bien social?
Desafíos
Frente a este interrogante cabe considerar dos desafíos particulares:
1) ¿Cómo comunicar valores cristianos y presentar su profundo sentido positivo, su potencialidad para inspirar un trabajo conjunto por el bien común, y su característica central de respeto por todos y cada uno de los seres humanos y del mundo en que vivimos?
2) En situaciones de comunicación que pueden ser hostiles, ¿cómo responder a preguntas o planteamientos controvertidos de tal manera que un aspecto mal expresado o mal asimilado no oscurezca —dejando un resabio de amargura e intolerancia en el aire— la expresión del todo, sumergiendo en una polémica negativa —o en un escándalo pernicioso— el núcleo positivo de la propuesta institucional?
Nuevo contexto cultural, legal y comunicativo
Cannata describe el nuevo contexto legal y comunicativo, concretando el análisis en Iberoamérica, algunas consecuencias de este contexto, las tensiones jurídicas y sociales que provoca, los nuevos consensos e interrogantes y los riesgos y oportunidades que se presentan para los centros educativos y sociales.
Se detiene en un aspecto que siempre me ha interesado mucho**: el marco del debate, el modo de plantear el discurso, la selección del portavoz y el análisis de la situación. Señala que George Lakoff, lingüista estadounidense, ha explicado que en la conversación pública funcionamos con marcos (frames) y que la propuesta central de un mensaje social es su marco. Cada tema particular y cada discusión concreta se desarrolla en un contexto que determina la posición general de los participantes respecto del tema y condiciona las posibilidades del diálogo.Para Cannata, el marco de valores es el mensaje primordial.
Claves para la comunicación
Finalmente, Juan Pablo Cannata propone algunas claves y sugerencias prácticas para comunicar valores en centros educativos, solidarios y asistenciales de identidad cristiana:
1. Construir un marco común: explicitar y comunicar el ideario institucional, la propia visión y misión, y transformarlo efectivamente en la cultura de la organización, de modo que impregne iniciativas, ideas, prácticas cotidianas, criterios de decisión y paradigmas de referencia.
2. Proponer las propias convicciones a partir de los valores comunes: el reframing implica una búsqueda de la base común y, además de un ejercicio intelectual permanente, ayuda a generar relaciones abiertas.
3. Comprometerse con los problemas sociales del propio entorno: las prioridades de trabajo y comunicación deben acompañar a las necesidades y preocupaciones de la comunidad.
4. Identificar al enunciador legitimado: evaluar quién es la persona o la organización legitimada para comunicar determinados mensajes ante los diferentes públicos.
------------------------------------------------
*Valores y discurso público: comunicación e identidad cristiana de instituciones sociales y educativas en el nuevo contexto cultural. Juan Pablo Cannata. Austral Comunicación, Volumen 3 número 1 (junio de 2014). Universidad Austral, Facultad de Comunicación.
** La opinión pública: la espiral del silencio y El arte de la reformulación, por ejemplo.
Nota del editor: si alguien está interesado en el artículo completo, puede pedírmelo indicando el correo electrónico al que enviárselo.

Comentarios