Ir al contenido principal

Emilia Tarifa. Las familias numerosas, primavera de la sociedad

Los días 16 y 17 de noviembre de 2018 se celebró en Jaén el IX Simposio San Josemaría, bajo el título Fe y Sociedad. La aportación de la vida cristiana al interés general. En el panel panel «La familia, motor del interés general» intervino mi hermana favorita, en calidad de (muy reciente) ex Vicepresidenta 1ª de la Federación Española de Familias Numerosas y Presidenta de Familias Numerosas de Cataluña (FANOC). Tituló su ponencia Familias en salida, con la intención de animar a los participantes a apoyar el asociacionismo familiar, en todas sus vertientes, sin esperar a que sea el Estado el que lo hago todo, porque o no lo hace, o no siempre lo hace bien.

Previamente preparé una entrevista por si interesaba publicarla en algún medio; pero finalmente quedó inédita. Pasado un tiempo, la publico aquí, porque me parece sobradamente interesante.

Frente a este “Invierno demográfico” las familias numerosas somos la primavera de la sociedad.

Usted es madre de familia numerosa y activista de este colectivo. Ha intervenido en el IX Simposio San Josemaría, en el panel “Familia, motor del bien común”. ¿Tiene San Josemaría algún mensaje particular para las familias numerosas?

El mismo que para todas las familias. Aunque es cierto que en ocasiones se ha referido específicamente a las numerosas. Decía en una entrevista, que cuando alababa la familia numerosa, no se refería a la que es consecuencia de relaciones meramente fisiológicas; sino a la que es fruto de ejercitar las virtudes cristianas, a la que tiene un alto sentido de la dignidad de la persona, a la que sabe que dar hijos a Dios no consiste sólo en engendrarlos a la vida natural, sino que exige también toda una larga tarea de educación: darles la vida es lo primero, pero no es todo.

Es el mismo mensaje del Concilio Vaticano II, que ha proclamado que entre los cónyuges que cumplen la misión que Dios les ha confiado, son dignos de mención muy especial los que, de común acuerdo bien ponderado, aceptan con magnanimidad una prole más numerosa para educarla dignamente (Const. past. Gaudium et spes, n. 50).

Es frecuente que se hable con preocupación de la familia. ¿Está verdaderamente en crisis?

Siempre que se hacen encuestas para determinar cuáles son los temas que más interesan o que más valoran los españoles sale La Familia como primer indicador. Sin embargo, desde hace unos años hasta la fecha parece que hay algo que no encaja, que chirría un poco.

En los años 60-70, era habitual ver familias con más de 3 hijos, no se veía como algo extraño familias con 5,6,7 u 8 hijos. Todos conocemos familias de estos tamaños o hemos pertenecido a ellas. Sin embargo, ya a finales de los 70-80 hasta ahora, el índice de natalidad ha descendido drásticamente hasta colocarse en unos niveles de 1,3 en España, por ejemplo, incluso menores en algunas regiones españolas. Es lo que se denomina desde hace varios años el “Invierno Demográfico”.

¿Qué consecuencias puede tener este “Invierno demográfico?”

Nuestro sistema del bienestar se basa en el reemplazo generacional, unas generaciones trabajan (población activa) para poder pagar las pensiones y prestaciones sociales de la generación anterior (población pasiva). ¿Qué ocurre cuando esta población pasiva es mayor que la activa?, creo que está claro, no se puede sustentar, es decir, tenemos una pirámide generacional totalmente invertida. Un mayor envejecimiento de la población conlleva un empobrecimiento de la sociedad que ya está afectando a las nuevas generaciones, es decir a nuestros hijos.

¿Cómo se puede dar la vuelta a esta situación?

Removiendo las dificultades. Esto no quiere decir que las familias que se forman no quieran tener hijos, las habrá que sí, pero en su mayoría les gustaría tener más hijos de los que tienen, sin embargo, se encuentran con muchos factores externos, económicos, laborales, de conciliación, encarecimiento de la vivienda, salarios, etc., que hace que primero: las nuevas parejas, los nuevos hogares que se forman lo hacen más tarde (sobre los 30 o +); segundo: se posponga la maternidad (buscando primero una estabilidad laboral). Es lógico, pues, que la etapa fértil de las mujeres se acorta y por tanto será difícil que se formen familias con muchos hijos.

¿Están, pues, las familias numerosas en peligro de extinción?

No, contra viento y marea, las familias numerosas no estamos en peligro de extinción, somos un colectivo escaso, sí, sobre todo las de categoría especial (+ de 5 hijos); si en España hay cerca de 1 millón de Familias Numerosas, no llega al 20% las que somos de categoría especial. Pero somos un colectivo que cree firmemente en el valor de la vida humana, en el que cada hijo es irrepetible y único, donde no se excluye a nadie y donde se quiere sin condición.

Es en la familia donde se transmiten los valores que las personas desarrollarán en la sociedad, se viven las virtudes. Necesitamos los lazos familiares como soporte afectivo, las relaciones de amistad fraterna entre hermanos para poder llegar a un equilibrio emocional.

Usted tiene una larga trayectoria en el asociacionismo familiar. ¿Qué experiencia tiene de todos estos años?

Ante una sociedad que parece que favorece más a los que no quieren tener hijos, frente a los que sí quieren tenerlos, hace más de 25 años que un grupo de padres de familia numerosa, viendo esta situación de la familia en España, y en concreto de la familia numerosa, quisimos ejercer nuestros derechos ciudadanos, dejar de ser meros espectadores e implicarnos en la sociedad, contribuir en la mejora del bien común.

Decidimos, sin medios de ningún tipo (en sus inicios) trabajar en su defensa, con el objetivo de buscar el reconocimiento social y económico que nos corresponde por la especial contribución que hacemos a la sociedad, haciendo ver a los políticos la importancia de nuestra existencia y la discriminación reiterada a la que estábamos sometidos por una serie de leyes que no nos tenía en cuenta.

Nos quisimos meter en su agenda política y pública. Desde entonces hemos avanzado bastante, con unos partidos más que con otros. Desgraciadamente el apoyo a la familia tiene sus efectos a medio y largo plazo y muchas veces los políticos son cortoplacistas.

Impulsamos a nivel nacional la Federación Española de Familias Numerosas, para tratar las leyes nacionales y luego se han ido organizando distintas Asociaciones autonómicas o pequeñas asociaciones locales agrupadas en Federaciones autonómicas. Actualmente existen más de 80 Asociaciones locales, provinciales y autonómicas que trabajamos con un mismo objetivo común, hacer valer y defender los derechos de las familias numerosas y favoreciendo la libertad de tener los hijos deseados.

Su intervención se titula “Familias en salida”, en línea con el impulso que está dando el Papa Francisco. ¿Qué pueden hacer tantas familias numerosas existentes en España?

Apoyar a estas asociaciones y federaciones asociándose a ellas, pero no buscando algo a cambio si no con el convencimiento de lo que valemos, de que somos un bien en la sociedad, de que con nuestro apoyo ayudamos a crear cultura y provocaremos una transformación de la sociedad.

Tenemos que ser y formar un elemento con peso e influencia mundial, hacernos visibles, demostrar y convencer de que tener hijos, formar una familia, no es sólo un acto de esperanza, sino la mejor inversión posible, no solo en términos económicos, sino sobre todo culturales, de transmisión de valores, de cuidado de las personas, de educación de quienes son el capital humano de nuestros países, y sobre todo de felicidad personal.

Tenemos que saber entusiasmar a los jóvenes y capacitarlos para afrontar un futuro con esperanza, a ser valientes ante las dificultades de la sociedad para formar sus propias familias libremente.

Tenemos el futuro en nuestras manos y el poder de cambiarlo, hay que creérselo, según sea nuestra respuesta contribuiremos o no, a que la sociedad y el mundo mejore.

Frente a este “Invierno demográfico” las familias numerosas podemos ser la primavera de la sociedad.

------------------------------------------
Emilia Tarifa Valentín-Gamazo. Barcelona, 1965. Licenciada en Veterinaria por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Esposa y madre de ocho hijos (y un perro). Directora financiera y socia de Dunited Metal Europe S.L. y Faweltar EE.UU. SL. Miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Familias Numerosas de Cataluña (FANOC) desde 1994 y Presidenta en el periodo 2001-2004 y de 2010 hasta la actualidad. Vicepresidenta de la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN) entre 2006 y 2018. Vocal del Patronato de la Fundación Privada Laies entre 2014 y 2017. Actualmente Vocal de la Junta de Gobierno de la Asociación Tamarell para el Fomento de la Educación.



Comentarios

Populares

La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

San Pablo en Atenas

He releído recientemente el discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas* y me ha fascinado su actualidad: es un ejemplo plenamente útil para la comunicación de la fe en el Occidente contemporáneo.

Atenas Atenas. Año 52 d.C. 16 o 19 años después de la muerte y resurrección de Cristo. Algo así como si estos hechos fundamentales hubieran ocurrido en 2000 y Pablo llegase a Atenas hoy. En realidad, menos tiempo, porque entonces todo iba mucho más despacio que ahora, y 17 años entonces eran un ayer.

Atenas era una ciudad en decadencia. Aún conservaba el aura de capital cultural del Mundo; pero el centro de poder y cultura se había desplazado hacia el oeste, a Roma. Un ejemplo con todas sus limitaciones, como si habláramos hoy de París y Nueva York.

En Atenas se mezcla un materialismo desencantado y un sincretismo religioso que resulta en un relativismo muy parecido al de hoy día en Occidente: “Porque todos los atenienses y los extranjeros que residían allí, no tenían otro pasatiempo que e…

Peregrino en Tierra Santa. Capítulo VII. Monte Tabor. Saxum. De nuevo Jerusalén

Fue el viernes 4 de mayo. Ha pasado más de un mes cuando escribo y me da por pensar en cuánto interfiere el estado de ánimo en el momento de escribir y el tiempo transcurrido en las impresiones que trato de rescatar para expresarlas. Hecho este disclaimer, me apresuro a no dejar que mis recuerdos se difuminen o contaminen aún más.

Despertamos en Nazareth. Desayuno como si no hubiera mañana. El día es acogedor. Nos dirigimos al Monte Tabor. Dejamos a la derecha Naím, la ciudad de la viuda. Atravesamos la llanura de Esdrelón, que Débora contemplaba junto a Barac desde la cima del Monte. La sensación de estar metido en la Biblia como un personaje más, a punto de entrar en combate contra los carros del ejército de Sísara. El Monte Tabor es verdaderamente singular, emerge solitario 300 metros por encima del valle de Jezreel, verde azulado en la bruma matinal. Visto por la ventanilla del autobús me recordó al famoso dibujo del "sombrero" de Saint-Exupéry, donde todos los que aún …