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Efecto Lázaro

Naturalmente, para entender el nombre hay que tener un mínimo conocimiento del Evangelio; pero esto lo supongo en mis escasos y selectos lectores y lectoras.

Tras los atentados de París, un buen amigo periodista me preguntó por Whatsapp por un amigo común, foto reportero afincado en Kenia. La razón era un tuit de @ebaste, del 14 de noviembre, que recoge una noticia de El Mundo de un asalto terrorista islamista a la Universidad de Garissa, en el este de Kenia.



Nuestro amigo común está estudiando un master en la Universidad de Strathmore, en Nairobi, y, además, estos días está entre Barcelona y Madrid, camino de Nueva York. Pero el motivo de alivio es otro: la noticia de El Mundo es de abril pasado. El "efecto Lázaro" puede aplicarse en comunicación, más concretamente a Twitter, cuando una noticia antigua "resucita" en la micro red como si fuese actual.

Ya hablé de esto con motivo de la "toma de Quaragosh" (Irak). Hay que tener cuidado con las redes como fuente de noticias: la inmediatez se convierte en precipitación con suma facilidad.


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La toma de Quaragosh

El pasado jueves 8 de enero por la tarde me llegó por whatsapp un mensaje urgente pidiendo oraciones porque los islamistas del ISIS acababan de tomar la ciudad de Quaragosh, la que cuenta -o contaba- con más cristianos en Iraq. Según el mensaje, cientos de hombres, mujeres y niños estaban siendo decapitados en ese momento. Dicho así, me produjo tal congoja que empecé a pasarlo, hasta que decidí comprobar, acuciado por cierta sospecha.

Procuro estar informado, y la toma de Quaragosh ese día no me cuadraba nada. Acudí a Twitter en busca de una fuente profesional sin encontrarla, y me fui dando cuenta de que la cadena de oración se iba remontando poco a poco en el tiempo, a días, semanas, meses atrás. Uno de los tuits (del 5 de enero) reconocía: "La noticia que colgué ayer de la ocupación de quaragosh en Irak, se produjo en agosto". En efecto, el primer tuit alusivo anuncia el ataque a la ciudad en junio, y el siguiente, que informa de la toma y la masacre, es del 8 de agosto.

A propósito de Tabarnia

La broma no lo es tanto. Para empezar es el espejo en el que los argumentos independentistas se ven reflejados con toda su grotesca facha. Ni siquiera hace falta que el espejo sea cóncavo o convexo, como los que había en el parque de atracciones del Tibidabo. Es la administración del ponzoñoso brebaje nacionalista a sus mismos elaboradores.

Con humor.

Por esto tiene tanto éxito.

Como barcelonés, y, por tanto, presunto tabarnés, me considero implicado. Al principio no quise dar vuelo al invento: bastante lío tenemos con el nacionalismo independentista catalán como para regresar al cantonalismo del siglo XIX. Después, ha ido haciéndome gracia la broma, por su sencilla genialidad y eficacia para poner en evidencia el separatismo, hasta el punto de que barajo la posibilidad de ofrecerme como cónsul de Tabarnia en Granada.

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San Pablo en Atenas

He releído recientemente el discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas* y me ha fascinado su actualidad: es un ejemplo plenamente útil para la comunicación de la fe en el Occidente contemporáneo.

Atenas Atenas. Año 52 d.C. 16 o 19 años después de la muerte y resurrección de Cristo. Algo así como si estos hechos fundamentales hubieran ocurrido en 2000 y Pablo llegase a Atenas hoy. En realidad, menos tiempo, porque entonces todo iba mucho más despacio que ahora, y 17 años entonces eran un ayer.

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