Todo es posible en Granada..., menos llegar un jueves tarde a todo lo que a uno le gustaría asistir. Anteayer tenía tres ofertas imprescindibles, apurando el "moteo" alcancé a asistir a dos. La primera, la más importante, el debate sobre la vida y la reforma de la llamada ley del aborto. ANDOC y su secretario general, José Antonio Díez, están empeñados en que el debate no decaiga, porque se corre el riesgo de que el vocerío de unos y el cansancio y las pocas ganas de pensar e informarse de otros provoquen la extinción de los argumentos serios, con resultado muerte: unos 1.000 millones desde que se legalizó el aborto en EEUU, según recordó el sociólogo Alejandro Navas.
Como empezó tarde (un mal muy extendido), no pude quedarme a todo el debate, pues quería asomar por Cocorocó, un coworking -con perdón-, una incubadora de empresas que servía esta vez de marco, ciertamente curioso, para uno de esos encuentros cinéfilo-literario-gastronómicos que oficia Jesús Lens, y que son, fundamentalmente, un encuentro de amigos alrededor de las sinergias de las artes, pues al trío mencionado hay que añadir la pintura, el diseño y la música; aunque en esta ocasión nos quedamos sin escuchar Graceland por problemas técnicos (el sonido, como la puntualidad, son los mayores quebraderos de cabeza de todo organizador de eventos).
También el show de Lens tuvo su retraso de rigor; pero al menos aquí comenzó a correr la cerveza desde el primer momento, lo que se agradeció infinito después de un día muy caluroso, y porque animó la velada desde el principio. La aparición en pausada procesión de dos modalidades de los rollitos vietnamitas que elabora de manera artesanal Clarissa Couassi, particularmente de los Nem (fundamentalmente carne y marisco), convirtió el espacio de usos múltiples de Cocorocó en una fiesta, en la que también tuvo su hueco el baloncesto, pues allí estábamos muchos y buenos aficionados activos.
Veremos qué nos depara la semana que viene. De momento, tengo subrayado en rojo el sábado 17, porque la asociación de Amigos del Colegio Mayor Albayzín (ACMA) celebra su Día con un programa muy atractivo: comida-bufé, la Asamblea de Amigos, en la que se informará de las actividades que han organizado las distintas delegaciones de ACMA, así como de los proyectos más significativos; y, para acabar, actuación musical de algunos antiguos del colegio mayor.
Seguiré contando.
Como empezó tarde (un mal muy extendido), no pude quedarme a todo el debate, pues quería asomar por Cocorocó, un coworking -con perdón-, una incubadora de empresas que servía esta vez de marco, ciertamente curioso, para uno de esos encuentros cinéfilo-literario-gastronómicos que oficia Jesús Lens, y que son, fundamentalmente, un encuentro de amigos alrededor de las sinergias de las artes, pues al trío mencionado hay que añadir la pintura, el diseño y la música; aunque en esta ocasión nos quedamos sin escuchar Graceland por problemas técnicos (el sonido, como la puntualidad, son los mayores quebraderos de cabeza de todo organizador de eventos).
También el show de Lens tuvo su retraso de rigor; pero al menos aquí comenzó a correr la cerveza desde el primer momento, lo que se agradeció infinito después de un día muy caluroso, y porque animó la velada desde el principio. La aparición en pausada procesión de dos modalidades de los rollitos vietnamitas que elabora de manera artesanal Clarissa Couassi, particularmente de los Nem (fundamentalmente carne y marisco), convirtió el espacio de usos múltiples de Cocorocó en una fiesta, en la que también tuvo su hueco el baloncesto, pues allí estábamos muchos y buenos aficionados activos.
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Jesús, Clarissa y los rollitos vietnamitas |
Seguiré contando.
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