Roberto García (Rob*) es un artista encerrado en un profesional del diseño de una gran imprenta de Málaga. Con Rob* se puede hablar de literatura, de arte, sobre todo de pintura.
En una entrada anterior señalé que su felicitación de Navidad es mi favorita de este año: es muy expresiva de su estilo, muy característico, de dibujar y de pintar.
Su obra maestra, quizá, es la del camión agotado (ignoro si tiene título). Está, si no recuerdo mal, en la sede actual del Club Juvenil Maestranza, en Málaga. He buscado la foto en Internet; pero sólo he encontrado la cabecera de su abandonado blog, El ciprés y la estrella (Rob* tiene una muy particular relación con la estrella, esa que acompaña a su firma).
Hace unos días me dio una postal con la pintura de su famoso camión. Me dijo algo como que yo sabría entender y qué hacer con la prosa que lo acompaña. En efecto, al dorso está escrito, de su puño y letra, en tinta roja, lo siguiente:
Nota del editor (o sea, mía): el de Tarso es, evidentemente, San Pablo.
En una entrada anterior señalé que su felicitación de Navidad es mi favorita de este año: es muy expresiva de su estilo, muy característico, de dibujar y de pintar.
Su obra maestra, quizá, es la del camión agotado (ignoro si tiene título). Está, si no recuerdo mal, en la sede actual del Club Juvenil Maestranza, en Málaga. He buscado la foto en Internet; pero sólo he encontrado la cabecera de su abandonado blog, El ciprés y la estrella (Rob* tiene una muy particular relación con la estrella, esa que acompaña a su firma).
![]() |
foto atarifa. No hace justicia al color de la postal |
Un viejo camión es el símbolo del hombre olvidado por las noches que ha dormido a la intemperie. Desconchones y arrugas nos cuentan momento difíciles. Su viejo motor ya inservible, lo es porque arrancó un millón de veces, siempre que fue necesario para prestar un servicio. Nunca se quejó por lo temprano, ni por la lluvia, ni por la helada. Por eso, ahora, descansa hermoso a nuestros ojos y nos dice, calladamente, como aquél de Tarso: "he recorrido el camino, he alcanzado la meta".El texto se entiende bien, es fácil compartirlo. También se pueden hacer muchas cosas con él: colgarlo en un blog, considerar la fugacidad de la vida, plantearse un modo más humano y agradecido de comportarse con los demás, particularmente con los ancianos a punto de culminar el camino, de alcanzar la meta.
Nota del editor (o sea, mía): el de Tarso es, evidentemente, San Pablo.
Comentarios
Saludado queda Rob de su parte. Seguro que lo agradecerá.
Más raro es, hoy en día, un comentario a una entrada de blog: se agradece.
Saludos,
Pienso igual, los comentarios han pasado a las redes.