Ir al contenido principal

Sobre Dios y el mal

Poco a poco he ido llegando, en mi lectura de El hechizo de la comprensión. Vida y obra de Hannah Arendt, a la razón por la que lo empecé: el juicio a Eichmann en Jerusalén y la banalidad del mal. Es fascinante, escribe Arendt:

La verdad es que los nazis son "hombres como nosotros"; la pesadilla es que han mostrado, han probado más allá de toda duda,  de qué es capaz el hombre.
Ya antes había reflexionado sobre el mal y elaborado la tesis del mal radical, que me parece iluminadora:

Existe el mal radical; pero no existe el bien radical. [...] El mal radical nace siempre que se pretende un bien radical. [...] El mal radical es todo lo que se pretende con independencia de los humanos y de las relaciones que existen entre ellos.
De esto son prueba todas las utopías humanitaristas modernas, como las distintas variantes del socialismo, con la máxima expresión del comunismo. Siempre en búsqueda, Arendt se pregunta:

No sé qué es realmente el mal radical, pero me parece que tiene que ver de alguna manera con el siguiente fenómeno: hacer que los seres humanos sean superfluos como seres humanos (no usarlos como un medio para conseguir algo, lo cual deja intacta su esencia como seres humanos y solamente incide en su dignidad humana, ese mal radical consiste más bien en hacerlos superfluos como seres humanos).
El juicio a Eichmann provocó en Arendt un cambio del mal radical al mal banal, un mal superficial, por lo que "se extiende como un hongo por toda la superficie". Más tarde sostendrá que el rechazo a pensar las cosas hasta el final y el aventurar la opinión de los demás eran los causantes de un incremento de pérdida de poder imaginativo, los que tornaban mentalmente homogénea a la gente, convirtiéndolos en funcionarios "irreflexivos", aptos para cometer crímenes monstruosos.

Ya enfangado en el ejercicio de seguir la clase magistral de Teresa Gutiérrez de Cabiedes sobre Arendt, he alcanzado el final, y por el camino he seguido encontrando jugosas reflexiones. Ante la revelación divina y la transcendencia,la filósofa y periodista alemana se debate por su incapacidad para comprender y la necesidad de sentido; es entonces cuando escribe sobre las consecuencias de la supresión de la trascendencia:

Esta supresión trae consigo que, en el caos de las relaciones de unas cosas con otras,  ya no hay sentido sino solo movimiento. Y el movimiento tritura lo que aún queda de sustancia. No es una cuestión de "valores" sino que lo que hemos perdido es la "medida".
El mal, la inmanencia..., el sentido de la vida, al fin, cuestiones siempre presentes sobre las que hay que seguir pensando, hoy más que nunca, cuando el post modernismo quiere abocarnos a una vida banal, que solo consista en movimiento.


Comentarios

m DD ha dicho que…
Me gustó mucho la película. Me has quitado las palabras de la pluma, pensaba también escribir una carta a los medios sobre este tema. Utilizaré tu elaboración. En el juicio, el juez le preguntó al acusado si todos ellos en las filas de mandos de Hitler eran imbéciles. Imbécil, en el sentiido de no tener conciencia, o relegarla al actuar. Estamos rodeados en la vida cotidiana de imbéciles. Ojalá nosotros no lo seamos. Estos días me viene más a la cabeza, pensando en el mal radical y satánico del aborto. Es de imbéciles apoyar un mal radical. Tal cual. Listo.
Tengo ganas de verla, cuando lo haga la comentamos. En efecto, el aborto es resultado de no querer pensar, y ahí está la fuerza de nuestro testimonio, seguir apelando a la razón y a la conciencia: aunque seamos pocos y parezcamos débiles, podemos despertar a muchos, y triunfar.. Es vital que la voz de la vida no se acalle, aunque solo susurre.

Populares

San Pablo en Atenas

San Pablo en el Areópago Rafael Sanzio  (1515-1516 )   Londres, Victoria & Albert Museum He releído recientemente el discurso de San Pablo en el Areópago de Atenas * y me ha fascinado su actualidad: es un ejemplo plenamente útil para la comunicación de la fe en el Occidente contemporáneo. Atenas Atenas. Año 52 d.C. 16 o 19 años después de la muerte y resurrección de Cristo. Algo así como si estos hechos fundamentales hubieran ocurrido en 2000 y Pablo llegase a Atenas hoy. En realidad, menos tiempo, porque entonces todo iba mucho más despacio que ahora, y 17 años entonces eran un ayer. Atenas era una ciudad en decadencia . Aún conservaba el aura de capital cultural del Mundo; pero el centro de poder y cultura se había desplazado hacia el oeste, a Roma. Un ejemplo con todas sus limitaciones, como si habláramos hoy de París y Nueva York. En Atenas se mezcla un materialismo desencantado y un sincretismo religioso que resulta en un relativismo muy parecido al de ...

Aquí no hay quien viva

Así está la cosa, y lo que nos espera, porque parece ser que la Universidad Carlos III ha encargado a los guionistas de este engendro el manual de " Educación para la Ciudadanía "... Mofa de la Iglesia, apología del aborto y elogio del homomonio J.A Osca. Aquí no hay quien viva Cadena televisión: Antena 3 Hora de emisión: 22:00 Fecha emisión: 11/05/2006 Los dos últimos capítulos emitidos por Antena 3 de la serie “Aquí no hay quien viva” constituyeron un catálogo perfecto del pensamiento e ideología que pretenden imponernos en España desde el sector de la progresía más rancia y ultramontana. En una de las tramas, una de las dos lesbianas de la serie decide tener un niño, pero como necesita semen, se va con su otra amiga lesbiana al ‘banco de semen’ de la primera planta, donde viven dos gays porque “entre gays y lesbianas, el tráfico de espermatozoides es lo más normal del mundo”. De los dos, Fernando es el elegido (porque el otro, Mauri, ya prestó el suyo en otra ocasión) y le...

El Bigote

Ayer celebramos el cumpleaños de un amigo, accitano. Con este motivo, agarrándome a los pelos de su frondoso bigote, decidí dedicarle el siguiente estudio: El Bigote es un ente imponente. Basta pensar que, según autores, al parecer, proviene del alemán bei Got -¡por Dios!-, o del inglés Big God -¡gran Dios! Además, la terminación en “ote” remite inmediatamente al aumentativo: grandote, animalote, cachalote, hotentote… También su otra acepción, “mostacho”, resulta apabullante, y no digamos la elegancia del “ moustache ” francés, o la contundencia del ruso “ mostachof ”. Además, el bigote da lugar a frases recias y definitivas, redondas: Hace mucho frío: Hace un frío de bigotes Estoy harto: Estoy hasta el bigote Es un hombre hecho y derecho: Es un tío con todo el bigote Es un hombre valiente: Es un tipo con dos bigotes ¡Esto es un escándalo!: ¡Tiene bigotes! Bigotes hay para todas las fortunas y gustos, desde la pelusilla de melocotón de los adolescentes hasta los severo...