Dinero, Benedicto XVI, Barcelona

domingo, 31 de octubre de 2010 ·

No es que se me haya agotado la imaginación, no, el título del post estilo "etiqueta", viene para hacer caso -por una vez, y sin que sirva de precedente- a los SEO, especialistas en posicionamiento. Podría haberlo titulado "Listillos", o "Coge el dinero y corre".

Vale, vamos al grano; en España -y en Europa- están de moda los grupos y grupos de grupos que aprovechan las visitas papales para hacerse notar y difundir su credo laicista: la visita de Benedicto XVI a Barcelona no es una excepción. Durante las últimas semanas, 51 entidades han presentado un manifiesto contra la visita; bajo el lema "Yo no te espero", denuncian, entre otras cosas, que “en medio de una crisis salvaje que golpea las familias de nuestros trabajadores y trabajadoras” se paguen “gastos suntuosos como los que comportará la visita del jefe supremo de los católicos a nuestro país “.

Está bien, cada loco con su tema, y no hay nada que decir; pero la notoriedad tiene sus riesgos, como el de que a alguien se le ocurra investigar. Es lo que han hecho los coordinadores del blog El Papa en Barcelona. ¿El resultado?: Las entidades que critican el gasto público ocasionado por la visita de Benedicto XVI reciben anualmente numerosas subvenciones públicas, en cuantía infinitamente mayor que la destinada por el Estado a la visita papal. Vale la pena leerlo, está primero en catalán y, a continuación, en castellano.

El gran Alfonso Arús -compañero de pupitre y de cancha de futbito durante un curso- innnovó en la radio española con sus retransmisiones de los partidos de fútbol del Barça en clave de humor. En una ocasión, el imitador de Johan Cruyff explicaba así la negativa del entonces entrenador culé a fichar a determinado crack: "Quiere llevarse el dinero del Barcelona, y el dinero del Barcelona ya me lo llevo yo".

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2 comentarios:

Zambullida dijo...
4:03 p. m.  

Barcelona ha amortizado con creces la visita de B-16 a BCN. La imagen de la Sagrada Familia se ha transmitido por todo el mundo. Si antes fueron los Juegos Olímpicos los que revitalizaron la Ciudad Condal, ahora será el efecto B-16.

Esos grupúsculos subversivos son minoritarios. A mí, te aseguro, no me preocupan lo más mínimo.

cambiaelmundo dijo...
5:28 p. m.  

Totalmente de acuerdo. Pero estos mensajes tipo "dinero público" calan, porque lo que más ama todo el mundo es la cartera; por eso me parece que nunca está de más desenmascararlos.

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