Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2014

El pulpo Paul y la del pulpo

No se puede salir a jugar un Mundial con el cadáver del Cid, por mucho que lo vistas de escudo y estrellas, pues si el enemigo no huye y, en cambio, se envalentona como los filisteos ante la llegada del arca de la alianza al campamento judío, lo más probable es que de estrella pases a estrellado.


Es lo que le ha sucedido a selección española estos días. Al margen de cuestiones técnicas y físicas, se les ha visto desangelados, sobrepasados, sin esa mirada hambrienta o ilusionada, como ya advirtió el propio entrenador el primer día sin poder cambiarlo, quizá porque tampoco él la tenía.

Confieso que cada vez que veo un anuncio publicitario con los jugadores como protagonistas me desasosiego, porque me da la sensación de que el aprovechamiento comercial de glorias pretéritas es más importante que la conquista del futuro; que los jugadores no están a lo que deberían estar.

El fútbol funciona maravillosamente como metáfora social, y así lo he aprovechado en diversas ocasiones. Enseña que c…

Un pacto de Estado para respetar el Derecho

Es vieja esta pretensión; ya Cicerón batalló para que se respetara el Derecho ante los que detentaban el poder en la República Romana, y como no se le hizo mucho caso, llegó el Imperio, la decadencia luego, y la caída. La Ley como defensa del ciudadano ante el poder. Cuando no se respeta la Ley, se impone el más fuerte. Es lo que denuncia Benigno Blanco -presidente del Foro de la Familia- en este alegato, publicado en Páginas Digital.

"Se habla de un pacto de Estado para reformar la Constitución: no me parece mal, aunque una opinión definitiva exigirá conocer sus contenidos y circunstancias. Pero más importante y urgente me parece un pacto de Estado para respetar el Derecho con mayúscula, es decir, la legalidad vigente. Cuando en un país las fuerzas políticas relevantes -e incluso las instituciones- solo respetan el Derecho si tal respeto les es útil conforme a sus intereses a corto plazo, todo es posible y nada es seguro, pues todo depende de la arbitrariedad circunstancial del …