Los verdaderos líderes

domingo, 25 de octubre de 2009 · 4 comentarios

Lo he dicho y escrito muchas veces en estos últimos días: en España los políticos tienen demasiado peso en la sociedad y en los medios de comunicación. Un ejemplo es el impacto de la presencia de cuatro o cinco de ellos y las declaraciones de otros pocos con motivo de la manifestación por la vida del pasado sábado 17 en Madrid.

Por eso, quiero aprovechar el estupendo trabajo de HazteOir y del Foro de la Familia para presentar y difundir la imagen y las palabras de los verdaderos líderes.



Jesucristo en el cine 2

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El libro Jesucristo en el Cine, del que ya hemos hablado, ya está en la calle.
Para abrir boca, os dejo con el documental sobre la figura de Jesús en el cine que hace un par de años elaboraron dos realizadores de “Días de cine” -el programa estelar de TVE sobre el Séptimo Arte-. Lo montaron Raúl Alda y Fran Ventura con fragmentos de las principales películas sobre Cristo que hemos podido ver en los cines o en la televisión, y el resultado se emitió por televisión el 6 de abril de 2007, en plena Semana Santa.

Aquí se ofrece la primera parte de este programa, ya disponible en Internet, que recorre las principales cintas desde el nacimiento del cine hasta mitad de los años sesenta.

Anglicanos que vuelven a la fe de sus mayores

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En un país que guarda tanta estima por sus antepasados, las tradiciones de siglos y la vetustez de sus instituciones, es lógico que cada vez más muchos vuelvan la vista a la fe de sus ancestros.

Ya hablé en un artículo anterior de Escritores Conversos, la estupenda obra de Joseph Pierce, un espléndido retrato de la conversión de muchos e ilustres intelectuales ingleses a la fe de Roma durante el siglo XX.

Ahora se ha abierto un camino ancho y andadero para que muchos más anglicanos, de todo el mundo, regresen a casa.



Algunas notas sobre la Vuelta a Casa de los Anglicanos, del excelente blog De Lapsis.

¿Por qué me manifesté el 17 O?

jueves, 22 de octubre de 2009 · 10 comentarios


Está claro que porque pienso que el aborto consiste en asesinar a un ser humano, y que la vida humana es un bien inviolable.

Pero no me refiero ahora a este tipo de cuestiones básicas y universales, me refiero a los aspectos coyunturales que tanto se están debatiendo.

Por supuesto, me manifesté para exigir al Gobierno que retire su proyecto de ley de reforma de regulación del aborto, que me parece una atrocidad; por supuesto suscribo el manifiesto de los convocantes, sobre todo cuando solicita al Gobierno medidas concretas y eficaces para facilitar la maternidad; pero no sólo eso, también formé parte de esa porción de manifestantes que echamos a andar un camino largo pero con una meta precisa: la derogación de toda ley que permita abortar en cualquier supuesto. La vida humana no es divisible.

Sin embargo, éstas no fueron las razones principales. El motivo de los motivos por el que me manifesté el 17 O tiene que ver con las convicciones personales y su conjunto, es decir, con la opinión pública. El motivo es que con esta manifestación quería contribuir a asentar en la opinión pública la convicción primera: que toda vida humana es igualmente digna (importa), que el aborto es un crimen y una desgracia, que hay que evitar llegar a la tesitura de abortar, y que, llegados a ese extremo, hay que buscar otras soluciones, soluciones de verdad, nunca el aborto.

Hecho lo anterior, podremos cambiar las leyes del aborto por leyes de la Vida y enviar a los de las clínicas abortistas al paro.

Ceguera y perdón

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Positive Media propone, entre otras muchas cosas, The Blind Side y As We Forgive.


¡Atentos!

También llamaron "derecho a la esclavitud"

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¿Qué habrían dicho en aquella época algunos que consideran que lo liberal hoy en día es defender el aborto como un “derecho”?. Hoy en día todo el mundo rechaza la esclavitud y es muy fácil posicionarse contra ella, igual que ocurrirá algún día respecto del aborto, pero lo arriesgado es “mojarse” en el momento y cuando te toca ir contracorriente, como les ocurrió a los abolicionistas en el siglo XIX y como les ocurre a muchos provida hoy en día.

Florida, en EEUU, fue el origen de una canción muy pegadiza titulada“Bonnie Blue Flag” (bonita bandera azul), que podéis escuchar en este fragmento de la película “Dioses y generales”. La letra de la canción ensalzaba la bandera azul con una estrella blanca en el centro que sirvió de distintivo en muchos campos de batalla a las fuerzas confederadas durante la Guerra de Secesión.

El estribillo de esa canción empezaba con dos versos que decían:“Hurrah! Hurrah! For Southern Rights, Hurrah!” La expresión “southern rights” (derechos del sur) fue utilizada con profusión en aquella época para referirse en especial a un mal llamado derechopor entonces en disputa y que fue uno de los detonantes de esa contienda civil: el “derecho” a poseer esclavos.

Para leer el artículo completo

Cocaína

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Un dramático testimonio de adicción a la cocaína, por Raúl Espinoza Aguilar | yoinfluyo.com

"En mi profesión me iba bastante bien. Me dedicaba a la venta de computadoras en gran escala. Realicé buenos contratos con importantes empresas y gané bastante dinero, no lo puedo negar.

Sin embargo, casi en forma inconsciente, en mi vida se introdujo el consumo de alcohol. Si lograba realizar buenas ventas, como recompensa, acostumbraba tomar algunas copas, ¡había que celebrarlo!

Por el contrario, si me iba mal o no llegaba a las metas planeadas, acudía también al alcohol para olvidar mi frustración. Al principio, sólo bebía en los fines de semana, pero luego, lo comencé a hacer también entre semana.

Un día un antiguo compañero de la universidad, Nacho, me invitó a probar el ‘crack’, la ‘base’ o la ‘piedra’, como le llaman. Me llevó a un departamento de lujo y me presentó a su dueño, Gustavo". [SIGUE]

"Gran consenso social" sobre el aborto*

lunes, 19 de octubre de 2009 · 0 comentarios

* Es más, yo diría que hay un gran consenso social sobre la vida.

Por JUAN MANUEL DE PRADA, en ABC, hoy Lunes, 19 de octubre de 2009



LA manifestación en defensa de la vida que el sábado abarrotó las calles de Madrid no fue promovida ni auspiciada por ningún partido político. Fue, de hecho, una expresión de vitalidad jubilosa de una parte nada exigua de la sociedad que antepone convicciones de orden superior sobre las diversas posturas ideológicas en liza; y que aspira, antes que a influir sobre tal o cual partido, a promover una transformación social que devuelva la salud a nuestra época. Quienes asistieran a la manifestación pudieron comprobar que allí no se congregaban «partidarios», sino gente que anhela el despertar de ese meollo de humanidad, previo a cualquier disputa ideológica, que nos permite abrazar y acoger a toda vida gestante que llama a las puertas de la gran familia humana. Que esa manifestación se caracterizase, además, por su entusiasmo juvenil, por la llamativa presencia de millares de jóvenes y adolescentes que proclamaban sin rebozo su adhesión a la vida nos reconforta y alienta a quienes hemos empeñado nuestro esfuerzo en la lucha contra el aborto. Sabemos que otros tendrán que recoger nuestro testigo, porque la empresa de transformación social que promovemos no se completará de la noche a la mañana, sino que requerirá el concurso de varias generaciones. Y en la manifestación del sábado pudimos comprobar que la entrega del testigo está asegurada.

Como nuestro afán no es «partidario», quienes nos declaramos contrarios al aborto creemos que la gente puede cambiar; creemos que nuestro testimonio puede convencer a los tibios, a los conniventes, a los estólidos; creemos que quienes hasta ayer mismo han amparado el aborto por sinrazones de conveniencia política o por anestesia de las convicciones pueden mañana albergar ese «cambio de mente» que facilite una transformación social. Por eso, la presencia en la manifestación del sábado de representantes políticos de la derecha no podía interpretarse sino como un signo esperanzador. Durante los ocho años que permanecieron en el Gobierno, no movieron un solo dedo por promover ese «cambio de mente»; más bien al contrario, permitieron que ley vigente se convirtiera en un coladero fraudulento que, por la vía de hecho, consagraba el «aborto libre», además de financiar con dinero público a diversas organizaciones abortistas. Pero lo que hicieran en el pasado no importa tanto como lo que puedan empezar a hacer en el futuro; y su presencia en la manifestación parecía augurar que estaban dispuestos a reparar los daños causados.

Pero me ha bastado escuchar unas declaraciones de la señora Cospedal para entender que tal disposición no existe; o que, al menos, no existe en algunos de los políticos que ayer se sumaron a la manifestación. Cospedal dijo que estaba allí para mostrar su oposición a la ley promovida por el Gobierno, que tildó de innecesaria puesto que la vigente «tiene un gran consenso social». Al escucharla, se me han revuelto las tripas; porque lo que la manifestación del sábado demostraba, precisamente, era que tal «consenso social» no existe, o dicho con mayor exactitud: que ningún «consenso social» puede legitimar el aborto, porque «cada vida importa», porque arrojar vidas gestantes al cubo de la basura no es algo que pueda decretarse mediante «consenso social». Un consenso que, por lo demás, jamás podrá producirse: pues aunque existiera una sociedad tan degradada como para «consensuar» tal injusticia, las vidas gestantes arrojadas al cubo de la basura jamás participarán de ese sórdido consenso. Las obscenas declaraciones de Cospedal nos demuestran, en fin, que la transformación social que promovemos quienes defendemos la vida no puede contar con esa patulea de hipócritas redomados que anida en la política; la próxima vez que nos los encontremos en una manifestación tendremos que echarlos a patadas. Consensuadamente, pero a patadas.

Celebra la Vida

martes, 13 de octubre de 2009 · 2 comentarios

Ya llega el día de la gran manifestación por la Vida, ya tengo el billete de autobús para ir, allí nos vemos. Para ir calentando motores, os dejo con esta canción del cantante argentino Axel, de su álbum "Universo".


No sé si soñaba, no sé si dormía
y la voz de un ángel dijo que te diga
celebra la vida.

Piensa libremente ayuda a la gente
y por lo que quieras lucha y se paciente
lleva poca carga, a nada te aferres
porque en este mundo nada es para siempre

Búscate una estrella que sea tu guía
no hieras a nadie reparte alegría

Celebra la vida, celebra la vida
que nada se guarda, que todo te brinda
celebra la vida, celebra la vida
segundo a segundo y todos los días

Y si alguien te engaña al decir te quiero
pon más leña al fuego y empieza de nuevo
no dejes que caigan tus sueños al suelo
que mientras más amas más cerca está el cielo

Grita contra el odio, contra la mentira
que la guerra es muerte y la paz es vida

Celebra la vida, celebra la vida
que nada se guarda, que todo te brinda
celebra la vida, celebra la vida
segundo a segundo y todos los días

No sé si soñaba no sé si dormía
y la voz de un ángel dijo que te diga...

Celebra la vida, celebra la vida
y deja en la tierra tu mejor semilla
celebra la vida, celebra la vida
que es mucho más bella cuando tú me miras

Celebra la vida, celebra la vida...

ATENTADO AL FUNDAMENTO DE LOS DERECHOS HUMANOS

jueves, 8 de octubre de 2009 · 0 comentarios

Lo suscribo totalmente.

Por Julio Navarro Palazón. Científico Titular del CSIC. Granada. 7 de octubre de 2009
julionavarro@eea.csic.es

Con este escrito deseo exteriorizar y compartir un pensamiento recurrente que no me deja tranquilo desde hace meses. Siempre he observado la capacidad que a lo largo de la Historia ha tenido toda sociedad, todo grupo humano, de admitir el pensamiento mayoritario, el políticamente "correcto", el que les permitía no sentirse excesivamente diferenciados y así no ser rechazados. Cuando éste tenía carácter oficial y se implantaba con cierta violencia, el disimulo era lo más frecuente; pero si la imposición se mantenía por mucho tiempo e iba acompañada de mejoras sociales y económicas, la indiferencia se trocaba en adhesión gustosa.

A escala individual, hemos conocido algunos casos de secuestrados que, tras ser retenidos durante varios meses, terminaron comprendiendo y hasta justificando a sus captores, esto es lo que se ha dado en llamar síndrome de Estocolmo. Parece lógico reconocer que todos los humanos psicológicamente equilibrados deseamos estar dentro de los valores aceptados mayoritariamente por nuestro entorno, o de los que aparentemente son presentados como tales por una eficaz propaganda, pues estar fuera de su perímetro tarde o temprano genera problemas.

Estos mecanismos son los que explican cómo en el pasado se admitió con normalidad la esclavitud, la inferioridad del negro o de la mujer, el rechazo al que no era de nuestra confesión religiosa, la exclusión del diferente, la aceptación normalizada de la pobreza extrema y de la riqueza sin límite. La lista de males podría ser larguísima y muy elevado el número de preguntas demandando cómo fue posible esto o aquello, o dónde estaban los hombres justos e informados, los que debían saber que aquello era inmoral.

Muchos creen que todas las situaciones que acabamos de enumerar sólo sucedieron en un pasado lejano; algunos menos reconocen que se arrastraron hasta hace poco tiempo; otros admiten que sus luchas de juventud, acertadas o no, fueron las últimas que necesariamente hubo que entablar y prefieren creer que hoy en Occidente ya no quedan conquistas importantes por hacer. Piensan que la Historia nos ha elegido como punto de llegada, como paraíso liberado de todos aquellos monstruos que sujetaron a las sociedades antiguas, aquéllas cuyas creencias sólo les permitían tener su Edén en el pasado y su cielo en el futuro. Nosotros, cómodamente situados en ese aparente punto de llegada de la Historia, creemos que sólo nos queda la lucha de extender la gran conquista de Occidente al resto del mundo. Aquí, hasta que llegó la crisis económica, estábamos suficientemente bien en la llamada sociedad del bienestar, preocupados sólo por mejorar nuestra calidad de vida.

Pero no es cierto que ya no haya batallas importantes por hacer. Hoy como ayer es necesario seguir luchando por un mundo mejor sabiendo descubrir las nuevas amenazas, las nuevas ideologías con sus dogmas incuestionables y las nuevas manipulaciones del pensamiento. Como no quiero que dentro de 100 ó 200 años, cuando la defensa de la ida del no nacido ya sea políticamente correcta, me incluyan entre aquéllos que guardaron silencio o colaboraron con la masacre que permite la actual ley del aborto, ni con la aún mayor que tiene previsto aprobar el actual gobierno de España, otorgándonos dadivosamente un nuevo "derecho", la posibilidad de matar a un inocente, me uno al grito de quienes dicen ¡basta! Con el fin de defender a los seres más desvalidos quiero decir a todos que no existe el derecho a suprimir ninguna vida humana inocente.

Os animo a luchar firmemente con la palabra por la abolición de las leyes abortistas y para que generaciones futuras no puedan preguntarse dónde estaban los hombres justos y verdaderamente libres en 2009, cuando se intentaba aprobar y ampliar leyes tan inhumanas. Por este motivo acudiré el próximo día 17 de octubre a la manifestación convocada en Madrid para defender el fundamento de todos los derechos humanos: el derecho a la vida. Os animo a que asistáis también vosotros.

Ágora dos

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Más sobre Ágora -a riesgo de ponerme yo tan pesadito como los promotores de la película:

El breve e incisivo comentario de Sinretorno.

El artículo de Jesús Trillo Figueroa en La Razón, 6 de octubre 2009:

«Ágora: Hipatia» (I)

El cine es un maravilloso medio para contar la Historia, pero tiene sus limitaciones: a veces, las ambiciones excesivas pasan factura. Los realizadores de «El Código da Vinci» pretendieron convertir a Magdalena en diosa y se pasaron. Amenábar pretende, nada más y nada menos, contar una historia a partir de la cual «el mundo cambió para siempre». Y se ha vuelto a pasar cuatro pueblos más. La película tiene tantos mensajes ideológicos que es imposible meterlos en dos horas y, al mismo tiempo, mantener un ritmo entretenido, interesante y espectacular.


El cine requiere medir las secuencias, los silencios, los tránsitos y, sobre todo, un guión que mantenga la atención del espectador. Es una pena, porque la película contaba con todos los mimbres: un gran director, una generosa producción, una preciosa actriz, un maravilloso decorado y una perfecta ambientación. Pero lo que pretenden es inyectar en una pastilla los siguientes mensajes: primero, que las religiones generan odio y violencia. Segundo, que el cristianismo es la más talibán de todas y la que empezó. Tercero, que existen dos mundos, por una parte, el de la filosofía y la ciencia, contrapuesto e incompatible con el de la religión. Cuarto, que el cristianismo al principio fue misericordioso, pero la jerarquía eclesiástica y la Iglesia son por definición intolerantes y fundamentalistas. Y, sobre todo, hay dos mensajes más que son especialmente queridos por la película y por toda la explosión de libros y propaganda que estos días se vienen haciendo: el cristianismo es la causa de la caída del Imperio Romano y de la desaparición de la sabiduría grecolatina. Además, es el culpable de la subordinación y dominación de la mujer por parte del hombre. En fin, Alejandría e Hipatia son el símbolo de una civilización grecorromana basada en la filosofía, la ciencia y la libertad, hasta que llegó el cristianismo y comenzó la oscura Edad Media. Demasiado para una sola película. Y la cosa continúa porque, según declara el director, «es increíble cómo se parece a la situación actual».

¿Es casualidad que desde julio hasta el estreno de la película se hayan publicado más de cuatro biografías sobre Hipatia, paradigma de las cuales es la de Clelia Martínez Maza, financiada por la Dirección General de Ciencia y Tecnología? Más de 10 novelas, ejemplo de las cuales es la escrita por el hermano de Carmen Calvo, ex ministra de Cultura, además de multitud de estudios de historia sobre la época. Y todo ello con el mismo mensaje. Que todo salga al mismo tiempo no puede ser casualidad. Una vez más, nos encontramos con un ataque ideológico perfectamente orquestado, del cual, por cierto, Amenábar suele ser pistoletazo de salida, como lo fue en el caso de «Mar adentro» con la eutanasia.

Ahora la cosa va directamente contra la religión y particularmente contra el cristianismo. Lo malo de la trama que cuenta la película es que es mentira desde el principio hasta el final. Forma parte de la estrategia de reescribir la Historia a la que es tan aficionada nuestra izquierda.

Hipatia no fue asesinada siendo una joven tan hermosa como Rachel Weisz, de 38 años, sino que murió en el año 415 y tenía 61. No fue famosa por sus dotes de astronomía por más que en la película se empeñen terca y cansadamente, atribuyéndole haberse adelantado a Kepler más de mil años; sino porque era una «divina filósofa» platónica, en palabras del obispo cristiano Sinesio de Cirene –única fuente coetánea que se conserva sobre ella–, a la que llama en sus cartas «madre, hermana, maestra, benefactora mía». El citado obispo, a quien en la película se le hace traidor y cómplice en el asesinato de la filósofa, murió dos años antes que ella, así que es imposible que tuviera nada que ver con su muerte. Ella fue virgen hasta el final, pero no vivió la castidad como ha dicho la protagonista, que se ha declarado feminista radical, «para ser igual que un hombre y poder ejercer una profesión con plena dedicación». Lo hizo porque, coherente con su filosofía, ejercía la Sofrosine, es decir el dominio de uno mismo a través de las virtudes entendidas como el control de los instintos y las pasiones.

Hipatia nunca fue directora de la Biblioteca de Alejandría, ni ésta fue destruida por los talibanes cristianos. La biblioteca fue incendiada por Julio César, saqueada junto con el resto de la ciudad por Aureliano en el año 273, y rematada por Diocleciano en 297. Es verdad que en el año 391 fue destruido lo que quedaba del templo del Serapeo después de la destrucción por los judíos en tiempos de Trajano, y también el repaso que le pegó Diocleciano, quien, para conmemorar la hazaña, puso allí su gran columna, razón por la cual los cristianos lo destruyeron, ya que él era el símbolo de las persecuciones que sufrieron durante trescientos años. Pero lo que allí quedaba de la biblioteca era tanto como lo que restaba en otros sitios. El paganismo siguió existiendo en Alejandría hasta que llegaron los árabes. Y el neoplatonismo siguió floreciendo, hasta que lo recuperó el renacimiento cristiano. Por cierto, que yo sepa, su más brillante exponente se llamaba San Agustín, coetáneo de Hipatia.

Ágora

miércoles, 7 de octubre de 2009 · 5 comentarios

No es agorafobia (angustia en espacios despejados) sino todo lo contrario, es empacho ante la campaña de mercadeo de la última película de Amenábar, que está hasta en la sopa: Ágora por aquí, Ágora por allá....

Siempre he desconfiado de las unanimidades excesivas, y siempre me han repelido esas actitudes buenistas que tratan de explicarnos como si fuéramos niños de teta lo buenos buenísimos que han sido los ateos de todos los tiempos y lo malos malísimos que fueron -y siguen siendo- los cristianos de todas las épocas.

Como no está hoy el horno para bollos, les dejo con algunos enlaces a informaciones contrastadas y desapasionadas sobre Ágora, Hipatia y la madre que los trajo.

- Ágora, Juan Orellana en Aceprensa:

Imagínense que hay que explicar con una película la realidad de Norteamérica a alguien que no sabe nada de historia, de culturas, Y para explicarle cómo es América le enseñamos unos planos de unas familias japonesas, entrañables. Luego aparece un avión donde sale un piloto con cara de bruto mascando chicle, y con fotos de playmates pegadas en el salpicadero. Por último vemos cómo ese avión lanza la bomba atómica sobre la ciudad de esas amables familias japonesas. Una vez terminado el cortometraje, se le dice al ignorante espectador: “Ya ves, esto es América”. [Sigue]

- «Los motivos de la muerte de Hipatia fueron más políticos que intelectuales o religiosos», Ramón Ayllón en ConoZe.com

- Amenábar: Ágora e Hipatia, Josep Miró i Ardèvol en Forum Libertas

Amenábar ha hecho una nueva película, Ágora, y como la anterior, Mar adentro, se caracteriza por la deformación de los hechos, es decir, el engaño, para ajustarlo a su discurso militantemente anticristiano. [Sigue]

Jesucristo en el cine

martes, 6 de octubre de 2009 · 0 comentarios

Alfonso Méndiz, profesor de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga, acaba de abrir un interesantísimo blog, Jesucristo en el cine, justo cuando sale al público su libro homónimo, de cuyos inicios ya hablamos en su día en este blog. Esta es su propuesta:

Queridos amigos:

Quiero compartir con vosotros una iniciativa que acabo de poner en marcha: un blog sobre "Jesucristo en el cine" que pretende ser un foro de discusión e intercambio de ideas sobre Fe y Cultura, y en concreto sobre la imagen de Jesús que las películas han ido creando a lo largo del tiempo.

Me gustaría dialogar con vosotros y con otras personas que conozcáis: cinéfilos, pensadores, filósofos, críticos de cine, teólogos... También gente de a pie que tenga preocupación por el sentido trascendente de nuestras vidas y que desea ver reflejada su Fe en la cultura que vivimos; muy especialmente, la cultura audiovisual y cinematográfica.

Pienso que puede interesar especialmente a los profesores de Religión y de Cine, pues además de reflexiones y análisis sobre los filmes, de noticias sobre nuevas producciones y reposiciones, quiero colgar guías de análisis para cine-fórum, sinopsis esquemáticas de las películas y material didáctico para uso en el aula o para presentaciones en ciclos temáticos del Séptimo Arte.

Ahora mismo puedes contemplar desde un vídeo-resumen de "Historia de Jesús en el Cine", a una reflexión sobre el rostro de Jesús en el cine. Lo último, un enlace para poder contemplar en Internet la primera gran película sobre Jesús, de 1907, imposible de encontrar en videoclubs o programaciones televisivas.

Os agradeceré que entréis en el blog, que me dejéis vuestros comentarios, y que deis a conocerla a todo el que pueda estar interesado: http://jesucristoenelcine.blogspot.com/

Un fuerte abrazo,

A los 70 años de «Camino»

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Por Tomás Baviera, en ConoZe.com, el 1 de octubre de 2009

Valencia es la ciudad donde se publicó por primera vez Camino, la obra más conocida de San Josemaría Escrivá de Balaguer. Fue el 29 de septiembre de 1939 cuando este libro vio la luz en Gráficas Turia, una imprenta situada en la calle Salvador Abril, muy cerca de la Avenida Reino de Valencia. A fecha de hoy se cuentan más de 4 millones y medio de ejemplares difundidos por todo el mundo, y prueba de ello es que ha sido traducido a 43 idiomas.

Camino contiene 999 consideraciones de carácter espiritual. Cada una había salido de la oración personal de San Josemaría. Sus propias vivencias y su amplia experiencia pastoral entre jóvenes universitarios pasaron por su meditación ante Dios. De ahí extrajo orientaciones prácticas para su propia vida, que anotaba y que posteriormente compartió en esta publicación.

El estilo de Camino resulta muy apropiado para la gente joven. El libro interpela incisivamente al lector. Así lo manifiesta el autor en el prólogo, donde además nos revela la intención del escrito: «Lee despacio estos consejos. Medita pausadamente estas consideraciones. Son cosas que te digo al oído, en confidencia de amigo, de hermano, de padre. (...) Voy a remover en tus recuerdos, para que se alce algún pensamiento que te hiera: y así mejores tu vida y te metas por caminos de oración y de Amor. Y acabes por ser alma de criterio».

En estas últimas palabras se condensa la misión de Camino: ser alma de criterio. Esto es muy diferente de ser un hombre o una mujer «de criterios». No se trata de saber lo que está permitido o no está permitido hacer en cada momento. Los criterios pueden servir para algunas circunstancias concretas, pero resultan insuficientes para la proyección de toda una vida.

Tener criterio es otra cosa. Consiste en saber discernir por uno mismo a partir de una referencia válida. Para ello, la principal maestra que tenemos es la propia experiencia. Por eso San Josemaría apela a los propios recuerdos, a una memoria que esté dispuesta a aprender y a corregirse, aunque duela.

Lee el artículo completo

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No es el Número de la Bestia, es el número de visitas de este blog ayer por la tarde.

Entre la Casa Blanca y el Vaticano

lunes, 5 de octubre de 2009 · 4 comentarios

Rafael Navarro-Valls. Ediciones Internacionales Universitarias

Este libro analiza las actuaciones más importantes de los últimos Pontífices y Presidentes de Estados Unidos, así como otros temas contemporáneos relacionados con el poder político y el poder espiritual.

Si el Presidente de los Estados Unidos es hoy el primer líder político del mundo, el Papa lo es desde la vertiente espiritual. La repercusión mediática de los acontecimientos que han precedido y seguido a las elecciones de Obama y de Benedicto XVI no tiene precedentes.

Desde el primer capítulo, el autor quiere compartir sus investigaciones para hacer más accesibles a todos los públicos las motivaciones de los inquilinos de la Casa Blanca y del Vaticano.

Estamos ante una pieza de análisis y documentación necesaria para entender nuestra historia más actual.

Virus A H1N1

jueves, 1 de octubre de 2009 · 0 comentarios

VÍDEO y Carta de una médico a la Ministra de Sanidad de España. 9 de septiembre de 2009.

Para pensar...

Señora ministra, le propongo que sea usted la primera española que se vacune contra la gripe A. De hecho, con este despropósito llamado autonomías, si se vacuna usted y toda la cartera de gente que nos gobierna en España, el grupo control sería lo suficientemente grande como para sentirnos todos más seguros.

Verá usted, le agradezco que me haya colocado a la cabeza de los grupos de riesgo y que tenga usted tantísimo interés en que no me coja la gripe. Entiendo que usted me necesita para que el sistema de salud no se colapse; sin embargo, es una gran pena que al igual que usted se preocupa por mi salud y de repente me valore como un bien nacional, no se preocupe por mi situación laboral. La invito a que venga a ver mi contrato o el del resto de los médicos en este país. La gran mayoría trabajamos con contratos que en el resto de la Europa antigua serían una vergüenza.

Señora ministra, yo no me voy a vacunar. El virus no ha acabado de mutar y a partir de la última mutación deberían pasar seis u ocho meses para elaborar susodicha vacuna. Es decir, la vacuna que nos proponen no puede ser efectiva. En cuanto a su seguridad, ya tenemos la experiencia de vacunas para la gripe fabricadas con prisas; se usan adyuvantes peligrosos para poder poner menor cantidad de virus. Francamente, yo prefiero tener mocos tres días que sufrir un Guillain-Barré.

Lee la carta completa

Señora ministra, a mí no me gusta ser un conejo de indias. El Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la UE "espera a saber cuáles son los efectos de la vacuna en los adultos sanos para detectar posibles consecuencias adversas". Mire usted, casi que no. Prefiero que se la ponga usted y me lo cuenta.

Señora ministra, se les está marchando el asunto de las manos. Está ya más que claro que este virus, aunque muy contagioso, es muy poco agresivo y más del 95% de los casos cursa de manera leve. Se espera un máximo de 500 fallecimientos frente a los 1500 a 3000 que provoca la gripe tradicional.

Mientras tanto, usted está permitiendo un despilfarro de recursos inaceptable. Muchos hospitales en el país están siendo objeto de cambios arquitectónicos absurdos e innecesarios para prepararse para una hecatombe que ya sabemos no va a ocurrir. Se han gastado ustedes 333 millones de euros en esta pandemia de color y fantasía. La letalidad del virus es del 0.018%, francamente irrisoria.

Señora ministra, déjeme que le recuerde que la gripe A ha matado de momento a 23 personas y que tiene una tasa de incidencia de 40-50 casos por semana y 100.000 habitantes. Sin embargo, el tabaco produce en España 40.000 muertes al año y 6.000 por tabaquismo pasivo. Eso sí que es una pandemia, pero usted prefiere ignorarla. Es un tema menos atractivo y que le crearía multitud de enemigos. De los 447 muertos en las carreteras españolas en 2008, ni hablamos, que no es de su cartera.

Señora ministra, explíqueme por qué tiene usted el Tamiflú bajo custodia del ejército. La eficacia de los antivirales en esta gripe es dudosa y de cualquier manera lo único que hace es reducir en un ratito la duración de los síntomas y con efectos secundarios no despreciables. Cualquiera diría que guarda usted bajo siete llaves la cura contra el cáncer o la peste bubónica. Ponga el fármaco en las farmacias que es donde debe estar y déjese de fantasías más propias de Hollywood. Alternativamente, haga algo sobre la patente del osetalmivir y permita que lo fabriquen otras compañías farmacéuticas, así no hay agobios de restricciones.

Señora ministra, las previsiones de la Organización Mundial de la Salud ya se han patinado en ocasiones anteriores. Cuando la gripe aviar, predijeron 150 millones de muertos que al final quedaron en 262 fallecimientos. Se han vuelto a equivocar, no importa. Lo importante es parar la locura en la que estamos montados y esa, señora Jiménez, es responsabilidad suya.

Señora ministra, aquí una es una cínica por naturaleza. Demasiada gente se lleva tajada en este asunto. No sólo los fabricantes de las vacunas y los antivirus sino los que hacen las mascarillas, los de la vitamina C, los del bífidus activo, los fabricantes de ventiladores artificiales y pulsioxímetros, los de los pañuelos desechables, los productos de desinfección de manos, hasta los presos con enfermedades incurables que quieren aprovechar para marcharse a casa. Sin embargo, no me negará tampoco que la pantalla de humo les ha venido al pelo a su gobierno ahora que la crisis sigue su marcha, el desempleo tiene niveles históricos, nos suben los impuestos, sube el IRPF y baja el PIB. Una casualidad, supongo.

Señora ministra, una cosilla más. Si tengo que ver muchas más fotos suyas a media página con mirada astuta, trajes sexis y poses de modelo... ¡me va a dar algo!
_______________

Mónica Lalanda ha pasado los últimos 16 años en Inglaterra, la mayoría como médico de urgencias en Leeds (West Yorkshire). En la actualidad trabaja en la unidad de urgencias del Hospital General de Segovia, participa en varias publicaciones inglesas y también ilustra libros y revistas con viñetas médicas.

Blood money

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Una película que denuncia el negocio del aborto. Por primera vez en Hollywood.

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