Caritas in veritate

lunes, 29 de junio de 2009 · 0 comentarios

El Papa aborda la crisis económica

EL MUNDO, 29 de junio de 2009

Se llama Caritas in veritate (Caridad en la verdad) y llevará fecha de hoy -29 de junio, festividad de san Pedro y san Pablo- aunque no se hará pública hasta dentro de unos días. Hablamos de la tercera encíclica de Benedicto XVI, la primera en la que aborda asuntos sociales, laborales y económicos.

Casi dos años ha tardado Ratzinger en escribirla. La tenía prácticamente acabada cuando en septiembre pasado se desencadenó el cataclismo financiero mundial, lo que obligó al Pontífice a revisar el texto. La encíclica se dará a conocer antes de que el próximo día 8 de julio arranque en la localidad italiana de L'Aquila la Cumbre del G-8, en la que se espera que los líderes de los ocho países más importantes del mundo analicen los motivos que han provocado esta crisis. Benedicto XVI, al parecer, lo tiene claro: han sido la avaricia, el egoísmo y la mala administración las que han desencadenado esta situación. Y para superarla aboga por que la economía en general y el mundo financiero en particular se rijan por unos principios morales y éticos.

El Papa considera que la crisis actual «ha nacido de un déficit de ética en las estructuras económicas», según señalaba el sábado el periódico Corriere della Sera, avanzando parte del contenido de la nueva encíclica. Y para salir de la recesión, Ratzinger defiende una economía basada en la moral. «El desarrollo es imposible sin hombres rectos, sin operadores económicos y hombres políticos que vivan fuertemente en sus conciencias el llamado al bien común», destaca.

«Sin verdad, sin confianza y sin amor por lo verdadero no hay conciencia y responsabilidad social, y la actuación social cae en manos de intereses privados y lógicas de poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad, tanto más en una sociedad en vías de globalización, en momentos difíciles como los actuales», denuncia el Pontífice en Caritas in veritate.

Benedicto XVI defiende una revalorización del papel de los estados en el nuevo orden económico mundial. Y hace un llamamiento a las organizaciones de trabajadores a «instaurar nuevas sinergias a nivel internacional» con las que hacer frente a «la reducción de las redes de seguridad social».

La diferencia

sábado, 27 de junio de 2009 · 0 comentarios

Por Enrique García-Máiquez, en Málaga Hoy, 24 de junio de 2009

En la Resolución Provisional de los Conciertos Educativos de la Consejería de Educación se han eliminado de la lista de centros subvencionados a los 12 centros no mixtos que había hasta ahora. Se les tacha de algo y por algo tan tremendo como practicar la discriminación por razón de sexo en la admisión de alumnos. Pero nadie es discriminado siempre que existan otras posibilidades de escolarización, como es el caso. Según mi sentido común de andar por casa, si nos ponemos así de mixtificadores, habría que considerar discriminatorios a los Juegos Olímpicos porque los deportistas compiten escrupulosamente divididos por razón de sexo. Esperen, no se rasguen las vestiduras, que por suerte no tenemos que acudir a mi sentido común (el menos común de mis sentidos, me temo). Hay instancias mucho más altas.

La Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en el Esfera de la Enseñanza, entre otras, amparan el modelo de educación separada, en auge además en países tan democráticos como Gran Bretaña, Estados Unidos o Australia. El Parlamento Europeo, en un informe de 1 de abril de 2009, defendió la necesidad de la pluralidad educativa, respaldando la no mixta. Y el Tribunal Supremo en sentencia de julio de 2008 determinó: "No se puede asociar la enseñanza separada con la discriminación por razón de sexo".

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Entre los pedagogos, unos consideran mejor la enseñanza diferenciada, otros la mixta. Todos tienen razones. Lo prudente sería que los políticos no tomaran partido por ninguna de las posturas y dejasen que los padres eligieran sin trabas lo que consideren más conveniente para sus hijos. Pero si se retiran los conciertos, sólo las familias con dinerito podrán optar por los colegios no mixtos, que serán exclusivamente privados. Imaginemos por un momento (como hipótesis de trabajo) que la educación no mixta fuese más eficaz: se estarían perpetuando los privilegios de clase.

No hace falta, sin embargo, construir hipótesis. Basta con la realidad. Si ambas educaciones presentan sus propias ventajas y son respetuosas con los derechos de los niños, ¿por qué no permitir (y alentar, incluso) que convivan los dos sistemas, abriendo así el abanico de la libertad? La tentación del totalitarismo es insistente y bienintencionada: nos invita a imponer nuestras opiniones -que son las acertadas, por supuesto, para nosotros- a la totalidad de la población, quiera o no. La única vacuna eficaz contra la intolerancia es un respeto total a la diferencia. Y en este caso particular, a la diferenciada.

Ciberacoso en Iberoamérica

jueves, 25 de junio de 2009 · 2 comentarios

Enlazo un breve artículo sobre Cyberbullying.

El Foro Generaciones Interactivas estuvo presente en el V Congreso sobre Comunicación y Realidad organizado por la Facultat de Comunicació Blanquerna (Universitat Ramon Llul) durante el pasado mes de mayo.

Este año, bajo el título La metamorfosis del espacio metiático, Jorge del Río Pérez, Doctor en Comunicación por la Universidad de Navarra participó en el capítulo orientado a “Generación Digital” gracias a la investigación llevada a cabo durante el pasado año “.La Generación Interactiva en Iberoamérica".

El tema elegido fue de gran repercusión tanto por la muestra como por la metodología seleccionada, y fue orientado al Cyberbullying o ciberacoso.

Podéis seguir leyendo la noticia y descargar el artículo aquí:

Aceprensa en MP3

martes, 23 de junio de 2009 · 0 comentarios



Podcast de Aceprensa

Izaskun Casamayor repasa semanalmente los principales contenidos del boletín semanal de la agencia Aceprensa. Aceprensa es una agencia especializada en tratar con profundidad los asuntos actuales. Uno de sus redactores, Álvaro Bustos, nos avanza los contenidos de esta revista semanal.

Mujer invisible

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Absolutamente contra corriente...

El fenómeno Stieg Larsson

sábado, 20 de junio de 2009 · 0 comentarios

La trilogía “Millennium” del escritor sueco Stieg Larsson (1959-2004) es uno de esos casos en que un éxito de ventas alcanza la categoría de fenómeno editorial. Stieg Larsson fue un periodista y reportero de guerra especializado en cuestiones de violencia y grupos radicales, que falleció relativamente joven de un ataque al corazón. ¿Qué tiene esta serie de novela negra, publicada en español por Destino, para que tantos lectores se hayan quedado enganchados? (*)

ACEPRENSA
Firmado por Silvia Stucchi
Fecha: 18 Junio 2009


El sonado éxito de la trilogía de Stieg Larsson, articulada en tres gruesos volúmenes (Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire) que suman más de dos mil páginas, debe inducirnos a buscar las razones de su éxito.

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Un caballero idealista
El protagonista de estas novelas, o mejor, el que se presenta como protagonista de la primera de ellas, Los hombres que no amaban a las mujeres, es una suerte de Robin Hood de nuestros días, de caballero idealista: el periodista Mikael Blomkvist, que desde siempre, con su revista Millennium, se bate para desenmascarar a los políticos, a los industriales corruptos y, en una palabra, a la “podredumbre” del sistema capitalista-industrial.
La primera novela se abre justo cuando Blomkvist, tras ser condenado por difamación a causa de unas noticias comprometedoras que publicó, sin disponer de pruebas ciertas, contra un magnate, se aparta temporalmente del periódico fundado por él y se dedica a un caso que le ha sido confiado por un anciano industrial: arrojar luz sobre la desaparición de su nieta, ocurrida en circunstancias misteriosas hace muchos años. Un dolor que se tiñe de misterio, porque todos los años el anciano millonario recibe un regalo muy particular, que no puede dejar de recordarle a la joven desaparecida en medio de la nada.

El periodista, alojado en la isla privada del industrial, comienza entonces sus averiguaciones con la ayuda de un personaje, Lisbeth Salander, que se irá descubriendo lentamente como la verdadera protagonista de la trilogía, y que se agiganta en los volúmenes sucesivos (es ella la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina del segundo título, así como la reina en el palacio de las corrientes de aire del tercero). Mientras Mikael descubre, en la mejor tradición terrorífica, espantosos abismos de perversión y de maldad cuidadosamente escondidos bajo el velo hipócrita de la respetabilidad de la alta burguesía, vemos que, lentamente, Larsson encuentra la forma de ir delineando paso a paso la desgraciada vida de Lisbeth.

De hecho, en la novela inicial este personaje se nos presenta a primera vista como una muchacha rara más allá de los límites de la anormalidad, empleada sin tareas relevantes en una firma que ofrece servicios de seguridad, la Milton Security, a cargo de un curioso y simpático inmigrado albanés que a la larga se revelará como un gran aliado de la joven. Sin embargo, lentamente nos vamos enterando de que Lisbeth ha tenido una historia familiar que podría considerarse, como poco, problemática: fue separada de su madre, vivió una adolescencia desgraciada peregrinando por varios institutos, hospitales psiquiátricos y familias de acogida; fue confiada a los servicios sociales y, en el primer volumen, termina sufriendo el enorme peso de la violencia de su nuevo tutor. En resumidas cuentas, Larsson no ahorra absolutamente nada a su personaje y, por desgracia, tampoco al lector, pues describe todo esto de una manera muy detallada, sin reservarse los particulares más cruentos o que moralmente resultan, cuando menos, comprometidos. Una circunstancia, ésta, que hace que su obra pueda ser asumida sólo por un público no solo adulto, sino con un estómago muy blindado.

Inverosímil, pero coherente
En honor a la verdad, hemos de decir que la inverosimilitud que tiene la acción sobre el papel se redime gracias a la forma de escribir: las novelas de Larsson, en efecto, no serán elaboradísimas desde el punto de vista estilístico, pero sin duda pueden dominar de una forma realmente rara el sentido del ritmo y de la cohesión narrativa, y son capaces de mantener al lector pegado al texto a lo largo de decenas y centenas de páginas.
El tema de la trilogía resulta así coherente y orgánico. El autor logra hacer creíbles los avatares de Lisbeth, cuyos pasos siguen no sólo los funcionarios de los servicios secretos que desean acallar a un excelente testigo de sus abusos de poder, sino su terrible padre y un siniestro hermanastro, hombretón alto y robusto en la misma medida en que la chica es menuda y delgada, afectado entre otras cosas de desequilibrios mentales (¡también él!) y de analgesia congénita, una extraña enfermedad genética que no le permite sentir dolor, y que lo convierte, por lo tanto, en un adversario temible.

El tercer volumen presenta a Lisbeth, a lo largo de muchas páginas, inmovilizada en el lecho de un hospital durante una larguísima convalecencia, después de que un inteligente y simpático médico ha conseguido salvarle la vida. Sobre el papel, por lo tanto, el tercer volumen de la trilogía podría parecer el menos atractivo: ¿cómo se puede contar una trama atrayente si la protagonista, corazón y motor de la historia, no está ni en condiciones de levantarse de la cama? Sin embargo, y aquí radica uno de los rasgos del ingenio de Larsson, el reto lanzado al lector es vencido una vez más, y podemos así seguir, en virtud de las habilidades tecnológicas e informáticas de Lisbeth, su estrategia para liberarse de las graves acusaciones que se le dirigen, además de las persecuciones de sus enemigos.

Con todo, existe objetivamente en esta asumida inverosimilitud una especie de cohesión interna gracias a la cual, en las novelas de Larsson, “tout se tient” y, a lo largo de la lectura, cada cosa vuelve a encajar con precisión, como piezas minúsculas de un gigantesco rompecabezas, en el lugar correcto.

Justicia y violencia exasperada
Si quisiéramos, por otra parte, mirar estos millares de páginas desde un no menos importante punto de vista temático-moral, encontraremos que ciertos aspectos revelan una sólida exigencia de justicia, seguramente conmovedora: así, por ejemplo, en la figura del director de Millennium, un periodista de raza que, dedicado con su pequeña revista mensual independiente a investigaciones que buscan desenmascarar a financieros irresponsables, ha rechazado siempre la oportunidad de una carrera más rentable y prestigiosa.

Mikael llega a sufrir la cárcel, y logra más tarde bloquear, arriesgando su propia vida, los planes criminales de un peligroso maniaco asesino, tan sádico como dotado de medios para financiar sus execrables vicios (los millonarios de estas novelas nunca se dedican a cosas como el coleccionismo de libros antiguos o a la entomología: siempre albergan pasiones horribles, y para financiarlas y ocultarlas tienen que gastarse sumas ingentes).

Luego, en las dos novelas siguientes, Mikael se transforma en un precioso aliado para Lisbeth, que es un moderno prototipo de víctima, de perseguida, de “última” relegada a los márgenes de la sociedad; una víctima, sin embargo, no abúlica ni impotente, sino combativa y con un innato sentido de la justicia, lo cual es definitivamente un rasgo positivo. Lástima que su ansia de justicia, muy desarrollada en virtud de las vicisitudes familiares y personales antes mencionadas, se combine con una inquietante inclinación a la venganza violenta.

Y si es positivo que las novelas de Larsson afronten el tema de la violencia contra las mujeres (un tema que permea toda la trilogía), nos quedamos sin embargo perplejos frente a la caracterización de los personajes: desde luego, el autor no quería hacer de Mikael, Lisbeth, Erika y sus compañeros unos santitos, pero entre la idealización y un corte tan sórdido de la realidad podría existir una vía media, calibrada, quizá, sobre tonos un poco más difuminados, en ciertos casos más respetuosos con la sensibilidad del lector. Porque muchos episodios de la trilogía resultan, en efecto, difícilmente soportables sobre todo por la densidad diabólica de violencia que se presenta hasta en sus mínimos detalles.

Masculino y femenino
Y luego, ¿es posible que, quitando a la hermana del protagonista, Anika Giannini, ninguno –y digo ninguno– de los personajes tenga algo parecido a una vida familiar y personal normal? De acuerdo: estamos en la liberal y muy laica Suecia, pero ciertos caracteres de los personajes son francamente exasperados, o, en cualquier caso, desequilibrados. Mikael es un donjuán insensible y perezoso, una suerte de versión masculina de la mujer bella que es continuamente el objeto de atenciones amorosas allí por donde pasa.

Larsson ha caracterizado así a su protagonista masculino atribuyendo en cambio, con simetría especular, características más típicamente masculinas a Lisbeth, que posee una conducta sexual harto desenvuelta, con hombres y mujeres. Todos los hombres con los que la chica se relaciona son, invariablemente, y comenzando por su padre y por su hermano, sádicos, desequilibrados, violentos: se salvan sólo su primer tutor y el médico que le salva la vida en La reina en el palacio de las corrientes de aire. Las intenciones de Larsson parecen bastante transparentes: se trata de mostrar, casi de ilustrar, cuánta corrupción esconde la sociedad, y especialmente aquella que suele definirse como la alta sociedad.
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NOTAS
(*) Este artículo es una traducción parcial de una recensión más amplia publicada en la revista Studi Cattolici (nº 580, junio 2009).

Ley del aborto

viernes, 19 de junio de 2009 · 2 comentarios

Se aproxima la guadaña de la conversión de la "ley de indicaciones" en "ley de plazos" del aborto. Por eso, los obispos españoles ha vuelto a expresar su ya más que conocida posición sobre el tema, y han recordado a los católicos que no pueden votar a favor de la nueva ley sin dejar de ser gravemente incoherentes, porque graves son las consecuencias.

También ha vuelto a sonar la repetida cantinela de los laicistas de guardia, en este caso gobierno, partido socialista y partido comunista: que los obispos tienen derecho a opinar sobre el aborto, PERO que las leyes las aprueba el Congreso y no la Conferencia Episcopal, por lo que deben ser respetadas sus decisiones.

Dicho así, lo de los laicistas, parece de perogrullo; PERO hay que saber traducir. Lo que quieren decir es que no pueden negar el derecho de nadie a opinar sobre lo que sea -no aún, al menos-; PERO la verdad, lo bueno, lo democrático y lo justo es lo que aprueba el Congreso, y no existe nada anterior o superior que sirva de criterio de referencia que pueda desligitimarlo -siempre que el Congreso apruebe lo que dicten ellos, claro-.

Dicho en román paladino: vale, señores obispos, ya lo han dicho, ahora dejen de fastidiar y dedíquense a decir Misa.

Dios, Darwin y los oráculos de la ciencia

jueves, 11 de junio de 2009 · 0 comentarios

Karl Giberson, físico norteamericano, explica en una entrevista publicada en ABC (31-05-09) que la acción creadora de Dios y la evolución no son incompatibles.

Mujeres contra el aborto

· 0 comentarios

Las abajo firmantes, integradas en la Plataforma de Mujeres contra el Aborto, levantamos la voz en nombre propio y en el de millones de mujeres silenciadas por la presión del “pensamiento único”, que prevalece actualmente en nuestra sociedad respecto de todo lo concerniente a nuestro sexo y que vincula obligatoriamente los conceptos “mujer”y “aborto”.
Lee el manifiesto completo

El "bautizo" de Leo

martes, 9 de junio de 2009 · 3 comentarios

El hijo de Cayetana Guillén-Cuervo, 'bautizado' civilmente en Madrid
El Mundo, 5 de junio de 2009

El concejal socialista Pedro Zerolo ha celebrado el primer acogimiento civil de la capital, mal llamado "bautismo civil" y cuyo nombre administrativo es "ceremonia civil de otorgamiento de carta de ciudadanía", en la castiza Casa de la Panadería de la plaza Mayor de un niño madrileño de cuatro años.


El bautizado es Leo, el hijo de la actriz Cayetana Guillén-Cuervo y del fotógrafo Omar Ayashi, quienes estuvieron acompañados por la cantante Amaya Montero y Carles Sans, del Tricicle, entre otros.

Leo se convierte en el cuarto ciudadano español que recibe la bienvenida laica a su comunidad compartiendo con sus familiares la lectura de artículos de la Carta Europea de los Derechos del Niño.

Se trata de un acto cuyo fin es el de dar la "bienvenida democrática" al recién nacido, como lo definió Pedro Zerolo. La ceremonia es un acto laico y civil que tiene un carácter simbólico, a la espera de que Madrid cuente con un registro de acogimiento, ha explicado el concejal.

La primera localidad madrileña que aceptó realizar esta ceremonia, que la iglesia católica rechaza como alternativa laica al bautizo católico, fue en 2007 Rivas-Vaciamadrid, la segunda en España tras la ceremonia que tuvo lugar en Igualada (Barcelona) en noviembre de 2004.

La última, celebrada en El Borge, un municipio de la comarca malagueña de la Axarquía de unos mil habitantes, fue la de David, un bebé de dos meses, convertido así en el primer andaluz en recibir un bautizo civil.

Notas del editor (o sea, del blogger):
1. Cayetana escribe en El Mundo, quizá por eso estén tan contentos.
2. No acabo de entender lo de la bienvenida democrática: ¿a qué se referirá Zerolo?
3. ¿No deberían esperar a que Leo fuera mayor de edad y decidiera por sí mismo...?

Population Research Institute

lunes, 8 de junio de 2009 · 0 comentarios

Population Research Institute (PRI) es una organización educativa sin fines de lucro dedicada a temas de población, demografía y seguridad social, que se caracteriza por poner a las personas en primer lugar.


Entre otras cosas, destacan los vídeos con los que difunde sus propuestas, como el que sigue:

Imperdonable

viernes, 5 de junio de 2009 · 2 comentarios

No cabe excusa, pero sí cabe mejor y menos sectaria información, en el caso de los abusos a niños internos en instituciones de acogida en Irlanda.

Diego Contreras lo explica muy bien en “El informe irlandés” (viernes, 22 de mayo de 2009), que reproduzco a continuación. Hay una información más amplia en ACEPRENSA.

"Voy a decirlo antes para evitar equívocos: un caso de abuso ya es demasiado. No es posible disminuir la importancia de lo que reporta el informe de la Comisión de investigación irlandesa sobre abusos contra niños. Al mismo tiempo, como se trata de un texto larguísimo (cinco volúmenes, 2.575 páginas), presumo que poca gente lo ha leído, incluidos la gran mayoría de los que han escrito sobre el tema en la prensa. Yo solo he leído el resumen sintético, que ocupa 30 páginas.

El informe se basa en el testimonio de 1090 personas y cubre desde 1914 hasta el año 2000, aunque el periodo más destacado es desde 1936. Se estudia la situación educativa de los internados irlandeses, masculinos y femeninos, llevados por congregaciones religiosas [no me queda claro si no existían de titularidad estatal]. El informe explica que usa el término abuso en su acepción más amplia: no se refiere solo a abuso sexual sino, sobre todo, a abuso físico (castigos, violencia), psicológico y, en general, dejadez, abandono, malas condiciones de vida, alimento, bajo nivel sanitario. El informe no incluye ningún nombre de víctimas ni de culpables, y no tiene una finalidad judicial. Lo que pretende es aliviar, con este reconocimiento, las penas de las víctimas y evitar que situaciones similares se puedan repetir en el futuro.

Del total de centros femeninos, se acusa a tres personas de haber cometidos abusos sexuales: las tres son laicas, trabajadores de los centros. En el caso de los centros masculinos: se mencionan abusos sexuales cometidos por 23 religiosos, de los que la mitad se concentran en dos de los doce centros de los que se ocupa el informe. Hay dos centros donde no especifica el número de religiosos implicados. En cuatro centros los abusos fueron cometidos no por los religiosos sino por residentes/colegiales de cursos superiores.

El resumen dice que "los testigos afirmaron haber sido sometidos a abusos sexuales por religiosos y por personal laico en las escuelas e instituciones y por co-residentes y otros, incluyendo profesionales, tanto externos como internos de las instituciones. También afirmaron haber sido abusados sexualmente por miembros del público en general, incluyendo trabajadores sociales, visitantes, empleados, familias de acojida”. Se denuncia, sobre todo, la ineficacia de los organismos públicos, y de la misma sociedad y las familias, pues todo parece indicar que muchos de los abusos eran conocidos. Se ve que que la depravación está más extendida socialmente de lo que se cree; el problema no es específico de los religiosos, aunque el foco mediático sólo se haya puesto en el clero. El examen de conciencia toca a todos".

El cine y lo que el viento se llevó

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Hace unos días leí que se cumplía el treinta aniversario del estreno de Alien, el octavo pasajero: ¡TREINTA AÑOS!

Esto quiere decir que fui a verla en el cine entre octubre y noviembre de 1979, con 18 años recién cumplidos y el carnet de conducir por estrenar. Recuerdo perfectamente esa noche, llevábamos días preparando la ocasión, gracias al entusiasmo de Marc Torné, compañero de clase (habíamos hecho COU juntos y entonces empezábamos la carrera de Derecho), que estaba fascinado por los dibujos y la estética de la película Marc es un extraordinario dibujante, además del tío más divertido que he conocido nunca-, fascinación que supo contagiarnos con los libros que había comprado sobre la producción de la cinta. Él quedó atrapado por el estilo de Hans Ruedi Giger y yo por el de Ridley Scott.

Esa noche, como digo, mi padre accedió a que me llevara su flamante SEAT 1.430 FU azul, y como en la Nostromo, con algún que otro susto en las calles de varios carriles del Ensanche barcelonés y la emoción a flor de piel, nos trasladamos a no recuerdo qué cine para sumergirnos en una totalmente nueva y grasienta versión de los viajes espaciales, más inquietante y terrorífica que ninguna. Creo que íbamos cuatro, no recuerdo; pero seguro que todos volvimos a casa con un alien incubando dentro.

Hace años vi la primera secuela de Alien; y hace menos, de rebote, la segunda: ninguna vale un pimiento al lado del original, y menos aún al lado del original visto en 1979, con 18 añitos.

Ayer encontraron muerto a David Carradine, mejor dicho, Kung Fu, Pequeño Saltamontes. Kung Fu fue una de mis series de televisión de culto, que dicen ahora. Esto me ha puesto nostálgico, los plumazos son ya de tres décadas a la que te descuidas.

Kung Fu ha muerto, Alien sigue colonizando naves tratando de llegar a La Tierra.

Ars longa, vita brevis.

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