Concentración por la Vida

martes, 31 de marzo de 2009 · 5 comentarios

Granada, Fuente de las Batallas, domingo 29 de marzo de 2009

Aborto: razones para un no

sábado, 28 de marzo de 2009 · 0 comentarios

Por José Javier Esparza, en Conoze.com, el 19 de marzo de 2009

Se presentó esta semana en Madrid el Manifiesto de los 1.000 contra la reforma de la ley del aborto. Más de mil científicos, universitarios y profesionales de la salud (empezaron siendo trescientos, como los de Leónidas, pero la cifra se ha triplicado en dos días) se pronuncian contra una iniciativa legislativa que este Gobierno ha querido convertir en bandera ideológica. Lo hacen con razones estrictamente científicas e intelectuales. Un Gobierno con decencia se lo pensaría dos veces antes de seguir adelante con su proyecto. Porque, se mire como se mire, los firmantes de ese Manifiesto tienen razón.

Una precisión importante: lo que está en discusión no es el aborto tal y como lo contempla hasta ahora la legislación española. Éste es un asunto sin duda susceptible de debates, pero no es el caso aquí y ahora. El caso aquí y ahora es una ley que pretende convertir un mal objetivo en un derecho subjetivo, y que lo hace por razones ciegamente ideológicas negando la evidencia científica más elemental. Contra eso se dirige el manifiesto de los mil.

Uno puede entender que hace medio siglo, cuando lo ignorábamos todo sobre el ADN, alguien negara al embrión la condición de vida humana, como si eso que crece ahí dentro fuera un mero agregado celular y, por tanto, pudiera ser considerado una excrecencia de la anatomía de la madre. Pero hoy sabemos perfectamente que «eso que crece ahí dentro» no es un tumor ni un grano, sino un ser con personalidad propia. El código genético se dibuja en el cigoto desde el momento de la fecundación —más precisamente: en un momento inmediato a la fecundación. Y si hay un código genético singular y distinto al del padre y al de la madre, ahí hay ya una vida diferente. No hay más vueltas que darle.

Una Zaragoza abierta y de todos

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Me parece una carta magnífica; con socialistas así sí estoy dispuesto a trabajar.

HERALDO DE ARAGÓN, 2 de marzo de 2009
LA TRIBUNA. El alcalde de Zaragoza argumenta las razones que lo han llevado a proponer el nombre de San Josemaría Escrivá de Balaguer para una calle de la ciudad.

Por Juan Alberto Belloch Julbe, alcalde de Zaragoza

Una Zaragoza abierta y de todos

LA decisión de dedicar una calle de Zaragoza a San Josemaría Escrivá de Balaguer ha originado una razonable polémica entre sectores progresistas. Pero algunas de las críticas incurren en un clamoroso error de concepto. Así, por ejemplo, el profesor Rodrigo Sánchez, escribía en estas mismas páginas que «al santo aragonés (…) le pone una calle un ayuntamiento socialista, dejando por el 'camino' un reguero de sombras sobre los modos de utilizar e interpretar el pasado, y a sus votantes, parte de las izquierdas zaragozanas, desnortadas».

El que yo presido no es un 'Ayuntamiento socialista', sino el Ayuntamiento de Zaragoza, una ciudad plural, con cinco fuerzas políticas representadas en la Corporación y donde la fuerza mayoritaria -que somos los socialistas- gobernamos., en minoría, en coalición con un partido que no es de izquierdas. No me quiero escudar en los porcentajes electorales para justificar ninguna decisión, pero sí creo que el asunto que ha generado esta polémica no puede ser nunca visto como una cuestión interna de la izquierda. Las calles son de todos. También de aquellos que no piensan como nosotros.

Y precisamente por el alto valor simbólico y pedagógico que tienen las decisiones sobre la nomenclatura de los espacios públicos es por lo que estoy convencido de que debemos adoptarlas con amplitud de miras, distinguiendo lo que es relevante, practicando la tolerancia y celebrando todo aquell que haya aportado a nuestra ciudad proyección internacional.

Escrivá de Balaguer cumple sobradamente esos criterios como santo de la Iglesia Católica, su condición de aragonés, su vinculación con la ciudad de Zaragoza y su indiscutible –aunque ciertamente discutido- carácter de importante figura histórica del siglo XX, como demuestran las 42 calles y plazas que tiene dedicadas en ciudades de 13 países del mundo, o las Universidades creadas bajo su impulso.

Las opiniones personales que cuestionan su obra y su figura no significan necesariamente que no sea adecuada su inclusión en nuestro callejero, que correría el riesgo de quedar semivacío si sometiéramos a sus titulares al mismo escrutinio en relación con nuestras convicciones ideológicas individuales.

Puedo estar equivocado, desde luego. Pero no hay ninguna sombra en esta decisión ni en la forma en la que el alcalde y su gobierno miran al pasado. Todo lo contrario. Hay luz, luz para respetar y aceptar. Yo entiendo el mandato que los zaragozanos me han dado para ser alcalde de Zaragoza en el sentido de impulsar una ciudad en la que todos nos sintamos reconocidos en algún momento. Una Zaragoza abierta y de todos.

Es lo que creo como alcalde de todos los zaragozanos, pero no a costa de mis ideales socialistas –como algunos dicen estos días-, sino precisamente como expresión de los mismos. Sé que hay muy diversas sensibilidades en mi partido y en la izquierda en general. Pero la mía no es ni menos respetable ni menos progresista. Y, además, estoy seguro de que no es minoritaria. Porque creo en un socialismo que aspira a construir la justicia y el progreso social en una perspectiva integradora, dialogante y antidogmática.

Sin axiomas excluyentes ni revanchas.

Cuaresma

jueves, 26 de marzo de 2009 · 0 comentarios

Queda poca este año; pero nunca es tarde si la idea es buena...




No se lo digas a mamá

sábado, 21 de marzo de 2009 · 5 comentarios

Por Mariló Montero, en Granada Hoy, 21 de marzo de 2009

ME gustaría saber la identidad de los nueve expertos en los que la ministra Bibiana Aído se escuda para defender que una niña de dieciséis años puede abortar sin consultar con sus padres. Me gustaría saber de qué son expertos y si son padres y madres. Me gustaría saber en qué se fundamentan para decir que dejar tan dramática decisión en manos de una adolescente aterrada es lo mejor para ella. Me gustaría saber si se han parado a pensar que esa criatura, tras mantener una relación sexual precipitada, va a empezar a sufrir lo que la literatura científica ya ha diagnosticado ante un aborto.

Lee el artículo completo

El síndrome de aborto reúne quince síntomas psicológicos que van desde la angustia al sentimiento de culpabilidad, la ansiedad, los terrores nocturnos, la depresión, los trastornos de alimentación o de la vida sexual. Síntomas que pueden llegar a aparecer, dicen los psicólogos de la Asociación de Víctimas del Aborto, incluso años después de haber abortado. Me gustaría saber con qué valor lanza la joven ministra Aído, con una sonrisa, como quien anuncia un anticonceptivo novedoso, que una niña de dieciséis años está tan capacitada para abortar como para casarse.

Una niña de dieciséis años no está capacitada para abortar ni para casarse, por mucho que se esté normalizando lo que son parches en la vida. Una cosa es que lo haga y otra bien distinta la sacudida que la vida le da a una adolescente casada, quien sale adelante gracias a los apoyos de la familia. Me gustaría saber quién le va a informar a una adolescente de dieciséis años de que si se queda preñada puede abortar sin decírselo a los padres y también en quién se va a apoyar ante semejante circunstancia. ¿En la mamá-administración, o en su mejor amiga, con la que intercambia los vaqueros e inventa en su habitación coreografías de Beyoncé? Me gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de nuestros hijos en la difícil adolescencia. Me gustaría saber el protocolo de actuación que se llevará a cabo cuando una niña de dieciséis años acuda al centro para abortar y cómo será tratada. Me gustaría saber qué pretenden con esta propuesta de ley, que autoriza a que se rompa la confianza entre hijos y padres. Y me gustaría saber qué se pretende de los padres el día que nuestra hija decidiera abortar en soledad. ¿La recibimos con un aplauso? ¿Le damos sopa caliente? ¿Le preguntamos si llegó a ponerle nombre? ¿O quién habría sido el padre? ¿Debemos obviar el tema, o celebrarlo con una barbacoa? ¿Trae esas instrucciones la nueva reforma de la ley del aborto? Una cuestión más: ¿meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija adolescente? O es la ley del "no se lo digas a mamá porque no la necesitas". Señorita Aído, me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. Porque soy su madre.

El Papa y los preservativos (y yo)

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Sigue la campaña de insultos al Papa por la cuestión de los preservativos. "El Papa es un sinvergüenza y un irresponsable", dice Lille Skvat en un comentario a mi entrada anterior. Ella misma se descalifica: insultos, ningún argumento.

A las opiniones dominantes les pasa eso, se instalan en la verdad incontrovertible y cuando se las contraviene no son capaces ni de replantearse, ni de argumentar, por eso recurren a la violencia.

Curiosamente, a todos estos furibundos discípulos de Malthus y defensores de los intereses de las multinacionales farmacéuticas se les ha pasado comentar la verdadera bomba del viaje del Papa a África. Está en el documento de trabajo que ha entregado a los obispos para preparar la próxima asamblea sobre ese continente:

"La multinacionales continúan la invasión gradual del continente africano, para apropiarse de sus recursos naturales. Aplastan a las compañías locales, adquieren millares de hectáreas, expropiando de sus tierras a los habitantes con la complicidad de los dirigentes africanos. Además, provocan un daño grande al medio ambiente y destruyen lo creado, todo lo que inspira nuestra paz, nuestro bienestar y nuestra armonía".
Aún espero oír el clamor de los antiglobalización, de los ecologistas, de los columnistas de guardia, de Lille Skvat y los fans de su blog. Nada, silencio. Si no es para insultar al Papa, silencio.

Respecto a nuestro tema, es bastante sencillo, el sida se expande por la promiscuidad sexual, la promiscuidad es un comportamiento irresponsable (este sí es irresponsable, no el Papa); pero en lugar de cambiar el comportamiento de riesgo, que es lo que se hace con TODAS las demás epidemias, repartimos condones, que fomentan la promiscuidad, y por tanto, el sida.

En efecto, los gobernantes, el FMI y demás mafias internacionales, gente como Lille Skvat, son "responsables", muy responsables de todas esas muertes.

El Papa y los preservativos

viernes, 20 de marzo de 2009 · 8 comentarios

Una de las condenas Dantescas que conlleva mi trabajo es la de seguir la prensa local, más concretamente algunos articulistas. Hoy, después de leer dos de ellos en Granada Hoy (este y este), no he podido resistirme y he sacado hueco para escribir y enviar la siguiente carta:

Señora Directora:

Leo el viernes 20, víspera de la primavera, a dos columnistas habituales de su diario tratar sobre lo que ha dicho el Papa de que el preservativo no sólo no resuelve el problema del sida, sino que lo agrava. Prescindo de las torticeras referencias a Galileo y el movimiento del sol y otras “gracietas” y simplificaciones burdas que imagino recursos para hacer sus columnas más entretenidas. Sólo quiero decir que el Papa no está solo con esta opinión, yo pienso lo mismo, como lo piensa la comunidad científica, que ha avalado la estrategia “ABC” (abstinencia, fidelidad, condón), como la avala la experiencia de todo país que se ha atrevido a aplicarla, como Uganda, aun cuando eso signifique convertirse en un apestado en el concierto internacional.

Creo que el preservativo es como echar gasolina al fuego; pero no es ese el verdadero problema. Para empezar, la Iglesia quiere que cada hombre y cada mujer tenga las condiciones de vida acordes con su dignidad y pueda decidir con libertad su proyecto personal, familiar y social, a la vez que orienta sobre lo que considera más propio del ser humano. Esto significa paz, trabajo, desarrollo, libertad, etc. Pues bien, lograr esto en África supondría una implicación del mundo desarrollado grande, constante, generosa y costosa. La realidad, en cambio, es que África está olvidada, explotada y abandonada en manos de gobernantes que son verdaderos criminales. Lanzar preservativos es mucho más barato y mucho más cómodo; pero los preservativos no dan de comer, no crean riqueza, no detienen las guerras, no educan a los niños, no tienden carreteras, no abren pozos, no frenan la corrupción, no emancipan a la mujer…, y desde luego no salvan vidas. Los condones sólo dan dinero a las multinacionales farmacéuticas como Durex; el preservativo es una funda para la conciencia del occidente opulento, de todos esos gobernantes que insultan al Papa por removerla. El condón es un dogma cuyo cuestionamiento lleva aparejado la condena a la hoguera de los medios de comunicación y las represalias de los organismos internacionales. ¿Cuánto van a tardar estos modernos inquisidores en reconocer su inmenso error?, ¿tanto como en rechazar la esclavitud? ¿cinco milenios?

Quiero libertad para educar a mis hijos conforme a mis propios ideales

miércoles, 18 de marzo de 2009 · 2 comentarios

Carta al Director de JAÉN de María del Carmen García Armenteros, miércoles, 4 de marzo de 2009

Nunca pensé que la polémica sobre Educación para la Ciudadanía llenaría tantas páginas en los periódicos y tantos minutos en los telediarios, donde se ha llamado a estos padres objetores rebeldes, ultraderechistas, radicales, extrema derecha, ultraconservadores, etcétera. Los defensores de esta asignatura nos tachan de mentes estrechas, retrógrados, integristas y un sinfín de descalificaciones. Parece ser que ustedes no se enteran.

¡Quiero libertad para educar a mis hijos conforme a mis propios ideales, mis propias convicciones y no conforme a criterios morales y políticos del Gobierno de turno! Los de mente estrecha son aquellos que no tienen la capacidad de respetar la ideología que pueda tener otra persona, aquellos que no aceptan que haya padres que estén en desacuerdo con la imposición de esta asignatura y que se hayan movilizado de forma independiente, por su cuenta y riesgo. Y por supuesto, aquellos que presumen de liberales son los más radicales que no ven más allá de sus narices. Los padres estamos ejerciendo un derecho, expresamos una opinión sobre cómo queremos que nuestros hijos piensen y como han de actuar respecto a una serie de cuestiones esenciales como son la familia, la institución matrimonial, el derecho a la vida, la educación sexual, etcétera. Somos como los periodistas y escritores que defienden la libertad de expresión, como los partidos políticos o los sindicatos que defienden la libertad de asociación, como tantas otras personas que lo único que quieren es defender la libertad. Y, además, no somos una minoría. ¿Por qué no se nos respeta? Hasta el día de hoy los padres nunca habían sido un problema para el Gobierno (ya sea de la derecha o de la izquierda, es igual). Pero se están metiendo en temas que afectan directamente a nuestros hijos ¿Por qué el Gobierno ni siquiera se ha molestado en escuchar a las asociaciones de padres? ¿Por qué no es una asignatura opcional sino obligatoria? Algunas personas se escandalizan por la reacción de miles de padres respaldados por más de sesenta plataformas a nivel nacional, pero no hay por qué escandalizarse. 


Reaccionamos ante unos decretos de desarrollo de una ley que hace que esta sea fácilmente manipulable por unos y por otros, adoctrinando según la corriente ideológica imperante a nuestros hijos. Sólo somos un grupo de padres en defensa de nuestros derechos. A todo este tipo de gente intolerante, poco democrática y llena de prejuicios les diría. ¿De qué tienen miedo?

La voz de los expertos

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Cada día está más claro que la defensa de la vida es cosa de expertos y que el aborto -como la eutanasia y demás excrecencias de la cultura de la muerte- es cosa de ideología.

Gádor Joya explica en su post Los expertos a los que el Gobierno ignora, las razones de esta realidad meridiana, con motivo de la presentación del Manifiesto de Madrid, suscrito por ahora por un millar de experto de prestigio reconocido -menos por el gobierno-.

También ANDOC, en su Nota sobre las conclusiones presentadas por la Subcomisión para la reforma de la ley del aborto, lo señala claramente: "Las conclusiones responden únicamente a motivos ideológicos, contradicen el ordenamiento constitucional y carecen de justificación ética, médica, y social".

Emotional marketing

martes, 17 de marzo de 2009 · 0 comentarios


La publicidad puede hacer tanto..., además de vender. Por ejemplo, emocionar.

Para los que gusten de conocer más detalles de la última e impactante campaña de Coca Cola, les aconsejo la entrada Emotional marketing: Destapa la felicidad, del magnífico internet passion.

Stand By Me

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A veces tengo la impresión de que este blog resulta excesivamente serio, porque tal y como está el patio, no hago más que tocar temas fundamentales en un marco de crisis... Así que de vez en cuando hay que sacar a relucir aspectos sorprendentes de la vida, como este efecto colateral positivo de la globalización y la marginalidad.

Parece ser que unos tipos han recorrido el mundo grabando a músicos callejeros diferentes versiones de la misma canción: Stand by me, aquella que cantara Ben E. King. Con lo que grabaron han hecho un "megamix", en el que han fundido parte de lo que grabó cada uno. Y el resultado es precioso.

Hay aquí músicos de Santa Mónica, California; de Nueva Orleans, Louisiana; de Ámsterdam; un grupo de percusionistas indios americanos de Nuevo Méjico; un violonchelista ruso; un coro de mujeres sudafricanas… y más gente de Barcelona, Caracas, Congo y Río de Janeiro. Repito, todos son músicos callejeros.

Cuánto arte hay en el mundo…

Carta del Papa a los obispos sobre la remisión de la excomunión a los obispos lefebvrianos

domingo, 15 de marzo de 2009 · 2 comentarios

He leído con detenimiento la Carta de Benedicto XVI a los Obispos sobre la remisión de la excomunión a los cuatro obispos consagrados por Lefebvre, y no puedo negar que me ha sorprendido la franqeza con que el Papa ha reconocido públicamente la actitud poco cristiana de ciertos eclesiásticos y los errores de comunicación cometidos en este asunto.

Mi impresión, y para mí lo más grave, es que persiste un grupo notable de católicos que aún no han digerido el Concilio Vaticano II y continúan supurando por las heridas mal cerradas de lo que se vino a llamar el "espíritu del Concilio" o el "posconcilio". Los medios de comunicación españoles, cuyo criterio debe manejarse siempre con prudencia, han señalado en particular a obispos de Suiza, Austria y Alemania; por su parte, la radio alemana DLF llega a referirse a la Carta al episcopado mundial como "Carta a los obispos alemanes", según informa Marta Salazar en su blog.

En realidad, en mi opinión, la cuestión del holocausto judío es menor, y los mismos judíos le han restado importancia inmdiatamente, porque en esto la postura de la Iglesia desde Vaticano II no necesita demostración.

Para comentarios más autorizados, enlazo con el de Diego Contreras en Aceprensa y el de Juan José García-Noblejas en Scriptor. Como siempre, la reacción de los católicos de a pie debe ser la de intensificar la oración por el Papa y las muestras de acatamiento, comprensión y cariño, de la que es un ejemplo el grupo que promueve Montse Doval en Facebook.

Darwin y ecología humana

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Por Pedro Beteta, Doctor en Bioquímica y en Teología

Querer una prueba científica de Dios, significaría rebajar a Dios al rango de los seres de nuestro mundo, y por tanto equivocarse ya metodológicamente sobre aquello que Dios es. El positivismo atroz que nos rodea debe reflexionar, la ciencia debe reconocer sus límites y su impotencia para alcanzar la existencia de Dios: ella no puede ni afirmar ni negar esta existencia. No sólo esto, tampoco puede prever lo que es una creación constante llamada Providencia.

Sin embargo, no debe sacarse la conclusión de que los científicos son incapaces de encontrar, en sus estudios científicos, razones válidas para admitir la existencia de Dios y sus leyes naturales. Si la ciencia como tal no puede alcanzar a Dios, el científico, que posee una inteligencia cuyo objeto no está limitado a las cosas sensibles, puede descubrir en el mundo las razones para afirmar la existencia de un Ser que lo supera. Muchos científicos han hecho y hacen este descubrimiento constantemente. Es necesario para alcanzar este descubrimiento ser muy riguroso en el estudio, no tener prejuicios previos de cara a los resultados obtenidos y amar más la verdad que pasar al libro de oro de la historia.

Para leer el resto del artículo en Análisis Digital

Ley de plazos del aborto

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Carta del Dr. Enrique de Jaureguizar Cervera, Director de Médicos por la Vida y jefe de la sección de Urología Pediátrica de la Ciudad Sanitaria La Paz de Madrid.

Soy médico y me niego a colaborar con esta absurda cultura de la muerte que se está instaurando hoy en día. La muerte por el aborto... Mahatma Gandhi dijo: "Me parece tan claro como el día, que el aborto es un asesinato". ¿Cómo es posible que un ser humano tan indefenso como un niño sea tan brutalmente asesinado? Un bebé, cada 4,68 minutos en España, es destrozado en trituradoras y tirado por los retretes de clínicas "legales", o directamente arrojado al cubo de la basura como si fuesen desechos o como si fuesen excrementos. "Lo más grave que ha sucedido en el siglo XX es la aceptación social del aborto provocado" (Julián Marías). Sólo he conocido cómo el egoísmo humano puede llegar a ser una perversión tan repugnante, y fue cuando estuve en Camboya ayudando como médico. Me enteré que los traficantes utilizan a mujeres para transportar niños llenos de droga para que no sospechasen en la aduana. Pero lo peor es que a los niños les cogen vivos, les vacían literalmente por dentro tirando sus vísceras, les llenan de droga, y después les cierran, y antes de que se enfríen sus cuerpos muertos les pasan por la frontera. ¿Cómo el ser humano puede llegar a ser tan inhumano?

Lee la carta completa

Se está creando una nueva ley del aborto, como si la que ya existe no hiciese ya suficiente daño: 112.138 vidas por abortos declarados, sólo en 2007. Son vidas perdidas que jamás recuperaremos y que mejorarían la pirámide invertida que tiene España. Se ha impuesto una ley sin contar con la sociedad, sin dialogar, sin llegar a un consenso. La subcomisión del aborto ha sido una burda farsa, ya que sólo se ha tenido en cuenta a aquellos que piensan y tienen intereses económicos comunes con el gobierno, y no se escucha a los médicos, ni a las madres: los que más tienen que decir sobre el aborto ya que son los afectados. "Hoy en día este tema es nuestra vergüenza social", dice Juan Manuel de Prada.

Soy director de Médicos por la Vida y yo, así como la gran mayoría de médicos de España, nos opondremos a esta ley, no por capricho sino porque este gobierno no demuestra que sea democrático, sino más bien dictatorial. Porque los que al final tendrán que hacer todos esos miles de abortos tendremos que ser los médicos, y seguro que la Sra. Aído no va a hacerlos. Ahí es donde comienza un nuevo problema, porque el gobierno impone un "derecho" inconstitucional ya que al crearlo aplasta el primer derecho y más fundamental de todo ser humano: el derecho a la vida (Art. 15 Constitución). Sitúan al médico en una delicada situación. ¿Debo ser legal con este derecho, o con el otro?, ¿sigo el código deontológico, o creo términos y me invento otro para ocultar lo que hago? Un médico no puede realizar un aborto, primero porque hicimos un juramento al licenciarnos y segundo porque no es un acto médico ya que no cura ninguna enfermedad. Un médico debe luchar por la vida de sus dos pacientes, la madre y el hijo. Las consultas de psiquiatría están llenas de mujeres que han abortado y no pueden superar su culpa. Todos sabemos que el aborto no es la mejor salida para el problema, que no soluciona nada. En el fondo todos sabemos lo que realmente late dentro de ese vientre: un ser humano. Si los políticos proponen leyes para eliminar niños no deseados, los legisladores aprueban leyes inconstitucionales, y los médicos matan a sus pacientes... ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar? Decía Martin Luther King que "nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos".

Animo a todos aquellos que piensen que hay salidas mejores al aborto como ayudar a la madre a tener a su hijo y darlo en adopción en último caso, formar mejor a los jóvenes, y ayudar más y mejor a la mujer embarazada, sean valientes y hagan oír su voz, por aquellos que no la tienen.

Un Saludo,

La OMS reconoce el derecho a la objeción de conciencia al el diagnóstico prenatal

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En un informe oficial sobre “Medicina Genética”, publicado en la Review of Ethical Issues in Medical Genetics, la Organización Mundial de Salud, además de expresar la relación directa entre diagnóstico prenatal y aborto, reconoce el derecho a la objeción de conciencia de los médicos implicados en esas prácticas. Dicho informe señala que: “aunque todos los países deberían tener disponible un completo abanico de servicios genéticos, incluido el diagnóstico prenatal, los médicos individuales pueden elegir no practicar el diagnóstico prenatal por motivos de conciencia, si se oponen al aborto".

Para leer el artículo en la página de ANDOC (Asociación para la Defensa de la Objeción de Conciencia).

Ley de plazos del aborto

martes, 10 de marzo de 2009 · 4 comentarios

Dan ganas de llorar, porque se pierden miles, millones de vidas estupendas de personas magníficas que dejarán de disfrutar de nuestra maravillosa existencia, de aportar el valor infinito de la dignidad de cada una; un torrente inmenso de cariño, de ingenio, de arte, de solidaridad, de progreso que deja de fluir, que vuelve reseco un enorme cauce y yermos extensísimos campos de la Historia.

Dan ganas de llorar, las lacras que agostan la alegría de vivir de las mujeres que se revuelven contra sí mismas, las manos ensangrentadas de los médicos que traicionan su preciosa vocación, las mentes encallecidas de los políticos y periodistas que fomentan la destrucción, los corazones endurecidos de mis contemporáneos.

Dan ganas de llorar los argumentos que se esgrimen. Adaptarse a las leyes de los países del entorno, ¿es justificación suficiente para matar? Los derechos de las mujeres, ¿son motivo suficiente para negar a otros seres humanos, hombres y mujeres, el más básico derecho a la vida? La distinción entre política y creencias, ¿puede camuflar que es la ciencia quién dicta el comienzo de la vida humana en el momento de la concepción, y la ideología quien lo niega?

Dan ganas de llorar porque no entiendo qué diferencia hay entre un embrión de 14 semanas y uno de quince, o de veintidós, en cuanto a su humanidad; no entiendo por qué esas fronteras si es un "derecho", por qué tanto matiz si luego el aborto es libre en la práctica cotidiana desde que se despenalizaron tres "supuestos"; por qué tanto escándalo con que puedan abortar niñas de 16 sin permiso paterno, cuando el aborto mata lo mismo con o sin permiso, con 16, 18 o 25 años.

Dan ganas de llorar los políticos que parecen tontos o creen que hablan a tontos; quiero hacer constar que no me trago ese sofisma de que si una niña puede dar a luz pude abortar, al menos yo no, que conste para cuando nuestros descendientes se avergüencen de nuestros crímenes y conviertan unas cuantas clínicas abortistas en museo del horror y de la memoria.

Dan ganas de ira la pasividad de tanta gente buena, comodona, cobarde, la insultante inquina de los opinadores proabortistas, como el que ayer me llamó "de la caverna" -no me importa, es la caverna del útero materno-. ¿Tanto cuesta decir que estamos dispuestos a matar incluso a nuestros hijos para preservar el bienestar que nos aletarga?

Dan ganas de ira y pena; pero esa ira la aplaca la pena, y la rentabiliza actuar. Actuemos, trabajemos por esas vidas que nos quieren arrancar, por que siga saliendo el sol sobre un clamor de risas, porque cabemos todos y necesitamos a todos.

Contamos contigo

'Zeitgeist' y Doctor Mateo

miércoles, 4 de marzo de 2009 · 9 comentarios

Por Enric González en El País, 3 de marzo de 2009

Fíjense en los obispos italianos, convertidos en banqueros. La Iglesia católica de Italia ha decidido introducirse en el negocio del crédito a pequeña escala: con mil euros se salva a veces un pequeño comercio, una peluquería familiar o la microempresa de un autónomo. Y si los bancos no sueltan un duro, ahí está el cura para salvar la situación. Los préstamos religiosos acaban de salir al mercado, pero son ya la esperanza de miles de italianos y, sobre todo, de inmigrantes.

Es la otra cara de la religión. Puede captarse también en cualquier ciudad española, a poco que se observe con atención. Los voluntarios católicos y de otras confesiones realizan actualmente un trabajo tremendo, muy efectivo en el nivel más bajo, el de la realidad durísima, porque ahí no alcanza el brazo asistencial del Estado y de otras instituciones. No hay funcionarios que ronden los supermercados para pedir alimentos a punto de caducar (cada vez menos: el comercio también se aprieta el cinturón), ni funcionarios que cocinen para indigentes. Eso sólo lo hace gente que lo hace porque sí, porque quiere: voluntarios de ONG y, en gran medida, voluntarios religiosos.

No hace falta haber leído a Hegel para captar el zeitgeist, el espíritu de nuestro tiempo. El frío de la crisis es perceptible en casi todos los hogares. E influye en los gustos.

Doctor Mateo, la serie que Antena 3 emite los domingos (o los lunes, o cualquier otro día, según esté de ansioso el contraprogramador), constituye un sólido compendio de tópicos. La historia del médico prestigioso que decide instalar consulta en una aldea es sobradamente conocida. Los guionistas de Doctor Mateo se han esmerado para que los diálogos (antológico el de las mujeres que deciden apodar Verga al médico) resulten también familiares, por tópicos y previsibles. Y, sin embargo, tal vez con esos mimbres hayan fabricado un éxito. Doctor Mateo es una serie reconfortante en tiempos de crisis, como lo era (curiosa coincidencia) la serie italiana Don Mateo, protagonizada por un cura.

El zeitgeist pide cosas de este tipo. Sólo falta que los obispos españoles empiecen a dar créditos para acercarnos al nivel de la tercera potencia industrial europea, que, no lo olviden, es Italia.

Adoctrinamiento

martes, 3 de marzo de 2009 · 0 comentarios

Por Alejandro Llano, en La Gaceta de los Negocios, el 21 de febrero de 2009

La única resolución congruente, en el caso de EpC, es reformar la propia ley.

Las cuatro sentencias del Tribunal Supremo sobre la asignatura EpC reflejan plásticamente la desestructuración institucional y política que padece España. Resulta gráfico que se publicaran un día antes de que los propios jueces hayan ido a la huelga. ¿De qué se quejaban? A mi juicio, no tanto de la falta de medios y de la desconsideración que padecen por parte del Gobierno, sino quizá de ellos mismos, por insatisfacción ante sus propias actitudes. Porque, antes de esta jornada, algunos ya estaban de brazos caídos en lo que se refiere al mantenimiento de su independencia y del respeto a las leyes fundamentales del Estado, empezando por la Constitución.

El hilo argumental de las sentencias es como una pescadilla que se muerde la cola. Rechazan la posibilidad de la objeción de conciencia porque entienden que los contenidos de la asignatura no implican adoctrinamiento. Pero, inmediatamente, alientan a que se recurra a los tribunales cuando se produzca tal injerencia en las convicciones de los alumnos. En rigor, la asignatura —como sabe todo el mundo que la conozca— está programada ni más ni menos que para configurar las mentes juveniles a imagen y semejanza de los prejuicios ideológicos del PSOE. Esto fue así desde el principio y de ello se preciaron los propios socialistas. Basta recordar los farragosos artículos de Gregorio Peces Barba y las afirmaciones y actividades de Victorino Mayoral y la Fundación Cives.

Lee el artículo completo

Las mismas sentencias resultan reveladoras de que han sido necesarias miles de objeciones de conciencia para que los tribunales comenzaran a percatarse de que nos encontramos ante un problema educativo provocado, sin motivo alguno, por esta enésima reforma de la enseñanza media. De hecho, ahora se reconoce que había motivo para objetar, pero se niega el derecho a hacerlo, como si la conciencia no fuera lo más íntimo y personal que cada persona guarda.

El tono interpretativo y aparentemente conciliador de las sentencias resulta inquietante, porque parece que se quiere contentar a ambas partes en litigio por la vía de despreciar la propia lógica del lenguaje jurídico. Y uno se pregunta qué pasará cuando llegue al TC la nueva ley sobre el aborto, en la que caen las pocas limitaciones actualmente existentes. ¿Se seguirá manteniendo, de manera coherente con la doctrina del propio TC, que la vida del no nacido es un bien jurídicamente protegido? Si lo es, no resulta admisible que se la desproteja totalmente con una ley de plazos cuyos límites temporales se pueden extender casi con cualquier disculpa.

Si el Parlamento español ha llegado a interpretar la Constitución, en contra de su propia letra, para legislar —por ejemplo— a favor del matrimonio homosexual, ninguna seguridad le asiste al ciudadano español de que el TC mantenga la vigencia efectiva de nuestra ley fundamental. Y también es previsible que el Estatuto de Cataluña sea objeto de una sentencia interpretativa, en la que se diga simultáneamente una cosa y su contraria.

No sólo se está atentando contra la vida, la letra de la Constitución y la unidad del país. Se está atentando contra el principio de no contradicción, lo cual equivale a poner en la entrada de los edificios que albergan las más altas instituciones del Estado la dantesca expresión: “Abandonad toda esperanza”. Tal vez la violencia mental que se intenta imponer en la escuela tenga como uno de sus objetivos cambiar la lógica de los estudiantes, encaminándola hacia una dialéctica posmarxista que incluya una hermenéutica radicalizada.

En el caso de EpC, la única resolución congruente consiste en reformar la propia ley para normalizarla y evitar que el adoctrinamiento forme parte de su propia naturaleza y finalidad.

Estas sentencias suponen, con todo, un cierto avance en el reconocimiento de que los padres de familia tienen algo decisivo que decir en la enseñanza moral y religiosa de sus hijos, lo cual se encuentra también a la letra en nuestra Constitución, tan retóricamente evocada como escasamente respetada.

Educación diferenciada, una opción de libertad

lunes, 2 de marzo de 2009 · 2 comentarios

Por María Calvo Charro. Profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, en ABC Viernes, 20-02-09

En los últimos meses se han divulgado informaciones incorrectas y datos erróneos sobre los denominados «colegios diferenciados» existentes en nuestro país, atribuyéndoles la aplicación de métodos docentes discriminatorios, sexistas y trasnochados que nada tienen que ver con la realidad interna de estos centros escolares.

El sistema pedagógico que aplican estos centros, conocido en Europa y América como «single-sex education», está siendo implementado en colegios públicos de Estados Unidos, Alemania o Reino Unido, como herramienta para superar el fracaso escolar y alcanzar una igualdad de oportunidades real entre los sexos en el ámbito educativo; donde ha sido acogido con entusiasmo por padres, docentes y responsables públicos de las más diferentes tendencias e ideologías, dados los excelentes resultados académicos y personales que se derivan de su aplicación, sobre todo, entre alumnos que pertenecen a minorías desfavorecidas o a familias con problemas socio-económicos.

En España, a pesar de ser una opción legal y plenamente constitucional, el desconocimiento acerca de su funcionamiento hace que sean muy pocos los colegios que la aplican en el ámbito privado, resultando absolutamente inexistentes en el público. Tal desinformación ha llevado incluso a algunos grupos políticos a cuestionar el derecho fundamental que corresponde legítimamente a los padres de estos centros escolares a recibir la financiación pública que garantiza su derecho constitucional a una enseñanza obligatoria y gratuita en condiciones de igualdad.

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La lucha por la igualdad entre los sexos en materia educativa ha sido larga y complicada. Hasta las primeras décadas del siglo XX la mujer quedó relegada a una «discreta ignorancia y dignificante anonimato», como recomendaba Rosseau. Sin embargo, en este arduo camino hacia la igualdad en las escuelas, en los últimos años, se ha producido un fenómeno preocupante por los efectos negativos que está provocando en los alumnos, tanto a nivel académico como personal: la neutralidad sexual. El feminismo igualitarista y la denominada ideología de género han logrado imponer la idea, arraigada incluso en las más altas instancias políticas, de que hombres y mujeres —abstracción hecha de las diferencias externas— nacemos sin ningún rasgo diferenciador propio de la feminidad o masculinidad, que son consideradas construcciones sociales que es preciso eliminar para garantizar una auténtica igualdad. De este modo, el trato a niños y niñas debe ser idéntico en la escuela, lo que sólo se podría garantizar desde aulas mixtas.

En contra de la uniformidad sexual tan extendida social y políticamente, en los últimos años, los avances de la técnica y la ciencia han permitido mostrar una realidad bien distinta y hasta ahora oculta: la existencia de diferencias sexuales innatas. La diferenciación sexual es un proceso enormemente complejo que comienza muy temprano, en el desarrollo del embrión, debido a la combinación de nuestro código genético y de las hormonas que liberamos y a las que estuvimos expuestos en el útero.

No cabe duda de que niños y niñas, hombres y mujeres, son iguales en derechos y deberes, humanidad y dignidad. Sin embargo, el dimorfismo sexual cerebral hace que sean al mismo tiempo diferentes en formas de socialización, comunicación, afectividad, sexualidad, comportamiento o reacciones ante idénticos estímulos, lo que a su vez determina que difieran en su forma de aprender. Los objetivos, metas y contenidos habrán de ser los mismos para ambos sexos, pero los métodos pedagógicos y las estrategias docentes y educativas utilizadas deben ser diferentes si aspiramos a la excelencia en lo personal y en lo académico.

La educación diferenciada es un sistema pedagógico que, al margen de creencias, tendencias e ideologías políticas, aprovecha las diferencias entre los sexos para optimizar sus potencialidades y garantizar así una igualdad de oportunidades y que, de ser correctamente aplicado —en colegios públicos y privados—, además de ampliar las opciones de los padres en el ejercicio de su libertad de enseñanza, supondría una importante aportación en la mejora y eficacia de la educación en España.

Seguir rechazando este modelo, seguir dificultándole el acceso a la financiación pública o negar la apertura de los colegios públicos a clases diferenciadas para los padres que así lo deseen, supone una postura rígida, anquilosada, quietista, que se cierra a la ciencia y a la innovación pedagógica, que se opone a la tendencia marcada por países que están logrando remontar la crisis educativa; supone negar a los padres su derecho a elegir la educación que quieren para sus hijos en un marco de gratuidad garantizado constitucionalmente; y supone condenar a nuestros jóvenes a seguir engrosando los porcentajes más elevados del fracaso escolar en Europa, con las graves consecuencias sociales y económicas que esto implicará en un futuro no muy lejano para nuestro país.

La educación mixta no es la única opción válida y, por lo tanto, no debe ser la única ofertada por la Administración. Hay que plantear sin miedos la posibilidad de que los centros privados reciban subvenciones públicas y que los colegios públicos ofrezcan clases separadas por sexos. La libertad de enseñanza lo exige; nuestros hijos lo merecen; muchos padres lo quieren y nuestro desgastado sistema escolar lo necesita.

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