Sin crispaciones, por favor... (y II)

lunes, 30 de abril de 2007 · 2 comentarios

Ya pasó, el sábado pasado se celebró, en el Colegio Mayor Universitario Albayzín de Granada, la XI Jornada de Comunicación Siglo XXI bajo el título "Sin crispaciones por favor...Comunicación para la paz: viñetas, terrorismo, prensa rosa, convicciones y credibilidad. ¿Existe la responsabilidad social de la noticia?".

A juzgar por los comentarios de centenar largo de asistentes, fue todo un éxito. Dio la bienvenida el presidente del Patronato de Gobierno del Colegio Mayor, que cedió enseguida la palabra a Martín Favelis (el de la barba), estimulante dibujante bonaerense que introdujo al primer ponente, Jordi Rodríguez Virgili (el del centro), quien analizó detalladamente la famosa polémica de las viñetas de Mahoma. A continuación, entre pausa-café, comida y altos entre sesiones, hablaron Eduard Bosch (el de la frente más despejada), director de la película "El viaje de Arián", verdadero disparo emocional; el abogado Javier Cremades, sobre los programas del corazón; la princesa Alessandra Borghese, cuyo testimonio de conversión a la fe entusiasmó a los presentes; y, finalmente, José Antonio Romero-Salazar (el de negro), redactor jefe de Nacional del diario El País, que analizó las trampas que hay en su profesión que pueden hacerles perder credibilidad.

En resumen, una jornada instructiva, a ratos emocionante, por momentos impactante, siempre amable y distendida, incluso divertida, que nos anima a preparar ya la que complete la docena. A todos, ponentes, asistentes y organizadores, gracias y felicitaciones.

Sin crispaciones, por favor...

sábado, 21 de abril de 2007 · 0 comentarios

"Sin crispaciones por favor...Comunicación para la paz: viñetas, terrorismo, prensa rosa, convicciones y credibilidad. ¿Existe la responsabilidad social de la noticia?"

El próximo sábado 28 de abril celebraremos la XI edición de la Jornada de Comunicación SIGLO XXI en Granada.

PONENTES:
Grupo Rizzoli, IL CORRIERE DELLA SERA, princesa Alessandra Borghese
Director adjunto de EL PAÍS, Vicente Jiménez Navas
Vicepresidente creativo COLUMBIA PICTURES EUROPA, Jordi Gasull
Presidente de CREMADES & CALVO SOTELO, Javier Cremades
Subdirector Comunicación Pública UNIVERSIDAD NAVARRA, Jordi Rodríguez

ORGANIZAN: Jornada Comunicación SIGLO XXI. Colegio Mayor Universitario Albayzín

PATROCINAN. CAJAGRANADA, EL CORTE INGLÉS, CAJA RURAL de GRANADA, AYUNTAMIENTO de GRANADA y HOTELES CENTER.

COLABORAN: UNESCO, ASOCIACION DE PRENSA de GRANADA. ASOCIACION DE PRENSA de MÁLAGA, ASOCIACION DE PRENSA de ALMERÍA y ASOCIACION DE PRENSA de JAÉN. GRUPO ATTENDIS COLEGIOS. ASOCIACIÓN PARA EL PROGRESO DE LA COMUNICACIÓN de ANDALUCÍA (APC), ADOS PUBLICIDAD, FUNDACIÓN CULTURA y SOCIEDAD, ALUMNI NAVARRENSIS.

PRECIO: 50 euros para profesionales e inscripción por primera vez y 40 euros para universitarios y participantes de anteriores ediciones. Plazas limitadas y asignadas según orden según orden de inscripción. Los derechos de inscripción incluyen gastos de matrícula, desayuno, almuerzo, certificado de asistencia y documentación de trabajo.

LUGAR DE LA JORNADA E INSCRIPCIÓN
Sábado 28 de abril Colegio Mayor Albayzín. Granada. Avda Fuentenueva 5 (junto al Hotel Granada Center). Inscripción mediante: E-mail: imartinez@a2000.es ó jcercas@teleline.es (devolviendo ficha adjunta)
Teléfono: 958 27 29 62
Fax (envío de ficha de inscripción): 958 27 29 59
O en la recepción del propio Colegio Mayor Albayzín.

MATRÍCULA
Para asegurar plaza definitiva mediante ingreso en:
CajaGRANADA en la CC: 2031 0147 51 0115888707.
Caja Rural de Granada en la CC: 3023 0121 64 5350808100.

DATOS PERSONALES
Nombre
Apellidos
Dirección permanente
Teléfono
e-mail
1. Empresa / Medio
Cargo
2. Universidad
Facultad
3. Otras profesioneses.

En fin, espero que te te guste el programa y puedas asistir.

*Los post de la X Jornada
*El blog de la IX Jornada

Cuestión de tiempo

jueves, 19 de abril de 2007 · 2 comentarios

Sobre una canción de Timbiriche (Mex.)

Alicia Latorre

miércoles, 18 de abril de 2007 · 0 comentarios

Entrevista con doña Alicia Latorre, nueva Presidenta de Provida, en Alfa y Omega.

Hace falta humildad, astucia, y valentía

La Federación Española de Asociaciones Provida ha renovado su Consejo Federal. Doña Alicia Latorre, de la Asociación Adevida, de Cuenca, es la nueva Presidenta. Hablamos con ella:

Trabajar muy unidos, manteniendo íntegro el mensaje Provida, animar el funcionamiento de las asociaciones, con una buena comunicación entre todos y una formación adecuada de los voluntarios, son las prioridades que se marca en este nuevo período doña Alicia Latorre, Presidenta desde finales de enero de la Federación Española de Asociaciones Provida, en sustitución de la doctora Dolores Voltas, una de las fundadoras del movimiento provida en España. Las asociaciones de la Federación, nacida en 1981, y que desde 1999 es ONG Consultiva Especial del Consejo Económico y Social de la ONU, están en 24 ciudades de España, con 22 centros de apoyo a la mujer embarazada en dificultades. Han ayudado a más de 50.000 mujeres, y a nacer a unos 30.000 niños.

¿Qué aportará el relevo generacional del Consejo Federal?
Valoro profundamente a tantas personas que, con su tiempo, su trabajo y su dinero, con pocos medios y muchas dificultades, han hecho posible más de 20 años de trabajo. La sangre nueva aporta fuerzas para coger el testigo, quiere aprender de ellos y continuar su trabajo, aprovechando las nuevas formas de comunicación y contactando con todos los interlocutores posibles

¿Qué retos existen hoy para transmitir un mensaje provida?
En primer lugar, el reto de transmitirlo íntegro, con toda su grandeza y congruencia. Y para eso, hay que conocerlo y tratar de vivirlo. No es sólo el problema del aborto, sino todo lo relacionado con la cultura de la vida. Otro reto es hacer llegar este mensaje al mayor número de personas y llegar a los medios de comunicación; romper el gran muro de silencio. Hay que despertar las conciencias, empezando cada cual por la suya. Es muy importante tratar de conseguir que haya leyes justas en todo lo relacionado con la vida humana, y unas estructuras de ayuda real y positiva, tanto a nivel nacional como internacional. El mensaje provida es bueno para todos. Mejora a las personas y, por tanto, al mundo.

Lee la entrevista completa


¿Por qué existe ese muro de silencio?
En España hay un millón de mujeres tocadas por algo tan grave y doloroso como el aborto, y otras tantas personas, cercanas a ellas, que también han tenido algo que ver. Hay un gran sector de la población que no quiere hablar del tema. Por otro lado, están los intereses económicos. El aborto es la punta del iceberg de otros muchos problemas. Hablar del tema removería todas las entrañas de la sociedad; nos haría replantearnos cuestiones a nivel personal e institucional, y eso no es cómodo. Sin embargo, cuando no se tiene miedo a la verdad, cuando se rompe ese muro, se abre la puerta a la esperanza, se salvan muchas vidas, se curan muchas heridas y la sociedad avanza.

¿Hace falta renovar las estrategias comunicativas de siempre?
Como somos tan distintos, a unos les llega el mensaje de una manera y a otros de otra. Por tanto, no hay una única estrategia, pero sí que se intenta renovar: por ejemplo, dar a conocer el gran sufrimiento de la mujer que ha abortado, valorar la nueva vida como un bien que hay que proteger, o exigir a los Gobiernos que la mujer tenga una información adecuada y a alguien a su lado. Y una condición indispensable en cualquier estrategia: tener mucha humildad y, a la vez, astucia y valentía. No podemos ir con altanería (sí con seguridad), ni con violencia (sí con firmeza). Tampoco con cobardía o ingenuidad.

Son veteranos en España. ¿Cómo ven el boom asociativo actual?
Nadie tiene la exclusiva en la divulgación de la cultura de la vida y ojalá se pudiera llegar a todos los rincones. Hay asociaciones, fundaciones y plataformas digitales fenomenales que están haciendo una labor fundamental. La pasividad y la indiferencia son uno de los peores males de una sociedad, y se está tomando conciencia de que podemos y debemos cambiar las cosas. Para algunos proyectos nos coordinamos con ellos y con asociaciones de otros países. [Provida organizó el Congreso Internacional Provida, celebrado en Madrid en 2003]. Aparte, hay grandes foros y plataformas de las que formamos parte, porque coincidimos con ellos en algún campo, como el Foro Español de la Familia, el Pacto por los Derechos y Libertades, Hay alternativas, etc. Estando unidos, los efectos se multiplican, y los ánimos se confortan.

En Andalucía, la negra

Las distintas asociaciones Provida están acostumbradas a trabajar con muy pocos medios. Aparte de las donaciones, sus ingresos suelen proceder de las subvenciones, si la ideología no lo impide. Victoria Blasco, de Provida Sevilla, denunciaba recientemente a Alfa y Omega cómo la Junta de Andalucía, desde el año pasado, ha retirado las subvenciones a su asociación, que cada año ayuda a 180 madres. Además, subraya la hipocresía de esta medida, pues «dan informes negativos sobre la asociación, y luego nos mandan a las mujeres. A las inmigrantes se las quitan de encima. En Andalucía, tenemos la negra».

Debate sobre Dios

martes, 17 de abril de 2007 · 0 comentarios

Por Alejandro Llano, en La Gaceta de los Negocios, el 26 de febrero de 2007

La gran tarea pendiente para los españoles es dar un empujón decisivo a la investigación científica

La categoría de una sociedad viene dada por la hondura de las cuestiones que en ella se plantean y se discuten. Suscita nostalgia recordar que la prensa europea prácticamente se inauguró con el debate entre Bossuet y Fenelon acerca del amor puro. Antes, en el siglo XVII francés, la cultura, la política y la religión andaban pendientes cada día de las polémicas acerca de la gracia entre Port Royal, Pascal y Arnauld, por una parte, y jesuitas y escolásticos en general, por otra. ¿Cómo valorarán, en cambio, nuestros sucesores la actualidad que comparece en los medios españoles de hoy? Sin necesidad de imaginarse el futuro, tarea problemática si las hay, cualquier contemporáneo nuestro que no esté empecinado por el partidismo y las ideologías se sonrojará ante la incapacidad de dialogar sobre los asuntos de interés común con un mínimo de rigor y altura. Nuestros problemas de fondo no son políticos, son ante todo culturales. Padecemos un déficit intelectual que casi nadie parece advertir ni hacer algo por remediar.

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Nuestra debilidad conceptual se traduce en el sectarismo de las nuevas leyes con relevancia ética, y en la torpeza dialéctica que frente a ellas manifiestan quienes discrepan de unos planteamientos que se oponen frontalmente a la dignidad de los seres humanos. No es extraño que —en tal atmósfera de banalidad— proliferen, además, objeciones carentes de fundamento científico contra los grandes temas antropológicos y teológicos que llegan a nosotros avalados por los mejores pensadores de la historia y del presente.
La trivialidad campea en enfoques que atribuyen la admisión de la existencia de Dios a algún tipo de deformación genética o patología cerebral. La mejor filosofía de los siglos XX y XXI resultó posibilitada cuando Frege y Husserl argumentaron abrumadoramente que las leyes matemáticas y lógicas no dependen de la psicología, del modo humano de pensar, sino que poseen objetividad propia y autónoma. Lo cual es todavía más notorio cuando se refiere a la realidad absoluta y trascendente. Una postura mucho más grosera que el psicologismo, el biologismo, había quedado arrumbada en las vías muertas del XIX. Sin embargo, los mismos errores positivistas que fueron descartados en su momento por la fenomenología, la hermenéutica y la filosofía analítica del lenguaje, se reiteran hoy desde las páginas de los bestsellers o de los suplementos presuntamente científicos de periódicos que pasan por ser intelectualmente serios.
Una de las grandes carencias de nuestra vida intelectual es la ausencia de un número suficiente de pensadores creativos que se enfrenten de nuevo con las cuestiones hondas y palpitantes de la condición humana y, especialmente, con las convicciones y esperanzas que se están abriendo ante nuestras mentes a comienzos del siglo XXI. A falta de indagaciones propias, resulta que aquí se produce con mucho retraso la recepción de lo que en el ancho mundo se piensa y se discute. Por ejemplo, Richard Dawkins sigue siendo entre nosotros un oráculo de la ciencia, cuando no pasa de realizar una brillante —y muy sesgada, por cierto— labor de divulgación científica desde su cátedra de difusión pública de la ciencia en la Universidad de Oxford. Sin haber leído todavía su libro The God Delusion no falta quien comparte cándidamente con él la convicción de que Darwin respondió suficientemente a todas las preguntas concernientes a la existencia del mundo y a la realidad de la mente humana. Otro escritor no menos brillante, Stephen Gould, ha desplegado un panorama de la evolución biológica mucho más complejo, difícilmente compatible con simplificaciones obsoletas. Según decía Elizabeth Anscombe, discípula predilecta de Wittgenstein, contestar a los interrogantes sobre el origen radical de las cosas con la fórmula evolución equivale a reconocer la propia ignorancia.
La gran tarea pendiente para los españoles es dar un empujón decisivo a la investigación científica. Para romper de una buena vez nuestra mediocridad investigadora, se impone convertir en público el convencimiento de que las ciencias naturales, sociales y humanas no están al servicio de posiciones dogmáticas o partidistas. El conocimiento constituye un patrimonio de todos, y el ambiente de su crecimiento es la completa libertad de expresión y el fomento de la creatividad.
«Arrieros somos y en el camino nos encontraremos». Todos compartimos los mismos problemas acerca del sentido de la vida, la existencia de Dios y nuestro destino tras la muerte. A estas alturas no necesitamos de un catecismo positivista que nos instruya acerca de los adelantos científicos. Tal información está al alcance de cualquiera que disponga de la necesaria preparación intelectual. El furor pedagógico y el paternalismo intelectual están hoy sencillamente de más. Con el viejo Immanuel Kant, volvemos a proclamar audazmente: ¡Atrévete a saber!

Los hijos de Húrin

viernes, 13 de abril de 2007 · 6 comentarios

Los fans de Tolkien estamos de enhorabuena, la Tierra Media ha vuelto, de la mano de Christopher Tolkien, hijo y albacea de JRR, después de treinta años de trabajo con el material de su padre, que llega en abril a las librerías como un relato cerrado al que Alan Lee ha dado vida con sus ilustraciones.

Los Hijos de Húrin devuelve al lector a un escenario alejado en el tiempo de El Señor de los Anillos, en una parte de la Tierra Media que se hundió antes de que los Hobbits aparecieran, y cuando el Gran Enemigo era todavía el vala caído, Morgoth, y Sauron era tan solo su lugarteniente. Esta historia romántica y heroica es el cuento que narra la vida de un hombre, Húrin, que desafió al poder y la fuerza de Morgoth, selló el trágico destino de su familia y condenó a una vida maldita a su hijo Túrin Turambar por el mundo perdido de Beleriand.

Aquí tenéis un vídeo para ir abriendo boca:



Más información y enlaces

Dos libros

miércoles, 11 de abril de 2007 · 4 comentarios

Así está montado este circo, un libro excelente puede pasar casi totalmente inadvertido, otro, auténtico libelo pseudo científico, goza del favor de los medios. Por eso expongo los méritos del primero, y aporto una reseña desenmascaradora del segundo, para que cada uno juzgue.

Filosofía del trabajo, de Rafael Corazón González.
ISBN 978-84-321-3632-0 · 168 págs · PVP 9.62 / 10,00 Eur (sin IVA/con IVA)

La valoración social del trabajo ha variado mucho a través de la historia. Para griegos y romanos, era propio de esclavos. Hoy es el principal medio para obtener recursos económicos y prestigio; pero su sentido antropológico ha quedado casi en la penumbra. Gracias al trabajo, el hombre puede vivir la solidaridad, y transformar la naturaleza en un don que ofrecer a Dios y a los demás.

Puede adquirir este libro en la tienda virtual de RIALP o en las mejores librerías.


El alma está en el cerebro, de Eduard Punset.
Aguilar. Madrid (2006). 344 págs. 18,50 €.

Eduardo Punset, abogado y economista, es director y presentador del programa televisivo de divulgación científica "Redes" de TVE. Algunos de los temas del libro que comentamos han sido tratados por el autor anteriormente en "Política y neurología de la creatividad" o "El viaje a la felicidad" (...)

El autor dice que al escribir "El alma está en el cerebro" pretendía compartir con los lectores los descubrimientos fascinantes sobre el funcionamiento de este artilugio que llevamos dentro. Pero sólo ha conseguido hacer una divulgación sin una fundamentación científica seria, y además sesgada por la mentalidad reduccionista del autor.

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El alma está en el cerebro
LIBRO DE EDUARDO PUNSET, DIRECTOR DE REDES Y AUTOR DE ESTE LIBRO EN LA EDITORIAL AGUILAR. CRÍTICA DE LUIS MARÍA GONZALO, CATEDRÁTICO DE ANATOMÍA Y EMBRIOLOGÍA POR LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA, EN ACEPRENSA, MIERCOLES 28 DE MARZO DE 2007.

Eduardo Punset, abogado y economista, es director y presentador del programa televisivo de divulgación científica "Redes" de TVE. Algunos de los temas del libro que comentamos han sido tratados por el autor anteriormente en "Política y neurología de la creatividad" o "El viaje a la felicidad".

El cerebro y sus complejas realizaciones es uno de los temas que trata con mayor frecuencia en las sesiones del programa "Redes". El mismo Punset ha dicho que una de sus obsesiones es explicar científicamente los procesos que se producen en el cerebro cuando realizamos diferente tareas, desde las más mecánicas, como el andar, hasta las más elevadas, como el pensar.

Por ello se hace preguntas, y trata de darles respuesta, como las siguientes: ¿lo que llamamos alma es solo el resultado de reacciones químicas y eléctricas?; ¿se puede manipular el pensamiento de otros?; ¿los artistas tienen un cerebro distinto?; ¿lo que sugiere nuestro inconsciente es lo que somos?; ¿nos engañan nuestras percepciones?

Sostiene, con razón, que los interrogantes que suscitan los mecanismos cerebrales son innumerables. Ahora bien, en cuanto se leen unas páginas del libro se advierte que quien está intentando explicar esos complejos mecanismos es un abogado-economista, que no posee una información seria del sistema nervioso.

Por otra parte, por convicción personal, el autor se coloca del lado de los neurocientíficos reduccionistas, que piensan que el cerebro lo es todo: el alma, el órgano del pensamiento, de la moralidad, de la felicidad, de las creencias religiosas.

Para Punset todo es cerebro.
La dificultad, y no pequeña, es explicar cómo perciben las neuronas (no cómo sienten, que sí se conoce) y cómo piensan. Los reduccionistas sinceros no tienen dificultad en confesar que no lo saben, pero enseguida afirman que nuevos descubrimientos permitirán saberlo. Lo que no se entiende es que, si no saben cómo piensan las neuronas, afirmen con tanta seguridad que el cerebro es el que piensa.

Quizá Punset, por no tener una formación neurocientífica básica, no se ha planteado el enigma del pensar de las neuronas. O quizá dirá que lo tiene resuelto, pues los resultados obtenidos con la neuroimagen –especialmente mediante la PET y la RMf– nos han dado a conocer los centros nerviosos y las áreas de la corteza cerebral que se activan cuando realizamos distintas actividades, también cuando pensamos. Pero esta afirmación de los reduccionistas simplificadores indica que no son conscientes de que están identificando el instrumento, que en este caso es el cerebro, con el agente, que es la persona. Quien piensa, quien ama, quien se emociona y se relaciona con Dios, no es el cerebro sino la persona.

El autor dice que al escribir "El alma está en el cerebro" pretendía compartir con los lectores los descubrimientos fascinantes sobre el funcionamiento de este artilugio que llevamos dentro. Pero sólo ha conseguido hacer una divulgación sin una fundamentación científica seria, y además sesgada por la mentalidad reduccionista del autor.

Escritores conversos... franceses

martes, 10 de abril de 2007 · 3 comentarios

No sólo en Inglaterra y durante el siglo XX, como reflejé en el artículo Escritores conversos al reseñar la obra de Pearce del mismo título, sino también en Francia y en pleno siglo XXI se da el fenómeno de la conversión de reconocidos inetelectuales, como se recoge en la noticia de La Razón, 21 de marzo de 2007, bajo el título "El firme regreso al catolicismo de intelectuales y escritores franceses".

Sopla un viento nuevo de fe en la laicísima Francia. Las letras francesas siguen las huellas de Claudel, Péguy, o Mauriac, los grandes conversos de la tradición literaria, y cada vez son más las novelas, guiones y ensayos en los que la fe cristiana vuelve a ser protagonista...
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Hace tiempo que escritores de la talla de Michel Tournier o Dider Decoin demostraron que la fe aumentaba su talento y, siguiendo su misma senda, está surgiendo una nueva generación de autores creyentes, nuevas figuras de la escena literaria y filosófica cuyas obras buscan la consonancia con el mensaje evangélico. El periodista Daniele Zappalá explica en el diario "Avvenire" que, en el caso de la escritora Sylvie Germain ha sido su búsqueda sobre la mística cristiana y la frecuente costumbre de acudir la Biblia lo que le ha llevado a la conversión. La aclamada autora de la reciente novela "Magnus" ha visto cómo su obra está empezando a seducir no sólo en Francia sino más allá de sus fronteras.

Hace algunos días, en las páginas del diario francés "Le Figaro", otro talentoso y pluripremiado escritor de la nueva literatura francesa, François Tallandier, ha intentado esbozar y enumerar las razones de su silenciosa conversión al catolicismo, después de años de profundo escepticismo: "Quizás por el esplendor de Bourges, que le daba a Stendhal alas para ser cristiano. Quizás por la modesta dulzura de la iglesia románica de Ennezat. Quizás porque un día, escuchando pronunciar la palabra "católico" con el desprecio de quien cree que no necesita más razones, me he cansado y he dicho abiertamente: "Soy católico"", explica.

También Jean Claude Gillebaud está volviendo a la fe, después de unos años de éxito como periodista. Golpeado por la obra de filósofos como René Girard y la atmósfera de recogimiento del mundo monástico, acaba de publicar dos ensayos sobre la importancia de creer. "Cómo he vuelto a ser cristiano" es el título del más significativo.

Católicos sin complejos

El recorrido creativo de Fabrice Hadjadj es también un punto de referencia en la cultura francesa. Escritor e intelectual de cultura judía y nombre árabe, se ha convertido al catolicismo "tras una fase de nihilismo". Un reciente ensayo suyo analiza con pasión e ironía su indiferencia hacia la muerte de las sociedades occidentales a la vez que lanza una llamada a la alegría fundada sobre las razones de la fe.

Pero quizá la figura más controvertida es la del controvertido escritor Maurice Dantec, que dice inscribirse en el ámbito "futurista". Hace poco que este intelectual excéntrico, admirado por la crítica, se ha atrevido a gritar en público que "no hay futuro para la humanidad fuera de Cristo".

Junto a todos ellos, más allá de las fronteras francesas, se sitúa el dramaturgo belga Eric-Emmanuel Schmitt, o filósofos como Bernard Sichére y Jean Louis Chrétien, que han llegado al catolicismo tras un largo camino a través del escepticismo. En definitiva, son cada vez más los escritores e intelectuales que han redescubierto la trascendencia, que han experimentado la conversión y "vuelven" a la fe tras un largo exilio en el desierto del nihilismo. Hoy, sin temor alguno, se declaran católicos sin ningún complejo.

Azul y verde

· 0 comentarios

Excelente y bellísima carta al director de mi buen amigo Javier Peña Vázquez, presidente del Banco de Alimentos de Málaga.

Hablaba Sonsoles, a través de las ondas de la radio, la mañana del Viernes Santo. Una chica de veintitrés años, cuya mayor ilusión en este mundo sería ver despertar a su hermano Miguel. Un ser real que supera ampliamente a la “Bella Durmiente” porque mientras ésta permanecía a la espera, en la soledad de su torre, Miguel se ha transformado en la médula del comportamiento y la razón de ser de toda una familia que ha sabido conformarse a su alrededor. Una historia que hace pensar.

Como un gran lago azul y verde, como un inusitado mar interior, fui concibiendo la historia, trágica y dulce de Miguel, según la relataba una de sus principales protagonistas. Una niña que, a sus siete años, entró de lleno en las contradicciones de este mundo. La historia de un chico que permanece en coma profundo, víctima de un accidente de tráfico, desde hace quince años y que ella narra con la entereza de lo asumido y hecho vida.

Azul y verde. Imagen de un mar en el que se une el cielo con la tierra. La historia de una vida descarnada que se hace maravillosa, cuando somos capaces de elevar a lo más alto aquello que se gesta en las entrañas de la tierra y se reviste de su grandiosa frondosidad. Un mar doméstico en el que se enlaza el azul más puro con el verde más intenso, como se entreteje lo divino con lo humano en cada vida. Pero, un mar con límites definidos en el que uno no se pierde, en el que la bravura de sus tempestades se atenúa con la calma de lo cotidiano; un mar con fronteras de ética y amor.

Miguel ha sido y es el centro vital de una familia numerosa que se mueve y respira con él y por él. Dos turnos de enfermería le cuidan y toda la casa gira a su alrededor. Tras los primeros momentos de incertidumbre en los que su vida se perdía, fueron sus padres y hermanos los que le reincorporaron al hogar y le atendían de noche y de día, sin separarse un momento de su lado. Después vino el orden y la organización.

Nadie entra o sale de casa sin pasar por el cuarto de Miguel, para despedirse o saludarle al regreso, para contarle el día a día de cada vida. Una costumbre que se convirtió en cultura familiar y un don para los que, por matrimonio, se fueron agregando; así como para los niños que después vinieron. Todos comparten sus vidas con Miguel. Ahora, probablemente, no lo concebirían de otra manera.

Miguel, al que cariñosamente se le nombra como “ángel de la casa” y que sin duda lo será, se encuentra en un lapso temporal que se me figura como un presente continuo, no sólo para su familia, sino para todos sus amigos y compañeros que siguen visitándole arrastrados por tan admirable ejemplo de amor y constancia. Una historia que sólo se detiene en Miguel, inmutable como es el amor de Dios que permanece mientras transcurre nuestro tiempo, para acompañarnos como nuestro principal referente.

Sonsoles tiene planes de boda a corto plazo, ella y su hermana gemela. La vida sigue, mientras Miguel permanece. Pero, jamás al margen de Miguel.

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