Cheque escolar

sábado, 30 de septiembre de 2006 · 0 comentarios

La sociedad española apuesta por la libertad de educación. HazteOir.org, fiel a su compromiso de hacer llegar a los políticos las inquietudes de los ciudadanos, ha puesto en marcha la plataforma Chequeescolar.org. Esta iniciativa, gracias al apoyo de los ciudadanos comienza a tener éxitos. El Partido Popular ha decidido incluir en su programa electoral el Cheque Escolar. Apoya la campaña de Chequeescolar.org para que otros partidos se sumen a esta iniciativa.

2º Aniversario de una gran manipulación

miércoles, 27 de septiembre de 2006 · 2 comentarios

Es vieja y hace tiempo desacreditada la gran mentira de que entre el 10 y el 15 por ciento de la población es homosexual, patraña burda de un activista de la cosa que hizo fortuna porque interesaba. Pero hay quien sigue vociferando esta falsedad con descaro, como un dogma políticamente correcto, atreviéndose incluso a señalar que a falta de censos, hay estadísticas, cuando, a parte de que se sabe que hay "mentiras, grandes mentiras y estadísticas", ésta está más que desmontada.

Un periodista, consciente del infame montaje, tuvo la paciencia de guardar la información de mi diario de cabecera y exhumarla dos años después en este contundente post, que deja hablar fríamente a los datos.

Triste Alatriste

domingo, 24 de septiembre de 2006 · 0 comentarios

Una buena película lastrada por algunos defectillos y la apestosa corrección política. El siguiente artículo y los dos enlaces finales dan algunas claves que pueden servir para decidir y, en su caso, verla y disfrutarla con el oportuno espíritu crítico

Alatriste

Firmante: Jerónimo José Martín
Autor: Agustín Díaz Yanes
ACEPRENSA 089/06, 30-08-2006


Director y guionista: Agustín Díaz Yanes. Intérpretes: Viggo Mortensen, Elena Anaya, Eduard Fernández, Ariadna Gil, Unax Ugalde. 147 min. Adultos. (VXS)

Esta ambiciosa superproducción española adapta las cinco novelas de Arturo Pérez-Reverte sobre las aventuras del capitán Alatriste, un veterano de los Tercios de Flandes, que corre todo tipo de aventuras en la España del siglo XVII. En concreto, se implica como soldado de fortuna en las intrigas entre el Conde-Duque de Olivares y la Inquisición, mientras educa a su ahijado, se enamora de una famosa actriz y sobrevive a varias emboscadas de un asesino siciliano, tan temerario y amargado como él.
La película padece la fría declamación en castellano de Viggo Mortensen y una duración excesiva, agravada por el carácter episódico de la trama. El madrileño Agustín Díaz Yanes ("Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto", "Sin noticias de Dios") maquilla estos defectos menores gracias a una rigurosa dirección de actores y a una brillante puesta en escena hiperrealista, de intensa planificación y en la que exhibe el generoso presupuesto del filme tanto en las escenas intimistas como en las potentes batallas y peleas de espadas. En este sentido, hay que aplaudir la excelente labor del director artístico Benjamín Fernández, del director de fotografía Paco Femenia y del compositor Roque Baños, cuya banda sonora es sensacional.

Sin embargo, sufre también la película algún defecto grave, causado por su excesiva fidelidad a las novelas originales, planteadas como un homenaje a Alejandro Dumas y destinadas al público juvenil. De este modo, los personajes resultan demasiado folletinescos y esquemáticos, y Pérez-Reverte los mira desde un profundo pesimismo existencial, cínico y canalla, más propio del nacional-agnosticismo actual que de la España del Siglo de Oro. Se deforma así el retrato de esa época y se arrebata a los personajes una religiosidad católica, que les influiría de algún modo, y que aquí se reserva exclusivamente para la Inquisición, dibujada con los trazos caricaturescos y maniqueos de su leyenda negra.

Es una lástima esta perspectiva parcial, que devalúa el noble afán de Pérez-Reverte de reivindicar sin complejos la historia de España, con sus miserias, pero también con sus muchas grandezas, que siguen avergonzando a la sectaria cultura oficial. Además, limita notablemente las posibilidades de una película poderosa, entretenida y culta, que, incluso con sus defectos, es una bocanada de aire fresco entre tanto melodrama existencial sin rumbo y tanta comedieta descerebrada.


* Alatristísimo
* Alatriste

Papa e islam, razón y fe

viernes, 22 de septiembre de 2006 · 2 comentarios

Leyendo y pensando estos días sobre la cosa, he llegado a la conclusión -por ahora- de que el debate es más importante de lo que parece. A ver, Benedicto XVI defiende que no actuar razonablemente es contrario a la naturaleza de Dios; los musulmanes, en cambio, adoran a Dios como al margen de la razón (como los ateos entienden la razón al margen de Dios). Estaríamos, pues, entre la razón y la irracionalidad, por eso se explican las furibundas reacciones de unos ante las razones de otros. Así resulta difícil dialogar, incluso hacer camino juntos; casi sólo queda aspirar a convivir pacíficamente... o chocar.
Por ahora, ya digo, pienso que hay que seguir razonando y hablar sin miedo, sin dejar que nos apabulle la reacción iracunda de los irracionales. Para contribuir, cuelgo el siguiente artículo -que discute en parte mis conclusiones- y os invito a escuchar el editorial de César Vidal del día 18.

El islam no está contra el Papa
EL MUNDO / RAFAEL NAVARRO-VALLS
Acaba de concluir en Kazajastán el II Congreso de líderes de las religiones tradicionales del mundo. A la cita han asistido altos cargos de todas las grandes religiones, incluidos dos cardenales de la Iglesia católica y varios líderes musulmanes -entre estos últimos, el secretario general de la Liga Mundial de Muslim (Arabia Saudí), el gran muftí de Kazajastán, el rector de la Universidad Internacional Islámica de Pakistán y el ministro de Asuntos Religiosos de Egipto-. Como conclusiones de la Declaración Final que fue aprobada por el conjunto de participantes destacan las que apoyan el diálogo interreligioso e intercultural, el esfuerzo colectivo por una cultura de la paz y la utilización de la autoridad espiritual de los líderes para rechazar toda violencia y terrorismo.
El discurso que el Papa pronunció recientemente en el paraninfo de la Universidad de Ratisbona...-y que ha despertado tan grande polémica- se movía en esos parámetros. ¿Dónde está, pues, el problema? Es decir, ¿cuál es la causa de esa marejada levantada en algunas zonas islámicas? Los que trabajamos habitualmente en medios académicos sabemos que un texto, sacado de su contexto, pronto se convierte en pretexto. Pretexto para laminar al adversario científico, político o teológico. Descalificar un mensaje haciendo una relectura inexacta supone una falta de fidelidad a las fuentes, lo que produce -los universitarios lo sabemos bien- un caos
dialéctico cuando se introduce un elemento ideológico extraño.
Como ha dicho Umberto Eco refiriéndose al incidente de Ratisbona, un pequeño episodio es deformado «para desencadenar movimientos de protesta por los radicales de turno». Según el propio Eco, «habría podido el Pontífice enunciar el teorema de Pitágoras y hubieran sido capaces de demostrar que era un ataque racista». De ahí la insistencia de la Santa Sede -de su portavoz, del Secretario de Estado y del propio Papa- en recomendar «una lectura atenta de todo el discuso pontificio». Y de ahí también que la Comisión Europea haya manifestado que hay que tener en cuenta el discurso del Papa «en su conjunto» y no reaccionar a «frases fuera de contexto y menos aún a frases sacadas deliberadamente de contexto». Las recientes intervenciones del presidente iraní y de Rodríguez Zapatero haciendo una llamada al diálogo inciden positivamente en un panorama en que los radicales comienzan a ser desplazados.
Es sintomático que los académicos de origen musulmán presentes en el paraninfo de Ratisbona no encontraran nada especialmente estridente en el discurso de Benedicto XVI. Sin embargo, la primera televisión que dio noticia de la famosa cita del Papa en esa universidad fue Al Jazira. (En ámbitos en los que suele leerse poco, esta cadena qatarí -de gran difusión en todos los países islámicos- llena el vacío.) Pero no hubo una exégesis, una aclaración del contexto, una citación completa. Esta falta de ética periodística rebotó a Occidente, a través de la BBC, y con la actual
sensibilidad hacia el islam los ecos se amplificaron. Se abrió paso la idea de la existencia de una acerba confrontación. Es sorprendente que las manifestaciones comenzaran incluso antes de que el discurso fuera traducido a un idioma comprensible por las personas que salieron de manifestación.
Vistas las cosas con más calma, la realidad es que no son estrictamente correctos titulares de prensa como éste: «El islam contra el Papa». Todas las Televisiones del mundo han buscado -en vano- imágenes de grandes masas islámicas en marchas contra el Papa. Pero, ¿qué han podido reflejar? Dos docenas de manifestantes en Estambul; una manifestación ordenada y silenciosa en Teherán; poca cosa en Indonesia, primer país del mundo en demografía musulmana... No ha habido ninguna manifestación en Sudán -país duro del islam-. Tampoco en Senegal, con mayoría islámica, ni en Nigeria -con una región integrista como Kaduna-. Nada en Malasia. Dos botellas de gasolina contra los muros exteriores de dos iglesias cristianas no católicas en Palestina. Ciertamente, ha sido asesinada una religiosa con su guardaespaldas, pero eso es más bien un acto del radicalismo yidahista que algo conectado con el sentir popular. Aunque éste puede encenderse en el futuro, desde luego, si se le manipula adecuadamente.
En cuanto a las manifestaciones verbales, las más llamativas han sido las del presidente Erdogan en Turquía, el rey Mohamed VI en Marruecos, el ministro de Exteriores de Pakistán y algún otro dirigente político. Según los analistas, se trata de líderes con problemas internos que han aprovechado para intentar incorporar o recuperar a sus posiciones movimientos integristas nacionales. Lo mismo se puede decir de algunos líderes religiosos musulmanes: daba la impresión de que competían por el liderazgo en una religión sin clara jerarquía.
En contraste, el gran muftí de Damasco, Ahmad Al-Din Hasoun, ha manifestado noblemente: «Después de lo que el Papa dijo el domingo pasado en el Angelus, no necesito otra clarificación. Lo que es necesario es hablar para evitar que los extremistas aticen el odio. He leído la totalidad de su discurso y no he encontrado la voluntad de levantar el odio religioso». Igualmente, el gran imán de al Azhar, el jeque Mohamed Sayed Tantaui, acaba de hacer un llamamiento a favor del diálogo y en contra de los conflictos. Estas intervenciones avalan la tesis de que no es el islam quien se opone al Papa sino sólo los extremistas, que son un peligro también -y quizás, sobre todo- contra el islam mismo.
Dejando al margen el incidente de Ratisbona, ¿qué hay en el fondo de estas incomprensiones? Probablemente más que una confrontación de culturas, como diría Hutchison, lo que existe es un choque de epistelmologías. Es decir, del modo de concebir el propio sentido de la razón. En Occidente se cree -y esto se debe a sus raíces cristianas- que la razón puede plantear cualquier cuestión, también de exégesis histórica. La teología cristiana -tanto la católica como la protestante- hace radicar su fuerza en el juego combinado de fe y razón. Ésta puede responder a preguntas sobre Dios en su relación con los hombres. La parte más integrista del islam -no la moderada- renuncia (cuando no prohibe) a plantearse cuestiones que tengan que ver con la literalidad del Corán o con el Profeta. La simple mención de esos temas en una cita académica -aunque sea para argumentar en contra- se transmuta en una ofensa o en una blasfemia. De ahí el malentendido con el discurso del Papa.
Quedaría un último punto para la reflexión: ¿cuál es en realidad el pensamiento de Benedicto XVI sobre el islam y su relación con el cristianismo? Sobre eso sí que no hay ninguna duda: basta leer cuanto ha escrito en los últimos 30 años el cardenal Josef Ratzinger para obtener una respuesta. Naturalmente, el estudioso, el periodista o el teólogo pueden renunciar a la lectura de esas páginas. Pero en este caso, se pierde la autoridad para entrar en el debate de estos días.

Rafael Navarro-Valls es catedrático de la Universidad Complutense y autor del libro Del poder y de la Gloria.

A vueltas con el islam

martes, 19 de septiembre de 2006 · 0 comentarios

"El que se pica, ajos come", dicen en mi tierra para señalar la veracidad de un comentario cuando alguien se da por aludido. La violenta, desaforada e irracional reacción de algunos musulmanes ante unas palabras del Papa Benedicto XVI no hace más que dar la razón -por si faltaran pruebas- a quienes piensan que el islam tiene todavía en su interior un germen de violencia muy notable, quizá constitutivo.

Visto lo visto, propongo unos cuantos enlaces a artículos que oponen a la sinrazón de la fuerza ciega, la razón de la palabra:

El Papa de la razón
El debate del miedo en el mundo islámico
Prudencia no es miedo
Benedicto XVI, apesadumbrado
Tres reproches al Papa

«Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones»

lunes, 18 de septiembre de 2006 · 2 comentarios

Hay que ver la que se ha organizado a cuenta del discurso del Papa Benedicto XVI en el Encuentro con los representantes de la ciencia en el Aula Magna de la Universidad de Ratisbona (12 de septiembre de 2006). No voy a entrar en la cuestión, para eso recomiendo vivamente los post publicados en el blog Alemania, Economía, Sociedad y Derecho; sólo cuelgo el texto en castellano (aquí en el alemán original) para que el que quiera pueda juzgar. Entresaco el párrafo de la discordia, en el enlace permanente está el discurso entero.

"En el séptimo coloquio (controversia) editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la «yihad» (guerra santa). Seguramente el emperador sabía que en la sura 2, 256 está escrito: «Ninguna constricción en las cosas de la fe». Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el emperador conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en el Corán, acerca de la guerra santa. Sin detenerse en los particulares, como la diferencia de trato entre los que poseen el «Libro» y los «incrédulos», de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba». El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. «Dios no goza con la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas… Para convencer a un alma razonable no hay que recurrir a los músculos ni a instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte…».

«Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones»

¡Ilustres señores, gentiles señoras!

Para mí es un momento emocionante estar nuevamente en la cátedra de la universidad y poder impartir una vez más una lección. Mi pensamiento vuelve a aquellos años en los que, tras un hermoso periodo en el Instituto Superior de Freising, inicié mi actividad de profesor académico en la Universidad de Bonn. En el año 1959 se vivían todavía los viejos tiempos de la universidad en que había profesores ordinarios. Para las cátedras individuales no existían ni asistentes ni dactilógrafos, pero en compensación se daba un contacto muy directo con los estudiantes y sobre todo entre los profesores.

Se daban encuentros antes y después de las lecciones en los cuartos de los docentes. Los contactos con los historiadores, los filósofos, los filólogos y también entre las dos facultades teológicas eran muy cercanos. Una vez al semestre había un «dies academicus», en el que los profesores de todas las facultades se presentaban delante de los estudiantes de toda la universidad, haciendo posible una verdadera experiencia de «universitas» --algo a lo que también ha aludido usted, señor rector, hace poco--: el hecho que nosotros, a pesar de todas las especializaciones, que a veces nos impiden comunicarnos entre nosotros, formamos un todo y trabajamos en el todo de la única razón con sus diferentes dimensiones --estando así juntos también en la común responsabilidad por el recto uso de la razón--, hacía que se tratase de una experiencia viva. La universidad, sin duda, estaba orgullosa también de sus dos facultades teológicas. Estaba claro que también ellas, interrogándose sobre la racionalidad de la fe, desarrollan un trabajo que necesariamente forma parte del «todo» de la «universitas scientiarum», aunque no todos podían compartir la fe, por cuya correlación con la razón común se esfuerzan los teólogos. Esta cohesión interior en el cosmos de la razón tampoco quedó perturbada cuando se supo que uno de los colegas había dicho que en nuestra universidad había algo extraño: dos facultades que se ocupaban de algo que no existía: Dios. En el conjunto de la universidad era una convicción indiscutida el hecho de que incluso frente a un escepticismo así de radical seguía siendo necesario y razonable interrogarse sobre Dios por medio de la razón y en el contexto de la tradición de la fe cristiana.

Me acordé de todo esto cuando recientemente leí la parte editada por el profesor Theodore Khoury (Münster) del diálogo que el docto emperador bizantino Manuel II Paleólogo, tal vez durante el invierno del 1391 en Ankara, mantuvo con un persa culto sobre el cristianismo y el islam, y la verdad de ambos. Fue probablemente el mismo emperador quien anotó, durante el asedio de Constantinopla entre 1394 y 1402, este diálogo. De este modo se explica el que sus razonamientos son reportados con mucho más detalle que las respuestas del erudito persa. El diálogo afronta el ámbito de las estructuras de la fe contenidas en la Biblia y en el Corán y se detiene sobre todo en la imagen de Dios y del hombre, pero necesariamente también en la relación entre las «tres Leyes» o tres órdenes de vida: Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, Corán. Quisiera tocar en esta conferencia un solo argumento --más que nada marginal en la estructura del diálogo-- que, en el contexto del tema «fe y razón» me ha fascinado y que servirá como punto de partida para mis reflexiones sobre este tema.

En el séptimo coloquio (controversia) editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la «yihad» (guerra santa). Seguramente el emperador sabía que en la sura 2, 256 está escrito: «Ninguna constricción en las cosas de la fe». Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el emperador conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en el Corán, acerca de la guerra santa. Sin detenerse en los particulares, como la diferencia de trato entre los que poseen el «Libro» y los «incrédulos», de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba». El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. «Dios no goza con la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas… Para convencer a un alma razonable no hay que recurrir a los músculos ni a instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte…».

La afirmación decisiva en esta argumentación contra la conversión mediante la violencia es: no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. El editor, Theodore Khoury, comenta que para el emperador, como buen bizantino educado en la filosofía griega, esta afirmación es evidente. Para la doctrina musulmana, en cambio, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, incluso a la de la racionalidad. En este contexto Khoury cita una obra del conocido islamista francés R. Arnaldez, quien revela que Ibh Hazn llega a decir que Dios no estaría condicionado ni siquiera por su misma palabra y que nada lo obligaría a revelarnos la verdad. Si fuese su voluntad, el hombre debería practicar incluso la idolatría.

Aquí se abre, en la comprensión de Dios y por lo tanto en la realización concreta de la religión, un dilema que hoy nos plantea un desafío muy directo. La convicción de que actuar contra la razón está en contradicción con la naturaleza de Dios, ¿es solamente un pensamiento griego o es válido siempre por sí mismo? Pienso que en este punto se manifiesta la profunda concordancia entre aquello que es griego en el mejor sentido y aquello que es fe en Dios sobre el fundamento de la Biblia. Modificando el primer verso del Libro del Génesis, Juan comenzó el «Prólogo» de su Evangelio con las palabras: «Al principio era el logos». Es justamente esta palabra la que usa el emperador: Dios actúa con «logos». «Logos» significa tanto razón como palabra, una razón que es creadora y capaz de comunicarse, pero, como razón. Con esto, Juan nos ha entregado la palabra conclusiva sobre el concepto bíblico de Dios, la palabra en la que todas las vías frecuentemente fatigosas y tortuosas de la fe bíblica alcanzan su meta, encontrando su síntesis. En principio era el «logos», y el «logos» es Dios, nos dice el evangelista. El encuentro entre el mensaje bíblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad. La visión de San Pablo, ante quien se habían cerrado los caminos de Asia y que, en sueños, vio un macedonio y escuchó su súplica: «¡Ven a Macedonia y ayúdanos!» (Cf. Hechos 16, 6-10), puede ser interpretada como una «condensación» de la necesidad intrínseca de un acercamiento entre la fe bíblica y la filosofía griega.

En realidad, este acercamiento ya había comenzado desde hacía mucho tiempo. Ya el nombre misterioso de Dios de la zarza ardiente, que separa a Dios del conjunto de las divinidades con múltiples nombres, afirmando solamente su ser, es, confrontándose con el mito, una respuesta con la que está en íntima analogía el intento de Sócrates de vencer y superar al mito mismo. El proceso iniciado hacia la zarza alcanza, dentro del Antiguo Testamento, una nueva madurez durante el exilio, donde el Dios de Israel, entonces privado de la Tierra y del culto, se presenta como el Dios del cielo y de la tierra, con una simple fórmula que prolonga las palabras de la zarza: «Yo soy». Con este nuevo conocimiento de Dios va al mismo paso una especie de ilustración, que se expresa drásticamente en la mofa de las divinidades que no son más que obra de las manos del hombre (Cf. Salmo 115). De este modo, a pesar de toda la dureza del desacuerdo con los soberanos helenísticos, que querían obtener con la fuerza la adecuación al estilo de vida griego y a su culto idolátrico, la fe bíblica, durante la época helenística, salía interiormente al encuentro de lo mejor del pensamiento griego, hasta llegar a un contacto recíproco que después se dio especialmente en la tardía literatura sapiencial. Hoy nosotros sabemos que la traducción griega del Antiguo Testamento, realizada en Alejandría --la Biblia de los «Setenta»--, es más que una simple traducción del texto hebreo (que hay que evaluar quizá de manera poco positiva): es de por sí un testimonio textual, y un paso específico e importante de la historia de la Revelación, en el cual se ha dado este encuentro que tuvo un significado decisivo para el nacimiento del cristianismo y su divulgación. En el fondo, se trata del encuentro entre fe y razón, entre auténtica ilustración y religión. Partiendo verdaderamente desde la íntima naturaleza de la fe cristiana y, al mismo tiempo, desde la naturaleza del pensamiento helenístico fusionado ya con la fe, Manuel II podía decir: No actuar «con el "logos"» es contrario a la naturaleza de Dios.

Honestamente es necesario anotar, que en el tardío Medioevo, se han desarrollado en la teología tendencias que rompen esta síntesis entre espíritu griego y espíritu cristiano. En contraposición al así llamado intelectualismo agustiniano y tomista, con Juan Duns Escoto comenzó un planteamiento voluntarista, que al final llevó a la afirmación de que sólo conoceremos de Dios la «voluntas ordinata».

Más allá de ésta existiría la libertad de Dios, en virtud de la cual Él habría podido crear y hacer también lo contrario de todo lo que efectivamente ha hecho. Aquí se perfilan posiciones que, sin lugar a dudas, pueden acercarse a aquellas de Ibn Hazn y podrían llevar hasta la imagen de un Dios-Árbitro, que no está ligado ni siquiera a la verdad y al bien. La trascendencia y la diversidad de Dios se acentúan de una manera tan exagerada, que incluso nuestra razón, nuestro sentido de la verdad y del bien dejan de ser un espejo de Dios, cuyas posibilidades abismales permanecen para nosotros eternamente inalcanzables y escondidas tras sus decisiones efectivas. En contraposicio´n, la fe de la Iglesia se ha atenido siempre a la convicción de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada, existe una verdadera analogía, en la que ciertamente las desemejanzas son infinitamente más grandes que las semejanzas --como dice el Concilio Lateranense IV en 1215--, pero que no por ello se llegan a abolir la analogía y su lenguaje. Dios no se hace más divino por el hecho que lo alejemos en un voluntarismo puro e impenetrable, sino que el Dios verdaderamente divino es ese Dios que se ha mostrado como el «logos» y como «logos» ha actuado y actúa lleno de amor por nosotros. Ciertamente el amor «sobre pasa» el conocimiento y es por esto capaz de percibir más que el simple pensamiento (Cf. Efesios 3,19); sin embargo, el amor del Dios-Logos concuerda con el Verbo eterno y con nuestra razón, como añade san Pablo es «lógico» (Cf. Romanos 12, 1).

Ese acercamiento recíproco interior, que se ha dado entre la fe bíblica y el interrogarse a nivel filosófico del pensamiento griego, es un dato de importancia decisiva no sólo desde el punto de visa de la historia de las religiones, sino también desde el de la historia universal, un dato que nos afecta también hoy. Considerado este encuentro, no es sorprendente que el cristianismo, no obstante su origen e importante desarrollo en Oriente, haya encontrado su huella históricamente decisiva en Europa. Podemos expresarlo también al contrario: este encuentro, al que se une sucesivamente el patrimonio de Roma, ha creado Europa y permanece como fundamento de aquello que, con razón, se puede llamar Europa.

A la tesis, según la cual, el patrimonio griego, críticamente purificado, forma parte integrante de la fe cristiana, se le opone la pretensión de la deshelenización del cristianismo, pretensión que desde el inicio de la edad moderna domina de manera creciente en la investigación teológica. Si se analiza con más detalle, se pueden observar tres oleadas en el programa de la deshelenización: si bien están relacionadas entre sí, en sus motivaciones y en sus objetivos, son claramente distintas la una de la otra.

La deshelenización se da primero en el contexto de los postulados fundamentales de la Reforma del siglo XVI. Considerando la tradición de las escuelas teológicas, los reformadores se veían ante a una sistematización de la fe condicionada totalmente por la filosofía, es decir, ante un condicionamiento de la fe desde el exterior, en virtud de una manera de ser que no derivaba de ella. De este modo, la fe ya no parecía como una palabra histórica viviente, sino como un elemento integrado en la estructura de un sistema filosófico.

La «sola Scriptura», en cambio, busca la forma pura primordial de la fe, tal y como está presente originariamente en la Palabra bíblica. La metafísica se presenta como un presupuesto derivado de otra fuente, de la que tiene que liberarse la fe para hacer que vuelva a ser ella misma. Kant siguió este programa con una radicalidad que los reformadores no podían prever. De este modo, ancló la fe exclusivamente en la razón práctica, negándole el acceso al todo de la realidad.


La teología liberal de los siglos XIX y XX acompaña la segunda etapa del proceso de deshelenización, con Adolf von Harnack, como su máximo representante. Cuando era estudiante y en mis primeros años como docente, este programa influenciaba mucho incluso a la teología católica. Tomó como punto de partida la distinción que Pascal hace entre el Dios de los filósofos y el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. En mi discurso inaugural en Bonn, en 1959, traté de referirme a este asunto. No repetiré aquí lo que dije en aquella ocasión, pero me gustaría describir, al menos brevemente, lo que era nuevo en este proceso de deshelenización. La idea central de Harnack era volver simplemente al hombre Jesús y a su mensaje esencial, sin los añadidos de la teología e incluso de la helenización: Este mensaje esencial era visto como la culminación del desarrollo religioso de la humanidad. Se decía que Jesús puso punto final al culto sustituyéndolo por la moral. En definitiva, se le presentaba como padre de un mensaje moral humanitario.

La meta fundamental era hacer que el cristianismo estuviera en armonía con la razón moderna, es decir, liberarle de los elementos aparentemente filosóficos y teológicos, como la fe en la divinidad de Cristo y en Dios uno y trino. En este sentido, la exégesis histórico-crítica del Nuevo Testamento restauró el lugar de la teología en la universidad: Para Harnack, la teología es algo esencialmente histórico y por lo tanto estrictamente científico. Lo que se puede decir críticamente de Jesús, es por así decir, expresión de la razón práctica y consecuentemente se puede aplicar a la Universidad en su conjunto.

En el trasfondo se da la autolimitación moderna de la razón, expresada clásicamente en las «críticas» de Kant, que mientras tanto fue radicalizándose ulteriormente por el pensamiento de las ciencias naturales. Este concepto moderno se basa, por decirlo brevemente, en la síntesis entre el platonismo (cartesianismo) y el empirismo, una síntesis confirmada por el éxito de la tecnología. Por un lado presupone la estructura matemática de la materia, y su intrínseca racionalidad, que hace posible entender cómo funciona la materia funciona como es posible usarla eficazmente: esta premisa básica es, por así decirlo, el elemento platónico en el entendimiento moderno de la naturaleza. Por otro lado, se trata de la posibilidad de explotar la naturaleza para nuestros propósitos, y en ese caso sólo la posibilidad de la verificación o falsificación a través de la experimentación puede llevar a la certeza final. El peso entre los dos polos puede, dependiendo de las circunstancias, cambiar de un lado al otro. Un pensador tan positivista como J. Monod declaró que era un convencido platónico.

Esto permite que emerjan dos principios que son cruciales para el asunto al que hemos llegado. Primero, sólo la certeza que resulta de la sinergia entre matemática y empirismo puede ser considerada como científica. Lo que quiere ser científico tiene que confrontarse con este criterio. De este modo, las ciencias humanas, como la historia, psicología, sociología y filosofía, trataron de acercarse a este canon científico. Para nuestra reflexión, es importante constatar que el método como tal excluye el problema de Dios, presentándolo como un problema acientífico o precientífico. Pero así nos encontramos ante la reducción del ámbito de la ciencia y de la razón que necesita ser cuestionada.

Volveré a tocar el problema después. Por el momento basta tener en cuenta que cualquier intento de la teología por mantener desde este punto de vista un carácter de disciplina «científica» no dejaría del cristianismo más que un miserable fragmento. Pero tenemos que decir más: si la ciencia en su conjunto no es más que esto, el hombre acabaría quedando reducido. De hecho, los interrogantes propiamente humanos, es decir, «de dónde» y «hacia dónde», los interrogantes de la religión y la ética no pueden encontrar lugar en el espacio de la razón común descrita por la «ciencia» entendida de este modo y tienen que ser colocados en el ámbito de lo subjetivo. El sujeto decide entonces, basándose en su experiencia, lo que considera que es materia de la religión, y la «conciencia» subjetiva se convierte en el único árbitro de lo que es ético. De esta manera, sin embargo, la ética y la religión pierden su poder de crear una comunidad y se convierten en un asunto completamente personal. Este es un estado peligroso para los asuntos de la humanidad, como podemos ver en las distintas patologías de la religión y la razón que necesariamente emergen cuando la razón es tan reducida que las preguntas de la religión y la ética ya no interesan. Intentos de construir la ética a partir de las reglas de la evolución o la psicología terminan siendo simplemente inadecuados.

Antes de esgrimir las conclusiones a las que todo esto lleva, tengo que referirme brevemente a la tercera etapa de deshelenización, que aún está dándose. A la luz de nuestra experiencia con el pluralismo cultural, con frecuencia se dice en nuestros días que la síntesis con el Helenismo lograda por la Iglesia en sus inicios fue una inculturación preliminar que no debe ser vinculante para otras culturas. Esto se dice para tener el derecho a volver al simple mensaje del Nuevo Testamento anterior a la inculturación, para inculturarlo nuevamente en sus medios particulares. Esta tesis no es falsa, pero es burda e imprecisa. El Nuevo Testamento fue escrito en griego y trae consigo el contacto con el espíritu griego, un contacto que había madurado en el desarrollo precedente del Antiguo Testamento. Ciertamente hay elementos en la proceso formativo de la Iglesia antigua que no deben integrarse en todas las culturas, Sin embargo, las decisiones fundamentales sobre las relaciones entre la fe y el uso de la razón humana son parte de la fe misma, son desarrollos consecuentes con la naturaleza misma de la fe.

Y así llego a la conclusión. Este intento, hecho con unas pocas pinceladas, de crítica de la razón moderna a partir de su interior, no significa que hay que regresar a antes de la Ilustración, rechazando las convicciones de la era moderna. Los aspectos positivos de la modernidad deben ser conocidos sin reservas: estamos todos agradecidos por las maravillosas posibilidades que ha abierto para la humanidad y para su progreso que se nos ha dado. La ética científica, además, debe ser obediente a la verdad, y, como tal, lleva una actitud que se refleja en los principios del cristianismo. Mi intención no es el reduccionismo o la crítica negativa, sino ampliar nuestro concepto de razón y su aplicación. Mientras nos regocijamos en las nuevas posibilidades abiertas a la humanidad, también podemos apreciar los peligros que emergen de estas posibilidades y tenemos que preguntarnos cómo podemos superarlas. Sólo lo lograremos si la razón y la fe avanzan juntas de un modo nuevo, si superamos la limitación impuesta por la razón misma a lo que es empíricamente verificable, y si una vez más generamos nuevos horizontes. En este sentido la teología pertenece correctamente a la universidad y está dentro del amplio diálogo de las ciencias, no sólo como una disciplina histórica y ciencia humana, sino precisamente como teología, como una profundización en la racionalidad de la fe.

Sólo así podemos lograr ese diálogo genuino de culturas y religiones que necesitamos con urgencia hoy. En el mundo occidental se sostiene ampliamente que sólo la razón positivista y las formas de la filosofía basadas en ella son universalmente válidas. Incluso las culturas profundamente religiosas ven esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón como un ataque a sus más profundas convicciones. Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas. Al mismo tiempo, como he tratado de demostrar, la razón científica moderna con sus elementos intrínsecamente platónicos genera una pregunta que va más allá de sí misma, de sus posibilidades y de su metodología.

La razón científica moderna tiene que aceptar la estructura racional de la materia y su correspondencia entre nuestro espíritu y las estructuras racionales que actúan en la naturaleza como un dato de hecho, en el que se basa su metodología. Incluso la pregunta ¿por qué esto tiene que ser así? es una cuestión real, que tiene que ser dirigida por las ciencias naturales a otros modos y planos de pensamiento: a la filosofía y la teología. Para la filosofía y, si bien es cierto que de otra forma, para la teología, escuchar a las grandes experiencias y perspectivas de las tradiciones religiosas de la humanidad, de manera particular las de la fe cristiana, es fuente de conocimiento; ignorarla sería una grave limitación para nuestra escucha y respuesta. Aquí recuerdo algo que Sócrates le dijo a Fedón. En conversaciones anteriores, se habían vertido muchas opiniones filosóficas falsas, y por eso Sócrates dice: «Sería más fácilmente comprensible si a alguien le molestaran tanto todas estas falsas nociones que por el resto de su vida desdeñara y se burlara de toda conversación sobre el ser, pero de esta forma estaría privado de la verdad de la existencia y sufriría una gran pérdida».

Occidente ha estado en peligro durante mucho tiempo a causa de esta aversión, en la que se basa su racionalidad, y por lo tanto sólo puede sufrir grandemente. Hace falta valentía para comprometer toda la amplitud de la razón y no la negación de su grandeza: este es el programa con el que la teología anclada en la fe bíblica ingresa en el debate de nuestro tiempo. «No actuar razonablemente (con «logos») es contrario a la naturaleza de Dios» dijo Manuel II, de acuerdo al entendimiento cristianos de Dios, en respuesta a su interlocutor persa. En el diálogo de las culturas invitamos a nuestros interlocutores a encontrar este gran «logos», esta amplitud de la razón. Es la gran tarea de la universidad redescubrirlo constantemente.

[© Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]

El exorcismo de Emily Rose

domingo, 17 de septiembre de 2006 · 6 comentarios

Hace un año hablé de esta película, provocando un pequeño debate; entonces aseguré que no pensaba verla -no he visto, por ejemplo, El Exorcista-, pero al fin la he visto, anoche, y tengo que decir que me ha gustado mucho.

Además de que me parece excelentemente hecha, pienso que es radicalmente provocadora, al plantear de forma extremada las preguntas sobre las realidades sobrenaturales, Dios y el demonio; esto sí es cine políticamente incorrecto y rompedor.

Me gustan las buenas películas de terror, una de mis cintas favoritas es Alien, el Octavo Pasajero, pero nunca me había ido a la cama con tanta inquietud, pues una cosa es que te asusten con monstruos que sabes que no vas a encontrarte por el pasillo, y otra el demonio, si crees que existe. Debo decir que me desperté muchas veces a lo largo de la noche -cosa habitual-, pero ninguna miré la hora, algo que sí suelo hacer, por miedo a que fueran las tres en punto de la madrugada.
Desde luego, ha aumentado mi devoción a San Miguel Arcángel y valoro ahora más ese pequeño y simpático sacramental del agua bendita.

Recomiendo en particular ver el extra en el que director, productor y guionista explican la confección de la historia: como mínimo, sugerente, cuando no pertubador.

Me quedo con la actuación de Carpenter -a pesar de lo que spanien11m dice de ella-, con el sorprendente y provocador giro final y con lo que declara el chico amigo de Emily, algo así como: "No sabía hasta qué punto estaba muerto hasta que la he conocido".

Ojo, da miedo.

Cinco errores fatales

viernes, 15 de septiembre de 2006 · 0 comentarios

Nueva campaña española de salud sexual, con cinco errores fatales
Las grietas del "sexo seguro"
Firmante: Miguel A. Martínez González
ACEPRENSA 091/06 06-09-2006

En el verano de 2006 el Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC) español ha lanzado una enésima campaña para la prevención del sida, las infecciones de transmisión sexual y los embarazos imprevistos. Los mensajes se centran de nuevo en el preservativo, estrategia que no ha logrado los resultados que se pretendían (ver Aceprensa 86/06).

En un artículo que publicamos en 2005 el Dr. Jokin de Irala y yo habíamos denunciado desde la principal revista científica de la medicina española la escasa efectividad de las campañas de sexo seguro, dados los indicadores de mayor promiscuidad, mayor tasa de embarazos en jóvenes y crecimiento de la sífilis y gonococia en España. Advertíamos que, en oposición a los errores de esos métodos, un buen ejemplo a seguir es lo que sí ha funcionado en otros lugares. "Cuando la cosa no se ha quedado en repartir condones, sino que 'se ha sabido ir más allá', y se ha hecho un esfuerzo serio dirigido sobre todo a educar con sensibilidad y respeto a la población para que
cambie sus conductas, se ha conseguido reducir la prevalencia de la infección" (1).

Es el caso de Uganda. Con una estrategia educativa que no dio énfasis al condón sino a educar en la fidelidad a adultos y en el retraso de relaciones a jóvenes, pasó del 15% de infectados por el virus del sida (VIH) al 5% en una década. A este logro parece sumarse ahora Zimbabue, según el detallado estudio que publicó en 2006 la revista "Science" (2).

Estos éxitos en salud reproductiva de países africanos contrastan con el fracaso y la monótona escasez de imaginación de las acciones gubernamentales realizadas en España, que siguen con el mensaje del "sexo seguro" que "suele centrarse en la fase última del proceso y evita referencias al comportamiento, tanto porque algunos consideran impropio un mensaje 'moralizante', como por razones ideológicas que llevan a prescindir de ciertas evidencias científicas" (1).

Errores científicos

Al margen de sus errores en aspectos propiamente publicitarios, la campaña del MSC-2006 es incorrecta y hace agua en muchos puntos desde la estricta óptica del conocimiento científico. Sus principales desaciertos podrían resumirse en 5 puntos:

1) Negación de la evidencia que suponen los datos de abortos y píldoras del día siguiente.

2) Ausencia de referencia alguna a los dos primeros componentes de la estrategia ABC (abstinencia y fidelidad monógama mutuamente fiel).

3) Omisión de las consecuencias a largo plazo de las infecciones de transmisión sexual.

4) Falta de referencia alguna a la infección por el virus del papiloma humano, principal determinante de la ocurrencia del cáncer de cuello uterino.

5) Trivialización y banalización de un grave problema sanitario.

A más anticonceptivos, más abortos

En el artículo científico citado al principio se mencionaba que "el fracaso de la salud reproductiva española es preocupante: el Ministerio de Sanidad ha reconocido que los más de 77.000 abortos en 2002 constituyen un indicador muy negativo y que 'hacen falta más campañas de prevención e información'. El acceso fácil a los anticonceptivos no ha evitado el aumento de los abortos, ni la difusión del preservativo reduce la demanda de la píldora del día siguiente. Más bien parece que son factores que se suman e invitan a adoptar situaciones de riesgo o a permanecer en ellas" (1).

Los abortos en España han seguido aumentando, y además a ritmo cada vez más acelerado. La tabla muestra las cifras según las fuentes del propio MSC.


Número de abortos en España: Número total (abortos cada 100 menores de 20 años): 2000 63.756 (0,749); 2001 69.857 (0,829); 2002 77.125 (0,928); 2003 79.788 (0,990); 2004 84.985 (1,057). Fuente: Ministerio de Sanidad.

Ahí se ve no sólo un número total que crece al ritmo del 7% anual, sino que lo peor ha ocurrido en las chicas de 19 años o menos, con una tasa especialmente creciente que ha llegado a superar ya el 1% anual. Esto significa que en 2004, una de cada 100 chicas de 13 a 19 años abortó, y que el 14% de las mujeres que tuvieron un aborto tenía menos de 20 años. Ningún profesional de la salud pública, tenga las creencias que tenga, duda de que el hecho de que aumenten los abortos, y peor todavía que aumenten en adolescentes, supone un grave fracaso para la salud reproductiva...

Algo análogo podría decirse del crecimiento del uso de la píldora del día siguiente: un mecanismo teóricamente pensado como "contracepción de emergencia", cuyo uso sigue aumentando hasta llegar a tasas calamitosas, es un desastre innegable. Más aún cuando un mayor uso de la píldora del día después no sólo no se acompaña de una reducción de los abortos, sino que éstos crecen más cada año. ¿Cómo se pueden explicar estos datos dentro del planteamiento del "sexo seguro", si España es uno de lo sitios donde más se usa el preservativo entre los jóvenes? ¿No es ya hora de cambiar de planteamiento?

Negar la evidencia

Ahora el MSC, en vez de reconocer estos fallos, parece que ha decidido cambiar de estrategia y negar la evidencia. En su web se puede encontrar un "informe por encargo" (3), que evita siempre utilizar la palabra "aborto" y la sustituye cosméticamente por "interrupción voluntaria del embarazo" (IVE), y que llega paradójicamente a las siguientes conclusiones:

"1. Con la información disponible en el registro de IVE y en otras fuentes, no se puede afirmar que las IVE estén aumentando en las mujeres españolas (...)"

Sorprende la primera conclusión de este informe pues los datos parecen decir otra cosa. La segunda conclusión ofrece una explicación de la primera.

"2. Los datos disponibles apuntan a que el incremento de las IVE en España se debe, por un lado, al aumento en su notificación al registro gracias a la mejora de su cobertura y a la transformación de las IVE clandestinas o realizadas en el extranjero en IVE registradas. Y, por otro lado, al incremento en la población inmigrante, a la mayor fecundidad de las jóvenes inmigrantes y, probablemente, también a que éstas tienen mayor número de embarazos no planificados y no deseados que las españolas".

Todos los que hemos manejado indicadores en epidemiología sabemos que, de un año para otro, no se produce un aumento de 5.107 registros simplemente por una "mejor cobertura". Tampoco parecería lógico achacar un crecimiento de tal magnitud a que ahora hayan decidido abortar masivamente las inmigrantes en edad fértil. En todo caso, las inmigrantes que viven en nuestro país no deben ser una excusa, pues también ellas están expuestas a estos repetidos programas de "sexo seguro" y a la mayor disponibilidad de píldoras del día después.

Sin respaldo de datos

Una lectura atenta de la metodología de tal "informe por encargo" deja claro que ninguna de las sinuosas explicaciones dadas por sus autores para armonizar las dos conclusiones se sustenta en fuentes rigurosas. Usaron métodos puramente cualitativos, sin haber realizado una valoración cuantitativa seria en ningún momento. Ellos mismos admiten sus múltiples carencias de datos para fundamentar artificiosas justificaciones. Especialmente llamativo es que no se cuantifiquen en ninguna tabla anualizada los supuestos abortos clandestinos, ni los realizados en el
extranjero. Globalmente, llama la atención la poca calidad técnica del "informe por encargo".

Un elemental sentido común no requiere recurrir a complicadas explicaciones sobre cobertura de un registro o proporción de inmigrantes que abortan. Por el contrario, lo lógico es pensar que campañas sanitarias que evitan toda referencia a la reducción del número de parejas, a la adopción de comportamientos responsables, o a la fidelidad, probablemente estén incrementando el grado de promiscuidad sexual en España, especialmente en adolescentes. Esta mayor promiscuidad y precocidad es consistente con mayor número de abortos, mayor uso de la píldora del día siguiente y mayores tasas de sífilis y gonococia.

Viene a ser como si una campaña de prevención de accidentes de tráfico sólo se ocupase de fomentar el uso del cinturón de seguridad, pero al mismo tiempo invitase a los conductores a disfrutar al máximo al volante, escogiendo la velocidad que más les plazca: "Corre todo lo que quieras, pero conduce seguro. Usa el cinturón".

Al margen del consenso internacional

En los esfuerzos por buscar un terreno común de acuerdo para la prevención de la transmisión sexual del sida destaca el importante consenso que publicó la revista "Lancet" en noviembre de 2004 (4). Este consenso fue firmado por más de 140 autores, incluidos diversos profesores de universidad y autoridades que trabajan contra el sida en los países más afectados. Había firmantes de todas las ideologías, pero la evidencia científica disponible les ayudó a llegar a un acuerdo común. Resolvieron promover la estrategia "ABC": A de Abstinencia, B de Be faithful (fidelidad) y C de Condón, por este orden. Reservaban el condón para personas como las prostitutas y otros que se hacen refractarios a los mensajes verdaderamente protectores. Pero no cabe mayor error que el de tratar a toda la población como si fuesen promiscuos irreparables. Un principio clave en salud pública es segmentar
los mensajes.

La siguiente frase del consenso es la que mejor se adapta a la realidad de la mayoría de la juventud española que, según las propias fuentes del Ministerio, no ha iniciado su actividad sexual: "Para quienes no han iniciado la actividad sexual, la primera prioridad debe ser animarles a la abstinencia o a retrasar el inicio sexual". Esta es la A del ABC y, según el consenso científico, constituye el mejor medio de prevenir el sida en los jóvenes a quienes va dirigida la campaña MSC-2006.

Sin embargo, para el Ministerio español, la A de este crucial consenso mundial ha pasado una vez más absolutamente desapercibida. Lo mismo sucede con la B: "Al dirigirse a adultos sexualmente activos la primera prioridad debe ser promover la fidelidad mutua con una pareja no infectada".

Estas dos prioridades, A y B, coinciden con lo que la Iglesia católica y otras confesiones religiosas predican desde hace siglos con el nombre de castidad. Quizá por eso el consenso incluye una referencia positiva explícita a las organizaciones religiosas.

En la campaña española no hay ningún estímulo para retrasar el debut sexual entre los jóvenes. Más bien parece animárseles a todo lo contrario, dando por hecho que son promiscuos y, por si no lo fuesen, se les lanzan eslóganes como el siguiente: "Disfruta del sexo a tu ritmo, de una forma sana". También se afirma rotundamente que "el mejor medio de prevención sigue siendo el preservativo", cosa que no es verdad. El hecho es que no sólo no se han detenido las infecciones de transmisión sexual en España, a pesar de que el MSC nos cuente que somos uno de los países donde más se usa el condón, sino que han aumentado.

El asunto no queda ahí. Tampoco aparece la palabra "fidelidad" o "monogamia", ni nada que se le parezca. Esto extraña y mucho, pues como han dejado claro los trabajos de Halperin, es patente que sólo existen epidemias de enfermedades de transmisión sexual porque hay personas que tienen múltiples parejas (5). Esto no se afronta en absoluto en la campaña y es la verdadera causa de las epidemias.

Infecciones olvidadas

Durante parte de la década de los noventa, el sida fue la principal causa de años de vida perdidos por muertes prematuras en España. El sida sigue causando muchas muertes. Las infecciones de transmisión sexual (ITS) más preocupantes actualmente son las virales, incluido el sida, y varias de ellas causan cáncer (linfomas, leucemias, sarcoma de Kaposi, cáncer de cuello uterino, hepatocarcinoma, entre otros). No se entiende que el tríptico del MSC y todo su aparato publicitario no mencione estas graves consecuencias de las ITS.

Según la OMS, cada año se producen en el mundo 340 millones de casos nuevos de ITS bacterianas. La mayoría de ellas son tratables, pero muchas no se tratan porque no dan lugar a ningún síntoma hasta que producen complicaciones graves, como la enfermedad inflamatoria pélvica, el embarazo ectópico o la esterilidad. ¿Por qué la campaña silencia estos hechos?

Además, cada año se producen millones de casos de ITS virales que son mayormente incurables, incluidos 5 millones de casos nuevos de infección por el VIH, causante del sida, de los que 600.000 ocurren en niños recién nacidos por transmisión vertical de sus madres.

España fue durante mucho tiempo el país número 1 en sida en Europa y sigue siendo uno de los países con mayor incidencia y prevalencia de sida en Europa Occidental, con más de 72.000 enfermos acumulados, de los que cerca de 50.000 han muerto ya por esta causa. No es un asunto para silenciar. Nada de esto aparece en la campaña. Sólo se mencionan los síntomas a corto plazo de algunas de las ITS. Como si el sida y otras ITS no tuviesen complicaciones ni consecuencias a largo plazo.

Cabría preguntarse: ¿cómo es posible que el gobierno use constantemente las cifras de muertes en carretera para lograr un cambio de conducta en los ciudadanos y en cambio silencie las muertes por sida?

Peligro: cáncer

Otro silencio de la campaña que llama la atención a cualquiera con conocimiento de causa es que no se dedica una sola palabra a una de las ITS virales con consecuencias más graves, la causada por el virus del papiloma humano (VPH). Parece como si el VPH estuviese sistemáticamente borrado de la lista del MSC. Curiosamente, epidemiólogos españoles han sido pioneros en esclarecer y cuantificar cuál es el papel del VPH en el origen del cáncer de cuello uterino. Los resultados que encontraron son sobrecogedores.

Los epidemiólogos trabajan con riesgos relativos. Por ejemplo, para la exposición al humo de segunda mano del tabaco se ha estimado que el riesgo relativo de cáncer está en torno a 1,5. Esto se interpreta como un aumento del 50% en el riesgo de desarrollar cáncer y ha sido un argumento muy poderoso para la creación de espacios libres de humo.

¿Cuáles han sido los riesgos relativos encontrados para la relación entre VPH y cáncer de cuello uterino? La respuesta a esta pregunta hace pensar mucho, pues los riesgos relativos para 11 tipos estudiados van desde 45,1 para el tipo con menos riesgo hasta 434,5 para el tipo 16, que es el más carcinogénico (6).

Cada año en el mundo 490.000 mujeres (normalmente muy jóvenes) adquieren este cáncer por el VPH y 240.000 mueren por su causa. La vacuna que se está empezando a usar sólo se dirige contra unos tipos de este virus, pero se discute si la vacunación masiva daría falsas seguridades, conduciendo a mayor promiscuidad y nuevas infecciones.

No es broma

Todos estos errores acumulados son graves, pero a mi juicio lo peor es la banalización y el tono lúdico que la campaña MSC-2006 da a problemas tan graves de salud pública, como si fuesen asuntos triviales. El adolescente que lea el folleto o haya oído el slogan pensará que se trata de un simple ir al médico a que le cure un grano.

Supone una irresponsabilidad muy grave presentar al sida como si fuese un grupo musical de moda, afirmando que "su enorme éxito internacional lo mantiene siempre en los primeros puestos de popularidad sin necesidad de variar su clásico y efectivo repertorio". ¿Cómo interpretará esta frase quien ha visto fallecer a parientes suyos por el sida? Cada año mueren casi 3 millones de personas por el sida, cada día hay más de 5.000 funerales en África de personas que mueren de sida. Uno de cada 10 niños africanos ha perdido a sus padres por el sida. Definitivamente, no es asunto para ser tratado trivialmente. Hay una gran carga de dolor y sufrimiento detrás que debería impedir cualquier frivolidad.

Es difícil equivocarse tanto al diseñar y realizar una campaña. No hay duda de que el MSC cuenta con personas inteligentes, bien preparadas científicamente y con suficiente sensibilidad para advertir estos errores. Sería exagerado pensar que nunca serán capaces de advertirlos y corregirlos. Pues la realidad de lo aquí subrayado cae por su propio peso. No se puede perder la esperanza de que emprendan otra dirección que verdaderamente beneficie al tan deseado objetivo de lograr la salud para todos en el siglo XXI.

Miguel A. Martínez González es catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública.
_____________________

(1) Martínez-González MA, De Irala J. "Medicina preventiva y fracaso clamoroso de la salud publica: llegamos mal porque llegamos tarde". Med Clin (Barc) 2005;124:656-60.

(2) Gregson S, Garnett GP, Nyamukapa CA, et al. "HIV decline associated with
behavior change in eastern Zimbabwe". Science 2006;311:664-6.

(3) CIMOP (Comunicación, Imagen, Opinión Pública), "La interrupción voluntaria del embarazo y los métodos anticonceptivos en jóvenes" (consultado por última vez en www.msc.es el 1 de septiembre de 2006).

(4) Halperin DT, Steiner MJ, Cassell MM, et al. "The time has come for common ground on preventing sexual transmission of HIV". Lancet 2004;364:1913-15. Ver Aceprensa 154/04.

(5) Shelton JD, Halperin DT, Nantulya V, Potts M, Gayle HD, King K Holmes KK. "Partner reduction is crucial for balanced 'ABC' approach to HIV prevention". BMJ 2004;328:891-4.

(6) Muñoz N, Bosch FX, de Sanjose S, et al. "Epidemiologic classification of human papillomavirus types associated with cervical cancer". N Engl J Med 2003;348:518-27.
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Clonación perversa

jueves, 14 de septiembre de 2006 · 2 comentarios


El Consejo de Gobierno de Andalucía aprobó ayer el proyecto de la ley que regulará la investigación biomédica mediante técnicas de reprogramación celular con fines terapéuticos; la conocida como clonación terapéutica. Esto convierte a Andalucía en la primera comunidad autónoma que legisla sobre esta materia.

La consejera de sanidad declaró que ley "establecerá un doble filtro de control para la utilización de esta técnica se blinde exclusivamentea un uso terapéutico y nunca reproductivo". Uno de estos filtros consiste en que todos los ovocitos reprogramados que se obtengan mediante este procedimiento deberán ser destruidos en un plazo máximo de catorce días.

Estamos, pues, ante una mentira y una doble perversidad. Mentira porque la primera condición para que la clonación llegue a ser terapéutica es que antes sea reproductiva, es decir, esos llamados "ovocitos reprogramados" no son, ni más ni menos, que zigotos, embriones humanos, seres humanos.
La primera perversidad es que los embriones clonados están destinados a la muerte para que sus células totipotenciales sirvan, presuntamente, para la curación de otros.
La segunda perversidad consiste en que el filtro para evitar el uso reproductivo implica el asesinato del embrión que se acaba de reproducir.

Si quieres saber más sobre clonación, puedes acudir AQUI.

Violencia, religión y laicismo

domingo, 10 de septiembre de 2006 · 0 comentarios

Jesús Trillo-Figueroa Martínez-Conde (*)
ABC, 22-07-2006

¿Dónde estaba Dios? Esta era la pregunta que Benedicto XVI formulaba en Auschwitz, el mayor símbolo del mal y del terror que dejó el siglo XX. La misma cuestión podría plantearse en los trenes de Atocha o de Bombay; y la respuesta es obvia: Dios estaba allí mismo, en aquel terrible lugar, entre las víctimas, recluido en sus conciencias, pues a ese sitio le había confinado el nacional-socialismo. El laicismo de aquella ideología desterró a Dios de la sociedad alemana, y lo relegó al ámbito privado. Mató a Dios y lo sustituyó por el volckgeist, por la raza aria. Lo mismo había sucedido desde 1917 con la revolución soviética. Dios fue expulsado del ámbito público; y la religión, definida como el opio del pueblo, fue sustituida por el marxismo: «la única y auténtica verdad científica». Las ideologías políticas siempre han confundido la laicidad, que significa la necesaria separación entre lo espiritual y lo temporal, César y Dios, con el laicismo. Este exige que Dios desaparezca del ámbito público, para que sólo quede el César. El problema es que terminan suprimiendo la religión, matan a Dios, y se convierten en religiones laicas sustitutas, reemplazando a Dios por ideas tales como nación, raza o clase proletaria.

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La polémica sobre la Educación para la ciudadanía

· 0 comentarios

Rafael Navarro-Valls
EL MUNDO, 5 de septiembre de 2006

Un importante conjunto de asociaciones de profesionales y familias han manifestado su oposición a ciertos contenidos de la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía, prevista en la LOE. Entre las medidas que acaban de adoptar se encuentra la elaboración de una Guía -Observatorio de Objeción de Conciencia-. Su objetivo: que los padres sepan qué pasos deben seguir y qué consecuencias podría tener para sus hijos la negativa a cursarla. La nueva materia, que será obligatoria en un curso de Primaria, dos de Secundaria y uno de Bachillerato, podría comenzar a aplicarse en la ESO a partir del curso 2007-2008. Según el proyecto que maneja el Ministerio -de ahí la inquietud de los padres-, incluirá en esta etapa, entre otros, contenidos sobre sexualidad, relaciones familiares y opciones religiosas.

Esta postura de los padres ha sido contestada desde el Ministerio de Educación y Ciencia...
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Buen trabajo del IPFE

viernes, 8 de septiembre de 2006 · 0 comentarios

Tengo debilidad por las ideas imaginativas, y este es un modo nuevo y original de plantear la defensa de la vida desde su concepción. Un aplauso para el Instituto de Política Familiar.

El Vicepresidente de la Comisión Europea, Franco Frattini, afirma que es fundamental la promoción de los derechos del niño en el periodo prenatal

EL INSTITUTO DE POLÍTICA FAMILIAR PROMOVERÁ UNA CAMPAÑA CONTRA LA VIOLENCIA INFANTIL EN EL PERIODO PRENATAL, TANTO EN LA ONU COMO EN LA UNIÓN EUROPEA.

(Estrasburgo 7-09-2006). El Instituto de Política Familiar (IPF) presentará a la Comisión Europea un proyecto para el análisis de la violencia infantil en el periodo prenatal en Europa, ha anunciado Lola Velarde, Presidenta de la Red Europea del Instituto de Política Familiar y representante ante las Naciones Unidas-. Así mismo, el IPF, como entidad internacional con estatus consultivo en Naciones Unidas- promoverá la inclusión expresa de la lucha contra la violencia infantil en el periodo prenatal en el Estudio sobre Violencia Infantil que será ratificado por la Asamblea General de la ONU el próximo mes de Octubre en Nueva York.

Este anuncio se ha realizado ayer en Estrasburgo durante la sesión del Intergrupo de Familia e Infancia del Parlamento Europeo en la que participó el IPF y en la que el Vicepresidente de la Comisión Europea, Franco Frattini, presentó la Comunicación de la Comisión "Hacia una Estrategia Europea sobre los Derechos del Niño". Esta comunicación se enmarca en la Convención de los Derechos del Niño de la Organización de Naciones Unidas.

La violencia infantil es uno de los puntos clave que destaca el documento de la Comisión Europea, señaló el Comisario Frattini. Es fundamental la promoción de los derechos del niño en el periodo prenatal y es por ello que, por supuesto, el documento se refiere también a la violencia infantil en el periodo prenatal.

Este documento de la Comisión así como la iniciativa del IPF son muy importantes - señaló Lola Velarde- ya que ha habido mucha confusión sobre la violencia infantil en el periodo prenatal, debido a que a menudo se habla de los derechos humanos desde el momento del nacimiento. Sin embargo, este es un grave malentendido en la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño".

En efecto, prosigue la presidente de la Red Europea, numerosos informes así como el recién publicado informe sobre "La Violencia Infantil en los Bebes" elaborado por el experto independiente de la ONU, Bruce Abramson, junto con el World Family Policy Center y la Brigham Young University, ha analizado todos los informes de aplicación de esta Convención por parte de los Estados Miembros, y ha concluido que la inmensa mayoría de los Estados (en concreto, 128 de 176) , contemplan los derechos del niño durante todo el periodo prenatal.

Según este informe, la Convención de los Derechos del Niño se redactó para proteger a los niños, incluyendo este periodo. De hecho, el noveno párrafo del preámbulo fue enmendado para señalar que los niños requieren "protección legal tanto antes como después del nacimiento". El informe revela asimismo que en el primer borrador de trabajo de la Convención se intentó limitar los derechos "desde el momento del nacimiento", si bien esta limitación fue rápidamente eliminada, según se recoge en los trabajos preparatorios, debido a que la Convención debía regir desde el momento de la concepción.

Todo ello hace, concluye Velarde, que una de las acciones que va a emprender el IPF ante la Comisión Europea y las Naciones Unidas sea la promoción de los derechos del niño en el periodo prenatal.

El peligro de la ideología de género

martes, 5 de septiembre de 2006 · 4 comentarios

Josep Miró i Ardèvol
forumlibertas
1 de septiembre de 2006

La perspectiva de género no es feminismo, sino una ideología brutal que están imponiendo los que nos gobiernan.


Cuando se aprobó la Ley Integral contra la Violencia de Género, algunos académicos criticaron el uso inadecuado del idioma, porque “género” tiene una aplicación en el ámbito de la gramática, pero es incorrecto para designar a hombres y mujeres, que se diferencian precisamente en razón de su sexo. La humanidad se divide entre hombres y mujeres, recordaba el dirigente socialista francés Lionel Jospin.

En realidad tal error no existía. El título de la ley obedecía a la concepción ideológica que sostiene “que el género es una construcción independiente del sexo, un artificio libre de ataduras. Hombre y masculino podrían significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino".

Estas palabras, que vaticinaban la pérdida del sentido común, son de la conocida teórica Judith Butler, ("Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity").

SIGUE

Elogio de la ironía

· 0 comentarios

La Gaceta de los Negocios
Alejandro Llano
24-08-2006

Definía Platón a los sofistas como mercaderes ambulantes de golosinas del alma. Y hoy está el mercado de la información y de la cultura repleto de chiringuitos donde se expenden todo tipo de materiales azucarados totalmente incompatibles con la tan celebrada dieta mediterránea. Pues bien, ahora, como entonces, una de las pocas herramientas eficaces para combatir el abotargamiento intelectual es la ironía. No la ironía ácida, a la que también nos han acostumbrado los sofistas, sino justamente la que surge de la ingenuidad. Porque lo más inocente de todo es llamar a las cosas por su nombre y —como el Juan de Mairena machadiano— ir por ahí anunciando que la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

SIGUE

¡ESPAÑA campeona del MUNDO!

lunes, 4 de septiembre de 2006 · 2 comentarios


El equipo español de baloncesto es el mejor del mundo; para todos los que estamos locos por este deporte no cabe mayor satisfacción, por eso: GRACIAS, gracias Pepu, gracias Gasol y Gasol, gracias Garbajosa, gracias Calderón, gracias Navarro, gracias Jiménez, gracias Sergio, gracias Berni, gracias Cabezas, gracias Reyes, gracias Mumbrú y, sobre todo, gracias Rudy, GRACIAS.
Aún recuerdo la primera vez que jugué al baloncesto, en el colegio de Corazonistas de Sarriá, dedicado todavía al fútbol, recuerdo el equipo de 2º de BUP (Artigas, Palau, Quiles...), la liga universitaria y el campeonato de Colegios Mayores de Barcelona con el equipo del C.M.U. Monterols (Ernesto López Barajas, Miquel Brutau, Francisco Javier Fernández Soriano y tantos otros durante cinco años de competición, en los que conseguimos una Copa Universitaria), los tres años de Badalona (baloncesto, baloncesto y baloncesto, con los hermanos Barberán, Dani, los dos Toni -verdaderos Gasol-, Sergi, Petit, Carbo, etc., etc.), y los que llevo en Granada encestando y encestando, con los Escandón, con Jesús, Jorge y Álex, los chicos de Alayos, los amigos de los campos universitarios de Fuentenueva, Alexis y Haru...


¡VIVA el BALONCESTO!
¡CAMPEONES!

¡ESPAÑA en la FINAL!

viernes, 1 de septiembre de 2006 · 4 comentarios


Ya estamos en la final del Mundial de Baloncesto de Japón, ha costado sangre, sudor y la lesión de Pau Gasol, que deseo se recupere para pasado mañana; pero hemos alcanzado la cima, y ya sólo Grecia puede impedir que lleguemos a lo más alto.

Gracias por lo que nos estáis haciendo disfrutar con el maravilloso deporte de la canasta, muchachos.


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