Harambee

martes, 30 de mayo de 2006 · 0 comentarios


HARAMBEE

Mientras unos se dedican a forrarse a base de mentir y difamar a otros -con el concurso de los que les dan el dinero- (¿alguien sabe si DB o Sony están dando algún tipo de destino "socialmente responsable" a parte de la millonada que están ganando?)...





... otros se dedican a pedir dinero para ayudar a los africanos a desarrollar sus países, difundiendo una visión positiva y esperanzada de África.
















¿CON QUÉ TE QUEDAS?

¡Qué cruz!

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El blog La Catapulta, tan citado últimamente, recoge maravillosamente en su entrada Nos quitan hasta el crucifijo mis sentimientos ante el nuevo atropello a las convicciones de la mayoría de los españoles, con la excusa torticera de que molesta a un padre y de que hay que aplicar la ley: ¿qué ley?

Cómo no, lo expresa de modo inigualable mi admirado Juan Manuel de Prada en el siguiente artículo:

Qué cruz
Juan Manuel de Prada. ABC, 27-05-2006

Un apetito de autodestrucción se enseñorea de nuestra época. Como los alacranes que se clavan su propio aguijón y agonizan víctimas de su propio veneno, diríase que los europeos hubiésemos decidido aniquilarnos, renegando de nuestras raíces, marginando y olvidando la herencia histórica que nos constituye. Este apetito autodestructivo halla su más triste y contumaz expresión en el afán por borrar de nuestra memoria el legado moral y cultural cristiano, que de vez en cuando propicia episodios tan chuscos como el que hace un par de días asaltaba los titulares de prensa. A requerimiento de un padre que se negaba a que sus hijos asistieran a clase mientras las paredes de las aulas ostentaran símbolos cristianos, una circular de la Junta de Andalucía ha ordenado retirar los crucifijos de una escuela de Baeza, erigida paradójicamente bajo la advocación de San Juan de la Cruz. Quizá mañana ese mismo padre, u otro cualquiera, reclame que le cambien el nombre a la escuela; y quizá la autoridad incompetente acceda a la petición, evacuando otra circular que prohíba a las escuelas públicas cualquier mención o referencia al cristianismo.

Mientras leía esta noticia han acudido a mi memoria aquellos emocionantes versos de León Felipe, que desde luego no era el prototipo del poeta meapilas: «Más sencilla, más sencilla. / Sin barroquismo, / sin añadidos ni ornamentos, / que se vean desnudos / los maderos, / desnudos / y decididamente rectos. / Los brazos en abrazo hacia la Tierra, / el astil disparándose a los cielos. / Que no haya un solo adorno / que distraiga este gesto, / este equilibrio humano / de los dos mandamientos. / Más sencilla, más sencilla: / haz una cruz sencilla, carpintero». En la belleza elemental y escueta de un crucifijo León Felipe descubría algo más, mucho más, que un mero cachivache religioso. Ni siquiera necesitaba la luz de la fe para entender que en esos dos maderos cruzados se compendia la historia del género humano, con toda su genealogía de debilidad y grandeza, dicha y dolor. La cruz, epicentro de la iconografía cristiana, es también un emblema formidablemente humano: en ella quedan compendiadas todas las barbaries que el hombre ha perpetrado, desde el asesinato de Abel hasta cualquiera de las matanzas de inocentes que hoy diezman la humanidad. En el símbolo de la cruz queda expuesta la odiosa capacidad del hombre para asesinar lo mejor de sí mismo; y también su feroz anhelo de rebelarse contra la muerte.

«Los brazos en abrazo hacia la Tierra, / el astil disparándose a los cielos». En estos dos versos de León Felipe se cifran las dos vocaciones más nobles del hombre: una vocación de piedad, de entrega y donación al que sufre; una vocación de trascendencia que nos empuja a levantarnos siempre sobre el barro del que estamos hechos. La cruz se erige así en un aldabonazo para nuestras conciencias, tan olvidadas con frecuencia del sufrimiento humano, tan olvidadas también de ese soplo misterioso que cada día nos invita a resucitar. Durante veinte siglos, la cruz ha sido el refugio de la belleza, el trampolín que ha impulsado las más perdurables creaciones del arte y el intelecto; también, es cierto, el espantajo que algunos ha enarbolado para justificar sus crímenes. Veinte siglos de cultura occidental se resumen en esos dos maderos «desnudos y decididamente rectos»: veinte siglos de conquistas que enaltecen la historia humana; veinte siglos de crueldad que un hombre entreverado de Dios nos invita a detestar. En la cruz, «equilibrio humano de los dos mandamientos», está todo lo que somos, todo lo que anhelamos ser, todo lo que nos avergüenza haber sido.

Al retirarla de una pared sólo afirmamos un afán suicida de caminar hacia la desmemoria, hacia la disgregación, hacia una nada voraz y suicida.

Día de las Fuerzas armadas

lunes, 29 de mayo de 2006 · 3 comentarios


Gracias a mi e-amigo Hispanicus, he descubierto un vídeo estupendo que os recomiendo. Lo enlazo porque pienso que este es un momento en que nuestro Ejército está siendo convertido en una ONG o en una asociación deportiva organizadora de carreras populares, y nos conviene que gane nuestra estima por lo que es, un Ejército, y no por lo que no es.

Me parece de justicia remitiros al artículo original en La Catapulta, sólo apto para quienes aún conservamos estima y respeto por nuestras Fuerzas Armadas.

Aquí no hay quien viva

jueves, 25 de mayo de 2006 · 7 comentarios

Así está la cosa, y lo que nos espera, porque parece ser que la Universidad Carlos III ha encargado a los guionistas de este engendro el manual de "Educación para la Ciudadanía"...

Mofa de la Iglesia, apología del aborto y elogio del homomonio
J.A Osca.
Aquí no hay quien viva
Cadena televisión: Antena 3
Hora de emisión: 22:00
Fecha emisión: 11/05/2006

Los dos últimos capítulos emitidos por Antena 3 de la serie “Aquí no hay quien viva” constituyeron un catálogo perfecto del pensamiento e ideología que pretenden imponernos en España desde el sector de la progresía más rancia y ultramontana.

En una de las tramas, una de las dos lesbianas de la serie decide tener un niño, pero como necesita semen, se va con su otra amiga lesbiana al ‘banco de semen’ de la primera planta, donde viven dos gays porque “entre gays y lesbianas, el tráfico de espermatozoides es lo más normal del mundo”. De los dos, Fernando es el elegido (porque el otro, Mauri, ya prestó el suyo en otra ocasión) y le dan un frasquito para que deposite su semen. Pero Mauri, por celos, cambia el frasco de semen de Fernando por el suyo, para que el hijo de la lesbiana sea suyo. Otro vecino de la comunidad, Mariano, un hombre feo y extravagante, pega otro cambiazo y deja otro frasco con su propio semen, y tira los otros dos “porque quiere tener un hijo normal”. A las lesbianas (que no saben el tejemaneje de frascos) los médicos les dicen que el semen es de mala calidad, y que van a tener que conseguir la fecundación con una técnica nueva. Al final, se queda embarazada de Mariano, con la nueva técnica (¿a que se ve venir?...).

Así es. La lesbiana embarazada, tras descubrir que el hijo que viene no es del gay, sino suyo y de Mariano, tras dudarlo –“¿qué va a decir mi abuela si se entera?” (es decir, la carca, rancia y anticuada de mi abuela)-, aconsejada por sus amigos, y tras una pesadilla en la que le sale una especie de ‘alien’ de su vientre, decide abortar. Cuando va al médico a pedir el aborto acompañada de su lesbiana pareja, este le dice que el embrión se ha desprendido y se ha perdido. Grandes abrazos y besos. El médico les sugiere intentarlo con los dos embriones que quedan. “No, destrúyalos”, le espetan.

Hay que destacar que antes de decidir abortar, la lesbiana embarazada, por razones de conciencia, ha acudido a un sacerdote a pedir consejo, en un confesionario. Un sacerdote presentado como un perfecto estúpido, por supuesto, y al que los amigos gays y lesbiana presionan desde los dos lados del confesionario para que diga a su amiga que no pasa nada por abortar. El cura le dice que no, que es una nueva vida y que no puede hacerlo (aquí los guionistas han estado flojos).

Mauri empieza a rezarle a Dios: “Yo, homosexual y ateo, aunque no soy digno de que entres en mi casa, -así me decían en el colegio-, y aunque creaste el mundo y luego te dedicaste sólo a escuchar, (¿a qué logia les recuerda esta frase?) te pido que hagas algo para que mi amiga no tenga al niño”.

Esta es una de las tramas principales. En otra, el portero, Emilio, se acuesta con su nueva pareja, sin saber que es un transexual que todavía no se ha operado, y en plena acción ‘descubre el pastel’: “Es una mujer atrapada en un cuerpo”, se explica Emilio cuando sus amigos se ríen de él. Los transexuales se manifiestan para pedir respeto por su condición (¿no será propaganda ante la ley de cambio de sexo que prepara el gobierno?).

En otro momento, una de la serie le dice a su madre: “Vístete sexual, que si no te parecerás a esas beatas que van a Roma a ver al Papa”.

Es decir, en sólo dos capítulos: se ríen de la Iglesia, hacen propaganda del matrimonio homosexual, de las técnicas artificiales de fecundación, del aborto, de la manipulación de embriones humanos y su posterior destrucción, de la normalidad de la transexualidad, de la infidelidad matrimonial y de enviar a los padres ya mayores, que molestan, al asilo, es decir, también de la destrucción de la familia. Y todo ello disimulado con ese tono simpático y desenfadado de la serie. ¿Alguien da más? Los que pretenden imponernos ese pensamiento desde arriba están que se salen con esta serie. No se puede hacer mejor. Enhorabuena.

Esto es “Aquí no hay quien viva”. No sería mejor: “¿Esto no hay quien lo vea?”.

Para: nadie.

Catecismo y programa

martes, 23 de mayo de 2006 · 0 comentarios

Juan Manuel de Prada, ABC, 22-05-2006

Las declaraciones a la prensa de Francisco Vázquez, nuevo embajador español ante la Santa Sede, no han podido ser más pintureras; pero quizá estuviese probando la cuadratura del círculo, intentando a la vez satisfacer a quien lo envía de emisario y no contrariar sus convicciones religiosas. Vázquez, que ha leído el Evangelio, sabe cuán difícil es servir a dos amos. Más desafortunada se me antojó la mención específica que el nuevo embajador hizo al papel que la Iglesia podría desempeñar en el proceso abierto tras el llamado «alto el fuego permanente» de los asesinos etarras. Utilizar las palabras de Benedicto XVI con fines partidistas me parece una imprudencia indigna de un diplomático, sobre todo si se confiesa tan rendidamente católico.
Pero no eran las incontinencias de Vázquez las que quería glosar aquí, sino las muy taimadas necedades con que Fernando Moraleda, convertido en secretario de Estado de Intoxicación, respondió al breve discurso que Benedicto XVI había pronunciado ante el nuevo embajador. Descubrimos en ellas esa mezcla estragadora de malicia, bravuconería, tergiversación y argumentos cefalópodos que vienen caracterizando los mensajes que el Gobierno español lanza a las jerarquías eclesiásticas. Así, por ejemplo, el secretario Moraleda afirmó que «carece de sentido que el Estado financie a la Iglesia, porque la Constitución Española recoge que el Estado español es aconfesional»; se le olvidó, en cambio, añadir que también recoge que «los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica». Se había referido el Papa en su discurso -citando tácitamente el artículo 27 de nuestra Constitución- al «derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación acorde con sus propios valores y creencias, sin discriminación ni exclusión explícita o encubierta»; y había recordado también que la enseñanza de la religión católica debe impartirse «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales», tal como lo establece el Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre materia educativa.
El secretario Moraleda, ante la intachable y muy sucinta exposición jurídica del Papa, se sale por peteneras y aduce que el Gobierno «tiene que atender un programa y no puede atender el catecismo». Se le olvidó añadir que, antes que un catecismo o un programa, el Gobierno tiene que atender la ley, bajo cuyo imperio se halla mientras no se demuestre lo contrario (aunque no falten los indicios de que ya ha empezado a situarse por encima de ella). Y la ley establece exactamente lo que el Papa demandó.
A continuación, el secretario Moraleda lleva hasta sus últimas consecuencias esa mezcla de avilantez y pensamiento mameluco que ya habíamos detectado en su apología del programa (que es el catecismo al que se aferran quienes prefieren ignorar la ley): «El Ejecutivo garantiza a todos aquellos niños que quieran estudiar religión que lo hagan, pero nunca lo impondría a aquellos que no lo quieran; como nunca impondremos a los ciudadanos una guerra que no quieren ni un estado de las autonomías que no desean, y por eso dejamos que se expresen y decimos que este es el Gobierno de los ciudadanos». Dejaremos aparte la caspa retórica que infesta el segundo período de la oración: ese batiburrillo de clase de religión, guerra y estado de las autonomías denota una empanada mental importante, amén de una propensión demagógica con densidad de mugre. Pero, centrándonos en el primer período, ¿podría explicarnos el secretario Moraleda a quién desea intoxicar? ¿Acaso la Iglesia pretende que se imponga la enseñanza de la religión a los niños que no la quieren? ¿En qué catecismo o programa de mendacidad ha aprendido el secretario Moraleda su oficio?

El Papa al Embajador

lunes, 22 de mayo de 2006 · 2 comentarios

DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI AL SEÑOR FRANCISCO VÁZQUEZ, NUEVO EMBAJADOR DE ESPAÑA ANTE LA SANTA SEDE
Sábado 20 de mayo de 2006
Señor Embajador:
1. Me es grato recibir las cartas que acreditan a Vuestra Excelencia como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de España ante la Santa Sede, y le agradezco cordialmente las palabras que ha tenido a bien dirigirme, así como los apreciados saludos de parte de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos I, de la Familia Real, de su Gobierno y de la Nación española. Le ruego que les trasmita mis mejores deseos de prosperidad y de bien espiritual para ellos y todos los españoles, a los que tengo muy presentes en mis plegarias.He tenido ocasión de visitar varias veces su País, del cual guardo un recuerdo muy grato, tanto por la amabilidad de las personas con quienes me he encontrado, como por la abundancia y alto valor de la numerosas obras de arte y expresiones culturales diseminadas por su geografía. Es un patrimonio envidiable, que denota una brillante historia, imbuida profundamente de valores cristianos y enriquecida también por la vida de eximios testigos del Evangelio, dentro y fuera de sus fronteras. Este patrimonio comprende obras en las que sus creadores han plasmado sus ideales y su fe. Si esto se ignorara o acallara, perdería buena parte de su atractivo y significado, pero seguirían siendo, pordecirlo así, «piedras que hablan».

2. Las multiseculares relaciones diplomáticas entre España y la Santa Sede, como Vuestra Excelencia ha indicado, reflejan el vínculo constante del pueblo español con la fe católica. La gran vitalidad que la Iglesia ha tenido y tiene en su País es como una invitación especial a reforzar dichas relaciones y fomentarla colaboración estrecha entre ella y las instituciones públicas, de manera respetuosa y leal, desde las respectivas competencias y autonomía, con el finde lograr el bien integral de las personas que, siendo ciudadanos de su patria, son también en gran medida hijos muy queridos de la Iglesia. Un camino importante para esta cooperación está trazado por los Acuerdos suscritos entreel Estado Español y la Santa Sede para garantizar a la Iglesia Católica «el libre y público ejercicio de las actividades que le son propias y en especial las de culto, jurisdicción y magisterio» (art. I del primer Acuerdo, 3 de enero de 1979).

En efecto, como usted sabe, Señor Embajador, la Iglesia impulsa a los creyentes a que amen la justicia y participen honestamente en la vida pública profesional con sentido de respeto y solidaridad, para «promover orgánica e institucionalmente el bien común» (Encíclica Deus caritas est, 29). También está comprometida en la promoción y defensa de los derechos humanos, por la alta consideración que tiene de la dignidad de la persona en su integridad, encualquier lugar o situación en que se encuentre. Pone todo su empeño, con los medios que le son propios, en que ninguno de esos derechos sea violado o excluido, tanto por parte de los individuos como de las instituciones. Por eso, la Iglesia proclama sin reservas el derecho primordial a la vida, desde su concepción hasta su ocaso natural, el derecho a nacer, a formar y vivir enfamilia, sin que ésta se vea suplantada u ofuscada por otras formas o instituciones diversas. A este respecto, el Encuentro Mundial de las Familias,que tendrá lugar próximamente en territorio español, en Valencia, y que espero con ilusión, me dará oportunidad de celebrar la belleza y la fecundidad de la familia fundada en el matrimonio, su altísima vocación y su imprescindible valor social.

3. La Iglesia insiste también en el derecho inalienable de las personas a profesar sin obstáculos, tanto pública como privadamente, la propia fe religiosa,así como el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación acorde con sus propios valores y creencias, sin discriminación o exclusión explícita o encubierta. A este propósito, es para mí un motivo de satisfacción constatar la gran demanda de la enseñanza de la religión católica en las escuelas públicas españolas, lo cual significa que la población reconoce la importancia de dicha asignatura para el crecimiento y formación personal y cultural de los jóvenes. Esta importancia para el desarrollo de la personalidad del alumno es el principio básico del Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre la enseñanza y asuntos culturales, en el cual se establece que la enseñanza de la religión católica se impartirá «en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales» (art. 2). Dentro de su misión evangelizadora, la Iglesia tiene también como tarea propia la acción caritativa, la atención a cualquier necesitado que espera una mano amiga, fraterna y desinteresada que alivie su situación. En la España de hoy, como en su larga historia, este aspecto se manifiesta particularmente fecundo por sus numerosas obras asistenciales, en todos los campos y con gran amplitud de miras. Y, puesto que esta labor no se inspira en estrategias políticas o ideológicas (cf. Encíclica Deus caritas est, 31,b; 33), encuentra en su camino personas e instituciones de cualquier procedencia, sensibles también al deber de socorrer al desvalido, quienquiera que sea. Basándose en este «deber de humanidad», la colaboración en el campo de la asistencia y ayuda humanitaria ha conseguido muchos logros, y es de esperar que se fomente cada vez más.

4. Señor Embajador, al concluir este encuentro, le reitero mis mejores deseos en el desempeño de la alta misión que se le ha encomendado, para que las relaciones entre España y la Santa Sede se refuercen y progresen, reflejandoel respeto y el entrañable afecto de tantos españoles por el Papa. También espero que su estancia en Roma sea fecunda en experiencias humanas, culturales y cristianas, y usted y su distinguida familia se sientan como en sucasa, aunque sin olvidar las hermosas tierras del extremo occidental de Europa, de donde provienen, y en las que arraigó muy pronto el Evangelio, cuya difusión después, bajo el patrocinio del apóstol Santiago, contribuyó apromover y mantener vivas las raíces cristianas de Europa. Le ruego que se haga intérprete de mis sentimientos a Sus Majestades losReyes de España y a las Autoridades de tan noble Nación, a la vez que invoco abundantes bendiciones del Altísimo sobre usted, sus seres queridos y colaboradores de esa Representación diplomática.
voxpetri

El Código No Vici

domingo, 21 de mayo de 2006 · 0 comentarios

Sí, ya sé, ya ralla; pero como estamos en la semana esa en la que las películas arrasan o se estrellan, pues aquí va una batería de críticas especializadas, por si acaso:

La crítica machaca El Código da Vinci

Tostón, bodrio, aburrida... En Francia, en su primer día, sólo 200.000 espectadores, lejos de los 600.000 del estreno de Harry Potter o Star Wars.

Las críticas a la película de El Código da Vinci son demoledoras. Es larga. Es aburrida. Está llena de sermones. Es absurda.

Para muchos críticos, es evidente que las primeras cifras de taquilla han de ser espectaculares. Luego, el boca a boca perjudicará a la película. Si el primer fin de semana es flojo, la película pinchará. Sí, será un gran negocio para Sony, pero no tanto como para hacer una segunda parte.

Por el momento, en Francia va flojita. El filme de Ron Howard fue visto por unas 223.000 personas en su primer día, el pasado miércoles, lejos de las más de 600.000 que lograron las últimas entregas de Harry Potter o Star Wars.

Las críticas que circulan no la ayudarán. Juntar algunos titulares y comentarios quitan las ganas de ir al cine. Hemos hecho una selección de prensa española, europea, hispana y anglosajona.

El Código Da Vinci fue recibida por la prensa con notable frialdad, pitidos y hasta algunas risas. [...] Un especialista en simbología (Tom Hanks) es reclamado por la policía; [...] se ve envuelto en persecuciones, nuevos asesinatos, traiciones y disparates, hasta que finalmente identifica a la heredera de Jesucristo, momento en que las carcajadas de los espectadores se oyeron con claridad. Son 152 minutos de proyección en los que la película da vueltas y vueltas sobre sí misma, provocando por momentos la sospecha de que pudiera tratarse de una historia interminable.
Diego Galán, El País

La película es un rollo macabeo que dura dos horas y media, y que parece que dura cinco, en la que la supersorpresa final de la muerte se adivina como a la mitad del metraje y en la que el asexual Tom Hanks contagia al espectador su desgana por la chica y por el filme. Ni el buen arranque ni las espectaculares localizaciones mejoran esta película correosa y pesadita, tan difícil de tragar como fácil de olvidar. Cine para cabras.
Rafael Portela, 20minutos.es

No funciona nada en realidad. No tiene suspense. No es romántica. Desde luego no es divertida. Parece que estás ahí para siempre. Y eres consciente de lo duro que ha trabajado todo el mundo para intentar hacer lógico algo que básicamente quizás no se pueda filmar
Stephen Schaefer, Boston Herald

"Sophie, ¡eres la última descendiente de Cristo!, dice el inexpresivo Tom Hanks a la asombrada Audrey Tatou: y por fin el público de periodistas -hasta ese momento entumecido por el exceso de disquisiciones dementes sobre el Santo Grial (...)- explota en una carcajada liberadora".
Natalia Aspesi, La Reppublica

Resulta lenta, aburrida y plana: un "peñazo" de 150 minutos de metraje. El director Ron Howard no ha sabido imprimir ritmo ni emoción a un relato que mezcla esoterismo y misterio, al mismo tiempo que repite el discurso dogmático, y sin ningún tipo de pruebas, que aparecía en la novela y que cuestiona asuntos tan serios como la divinidad de Cristo. [...] En el caso de Paul Bettany el resultado es patético. El famoso monje Silas [...] parece una nueva versión del siniestro Emperador de La Guerra de las galaxias. [...] El Código da Vinci carece de suspense. Desde las primeras secuencias se vislumbra quién es realmente el personaje de Sophie Neveau.
Juana Samanes, Hispanidad.com

Los periodistas soltaron algún abucheo y ningún aplauso al final del film. Siguieron con atención la proyección y sólo hubo una reacción dentro de la sala. Cuando el protagonista, Tom Hanks, anuncia a Audrey Tautou que es la descendiente directa de Jesucristo, la carcajada fue sonora y general, e incluso se llegó a escuchar: "¿Nos toman por imbéciles?"
Jorge Collar, Europa Press

Sencillamente aburrió. Ni un sólo aplauso se escuchó en su primera proyección para la prensa especializada en el certamen francés, y a la salida de la función el comentario que más se escuchó fue: "¡Qué aburrida!"
Alberto Castillo, El Universal

Imagino que, en la estrategia de los responsables del márketing en producción tan lujosa y que espera multiplicar en las taquillas su inversión, figuraba el previsible y grandioso numerito de los ofendidos, pero hasta el momento no ha ocurrido nada en el bautizo de su mediocre y olvidable criatura.
Carlos Boyero, El Mundo

A pesar de los medios extraordinarios con los que ha contado (como conseguir, por ejemplo, el permiso para rodar en el interior del Museo del Louvre), no acierta ni siquiera en la medida (...) hay demasiado diálogo, y también sobradas explicaciones con una música de fondo que suena atronadoramente.
La Razón

Hay una completa falta de química entre Hanks y Tautou.
Lee Marshall, Screen International

Veinticuatro horas antes de llegar a las salas de todo el mundo, el filme pudo ser visto por más de dos mil periodistas. Luego de la proyección, que duró casi
dos horas y media, los críticos fueron muy severos con la película: no hubo un sólo aplauso. Mientras los créditos corrían por la pantalla, un silencio demoledor se apoderó de la sala. Esta quietud sólo se quebró algunos segundos, cuando algunos críticos hicieron oír sus comentarios: ácidos, irónicos y negativos.
Clarín.com

Cannes crucifica a Da Vinci. Los críticos vapulean la película de Ron Howard en la apertura del festival francés por su pesada trama y la falta de química entre la pareja protagonista. La película es un mal 'thriller' en el que la pareja protagonista, perseguida por el fraile asesino y las policías de Francia y Gran Bretaña, resuelve el enigma en apenas 24 horas. El trabajo de Howard ignora los aspectos menos cinematográficos del libro y aborda temeroso las referencias al Opus Dei salvo para recalcar que el monje protagonista se fustiga con un cilicio. Tom Hanks, ganador de dos Oscar por 'Phliladelphia' y 'Forrest Gump', no conseguirá el tercero por este trabajo. Su interpretación, plana y sin matices, se adapta a un personaje desdibujado en el que no encaja en ningún momento. Y carece de cualquier química con Audrey Tautou. La pareja no funciona ni por la diferencia de estatura, mal resuelta por la cámara, ni por la falta de complicidad interpretativa entre ambos.
El Diario Montañés

No supera en ningún momento el nivel de un placer culpable. Demasiada culpa, y placer insuficiente.
Kirk Honeycutt, Hollywood Reporter.

El Coñazo Da Vinci. 149 minutos. Ésta es la duración de El Código Da Vinci, la adaptación cinematográfica del libro de Dan Brown que se ha llevado palos por todos los lados tras inaugurar Cannes 2006 (el único lugar en el mundo donde se le pregunta a Lucas si el Emperador está inspirado en George Bush). Que pongan a parir esta peli en Cannes no sorprende, pero las críticas al nuevo film de Howard oscilan entre decepcionante (JoBlo) a directamente malo (Dark Horizons). En Metacritic le dan un 50 sobre 100, sin ir más lejos, lo que demuestra que de un libro en el que hay mucho pasatiempo y mucho código pero pocos personajes sólo se puede sacar esto: un monstruo de dos horas y media donde Hanks camina sonámbulo, la química con Tautou brilla por su ausencia y ni siquiera la presencia de Sir Ian McKellen es capaz de animar las cosas.
LasHorasPerdidas.com

Es un material esotérico, cerebral, atractivo sólo por el hecho de que lo que propone socava las afirmaciones fundamentales del cristianismo, especialmente del catolicismo romano, y por extensión de la la civilización occidental de los últimos 2.000 años. [...] Lo que iba ágil en la página se hace laborioso en la pantalla. Lo que queda es un material árido, desecado por una aproximación desesperadamente solemne. [...] Está tan sobrecargado de trama que no queda espacio para nada más, ni emociones ni notas de gracia estilística.
Variety

Brown y Howard parece que se han esfumado por los cerros de Úbeda. Sólo resta saber si Pajares y Esteso -que volverán a la gran pantalla 25 años después- mejorarán con «El Código Aparinci» la versión de Howard y Brown. Los cómicos comenzarán a rodar en junio. Esteso encarnará a un empresario transportista y Pajares a un guía turístico, de profesión: ligones. Definitivamente, «El Código Da Vinci» es una película nihilista. En ella pasa la nada y su circunstancia.
Antonio Astorga, ABC

Lo más divertido es la reacción de Ron Howard. El director se lamenta a Mike Collett en Reuters que "es frustrante que algunos críticos la hayan tratado con dureza, y es decepcionante porque soy el tipo de persona a la que le gusta complacer a todo el mundo."

Y un poco desesperado por conseguir los 50-80 millones de dólares de estreno, el director deja caer en Reuters: "Esto puede sonar como un truco comercial, pero la gente realmente responde mejor a la película la segunda vez que la ve".

Claro, otras dos horas y medio de tostón y sermones. Será por su profundidad.



Y ahora, por si alguien echa de menos un poco de seriedad un editorial de LA VANGUARDIA - 21/05/2006:

Código averiado
El estreno en las pantallas de cine de la película El código Da Vinci nos coloca ante uno de los fenómenos más singulares de la cultura de masas de los últimos tiempos: una novela muy mediocre convertida en superventas planetario y una película más mediocre aún copando la cartelera cinematográfica. Como ocurre con las denominadas canciones del verano, el fenómeno puesto en marcha por el novelista norteamericano Dan Brown muestra qué dimensión puede alcanzar en nuestra época una fusión astuta y oportunista del marketing y la literatura fácil. En una época caracterizada por el acelerado desarrollo de las redes de distribución mundial de las ideas y las mercancías, se crean oportunidades sin duda propicias para una literatura baja en calorías literarias y con muchas grasas ideológicas polisaturadas: acción, misterio, esoterismo, teoría de la conspiración y ausencia de rigor histórico.

La creciente prevención ante la comida basura parece que todavía no alcanza a los productos culturales de baja calidad. Vivimos muy atentos a la salud corporal, a la ingesta de según qué tipo de platos y bebidas, pero mucho más relajados ante la alimentación espiritual, lo cual no deja de ser una curiosa paradoja en una época en que Occidente, no el resto del planeta, parece haberse emancipado del fantasma del hambre. La globalización de la cultura apenas acaba de comenzar, y seguramente asistiremos a más fenómenos como el que hoy representa El código Da Vinci, de la misma manera que también tiende a aumentar el consumo de bienes culturales de alta calidad. Basta ver las cifras de afluencia de público a los grandes museos. No hay que ser catastrofistas.

No hay duda de que el esoterismo vende y entretiene, especialmente en una época como la actual, caracterizada por la aceleración de los cambios. La reacción del Opus Dei , organización católica que merece todo el respeto, a la cruel caricatura de que es objeto en la novela y la película ha sido mesurada, inteligente y consecuente con los nuevos tiempos.

El Tostón Da Vinci

jueves, 18 de mayo de 2006 · 2 comentarios

¡He cambiado de opinión! Ahora pienso animar a la gente a que vaya a ver la película (tranquilo, Ron). Pero antes, para que nadie me eche la culpa, despliego unas poquitas pistas, por si aún estáis a tiempo de ahorraros el dinero o dedicarlo a tomar unas copas con los amigos o a ver Misión Imposible 3.

"Cannes crucifica a Da Vinci", titula mi diario de cabecera: "Los críticos defenestran 'El Código Da Vinci' en la apertura del festival francés por su pesada trama y la falta de química entre la pareja protagonista".
"Larga y pesada", "un tostón", "una porquería", "interpretación fría y acartonada", han sido algunas de las lindezas de la crítica y el público de Cannes (se supone que entendido), a la salida. Hasta Audrey Tatou parece arrepentirse: "no estaba segura de ser la actriz adecuada para este filme".

Pero juzguen ustedes con esta colección de reseñas de los diarios más importantes del mundo; o con lo que cuenta Diego Contreras en "Sony, tenemos un problema"; o con las carcajadas en el momento crucial según recoge la SER.

Y esto por sólo poner un ejemplo entre miles. Mi amigo Javier me envía el enlace de un artículo de hoy de Alfonso Basallo, y una blogger la pista de Da Vinci's Sakrileg para los lectores alemanes, con mucho en inglés, fotos divertidas, animaciones y películas.

Pues eso.

Da Vinci y otros misterios

martes, 16 de mayo de 2006 · 1 comentarios

Siento dar la brasa con esto; pero llega el día de la ofensiva final y no puedo estarme quieto y callado. A ver si con un poco del humor de este artículo y un poco de la variedad de los enlaces que propongo al final sacamos algo positivo.

Da Vinci y otros misterios
IGNACIO URÍA
El Código Da Vinci asegura que Jesucristo y María Magdalena tuvieron un hijo. En el Real Madrid, sin embargo, el reto es descubrir si el peluquero de Guti es mejor que el de Beckham o viceversa. En los EEUU algunos dicen que Elvis está vivo. En Alemania, que Hitler no murió en el búnker, sino que huyó a Brasil, donde fue clonado por sus seguidores. Ahora bien, a los clones nunca los ha visto nadie. En Cuba, por su parte, el misterio es saber cúanto tiempo vivirá Fidel Castro, al que la revista Forbes ha descubierto una fortuna de 900 millones de dólares. Los cubanos, pobres, nunca han visto 900 dólares juntos.
La Mafia afirma que no tuvo nada que ver en el asesinato de Kennedy, que al parecer fue amante de Marilyn Monroe, la misma que rechazó a Onassis y su flota griega. Éste, para vengarse, cortejó a la viuda del presidente americano hasta que se casó con ella. Entonces Jackie Kennedy se convirtió en Onassis y pasó veranear en Skorpios, que es una isla del mar Jónico.
El Código Da Vinci insiste en su teoría conspiradora y afirma que el descendiente de Cristo anda por ahí oculto. Si fuese yo, lo proclamaría a los cuatro vientos, aunque sólo fuera para recibir la herencia. Entre tanto, la editorial de la novela-ficción vende 30 millones de libros y el autor se hace de oro, lo que no impide que le acusen de plagio en Gran Bretaña.
Los escandinavos dicen que ellos llegaron los primeros a América. Los italianos que «puede ser», pero Colón era genovés y el descubrimiento les corresponde. Esto no les gusta a los catalanes, que juran que Cristòful Colom (sic) era de Mataró. En fin, que no hay quién se aclare. Mientras tanto, los del Da Vinci, pertinaces, hacen una película sobre el libro en la que dicen que Santo Grial significa, en realidad, Sangre Real. O sea, la sangre que corre por las venas de los descendientes de Jesús y la Magdalena. Por eso un albino del Opus Dei quiere asesinarlos. Es lógico ¿cómo no me he dado cuenta antes?. Por su parte, el contable japonés de Sony Columbia, productora de la película, no da abasto y asegura que esta historia es una máquina de hacer dinero.
Algunos investigadores del antiguo Egipto dicen que las pirámides las construyeron unos extraterrestres con la ayuda de los judíos, que ya entonces andaban esclavizados por esas tierras. Por lo visto, esos marcianos también colaboraron activamente en la difusión de la religión cristiana, llegando incluso a imponer a San Pablo como ideólogo-jefe. Por cierto, San Pablo también era extraterrestre.
Hay misterios menos conocidos, pero que están a la altura de los anteriores. Por ejemplo, el secreto de Telepizza, del que aún ignoramos si está en la masa (o no). También si la selección española será eliminada en cuartos de final del Mundial o, por el contrario, se la cargarán antes. Los hombres nos preguntamos cómo es posible que las mujeres no entiendan los mapas y ellas, misteriosas, nos reprochan que no pidamos ayuda si nos perdemos en coche. Ahora bien, nada como saber a qué huelen las nubes, cuestión que me tiene en un sinvivir.
¡Ah! Se me olvidaba. Me aseguran que el descendiente de Jesucristo está secuestrado por Benedicto XVI, que lo tiene emparedado en una mazmorra romana. Si es verdad, que avisen al tipo del Opus Dei que le busca. Así podrá dedicarse a otros menesteres menos misteriosos. Por ejemplo, ser un cristiano corriente, que para algunos es una aspiración de lo más molesta.

* 90segundosAnte este maremágnum mediático que hace difícil formarse una idea propia sobre el Opus Dei y su gente incluso a personas de buena fe, el colegio Tajamar ha puesto en marcha un sitio que permite conocer el Opus Dei "en carne y hueso", sin intermediarios, sin interpretaciones: a partir de los testimonios en vídeo de personas que están o han estado en contacto con él. Ofrece una variada colección de vídeotestimonios grabados por sus protagonistas. Animan a difundirlo entre mucha gente, para que quien lo desee pueda formarse un criterio propio.

* Estupendo artículo de Marta Salazar, El Código Dan Brown,tan ponderado y ecuánime como siempre.

* Los recursos de conoze y anecdonet.

* Y, por supuesto, mi post precedente. SUERTE

Disidencia cultural

viernes, 12 de mayo de 2006 · 8 comentarios

Ya está, he podido saber cómo es la dichosa peliculita, "El Código Da Vinci":
- no hay advertencia de que sólo es ficción;
- las menciones ofensivas al cristianismo se mantienen;
- el retrato de la Iglesia católica y sus instituciones es muy negativo.
Se veía venir. Don't worry, be happy. Hay recursos de sobra para aprovechar la cosa y divertirse disintiendo.

RECURSOS EN CASTELLANO:

ANALISIS CON PROFUNDIDAD


* "Jesucristo y la Iglesia". En los últimos meses la página oficial del Opus Dei ha recibido muchas consultas sobre Jesucristo y la Iglesia, con motivo del libro y la película "Código Da Vinci". Un equipo de profesores de Historia y Teología de la Universidad de Navarra, responde a las 52 preguntas más frecuentes. Imprescindible.


* "El Código da Vinci: la película y la novela". Una asombrosa recopilación de recursos acerca del fenómeno da Vinci. Artículos de prensa, reportajes de historiadores, presentaciones en Powerpoint, etc.

INTERVENCIONES INTERESANTES

* Presentación realizada en Flash, en la página oficial de la Conferencia Episcopal Mexicana

* "El Código Da Vinci. Jugando a ser polémicos", reportaje de Juan Pablo Serra y Eva Latonda en la revista "Pantalla 90" (marzo de 2006), dependiente del Departamento de Cine de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la Conferencia Episcopal Española.

* Comentarios del profesor García Noblejas en su blog sobre periodismo, cine y literatura.

* "La novela histórica y el Código da Vinci", por José Carlos Martín de la Hoz, de la Academia de la Historia Eclesiástica.

* En otra línea, entrevista en Las Provincias de Valencia a una mujer albina, enfadada, claro:

EN INGLES

* Sitio "Jesus Decoded: catholic belief versus modern fiction". Sitio lanzado por la Conferencia Episcopal Norteamericana, que aborda de modo sencillo pero completo una gran variedad de temas: el celibato de Jesús, los cuatro primeros concilios, la divinidad de Jescuristo, los evangelios gnósticos y otros escritos no canónicos, Ignacio de Antioquía, la mujer en la Iglesia, María Magdalena, el Opus Dei, etc.

* Sitio "Da Vinci Outreach". Excelente página creada por la editorial "Ascension Press" en colaboración con "Catholic Exchange" y "Catholic Outreach", con el reto de hacer accesible, en forma de preguntas y respuestas, los temas deformados o inventados por Dan Brown. Contiene una enorme variedad de guías en PDF, de descarga gratuita, con guías didácticas para parroquias, para profesores de religión, padres de familia, etc.

* "The Da Vinci Code & Opus Dei", por Fr. John Wauck, sacerdote del Opus Dei. Como él mismo dice, "Mi propia historia parece conectar -quizás "chocar" sería la mejor palabra- con el código de Da Vinci de varias maneras. Soy sacerdote norteamericano de la Prelatura del Opus Dei, resido en la verdadera sede central del Opus Dei, que está en Roma (no en Nueva York), desde hace diez años. Estudié historia del renacimiento en la verdadera Universidad de Harvard (en la que no hay profesores de "Simbología"), y ahora trabajo como profesor en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en donde imparto un curso sobre la literatura y la fe cristiana."

* "Dismantling The Da Vinci Code", por Sandra Miesel, veterana periodista católica norteamericana.

JUEGOS DESMITIFICADORES (en castellano):

* El secreto de "El código Da Vinci". Para aprender a valorar los errores del best-seller, jugando a un desmitificador juego de preguntas y respuestas, muy aconsejable para chicos/chicas jovenes.

* "Crea tu propia novela de Dan Brown". No hay que ser un genio para hacer una novela como el Código da Vinci: es algo tan sencillo como divertido, y en cuestion de segundos. Se trata de un generador de argumentos por ordenador. Una creación genial, que no sólo es útil para pasar un buen rato. Hasta han construido en torno al invento una propuesta de actividades didácticas para el área de Lengua Castellana y Literatura.

Hay más, mucho más. Por ejemplo:

* "El Catecismo del Código da Vinci", en el blog de Cristián Ahumada, es la traducción de "The Da Vinci Code Catechism", del blog de John Wauck.

* "«El Código da Vinci»: ¿ficción o realidad?", de Santiago Guijarro Oporto en ABC, 09-05-2006.

* Las ocho dimensiones de la cristofobia y La oportunidad de El Código Da Vinci, por George Weigel.

And so on...

La Iglesia en la prensa

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Diego Contreras, profesor de periodismo en Roma, ha creado un «blog», La Iglesia en la prensa, para analizar la manera en que la Iglesia católica es tratada e interpretada por los medios de comunicación, especialmente en la prensa escrita. Permite, como buen blog, la interacción.
Contreras, que enseña «Análisis y práctica de la información» en la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz de Roma, explica que decidió empezar el blog «para compartir con algunos colegas breves comentarios y reflexiones sobre temas relacionados con la Iglesia y la prensa, o más en general con religión y comunicación. La mayoría de las personas que visitan la página trabajan en el ámbito de la comunicación, ya sea como redactores en distintos medios o bien como docentes en facultades universitarias», observa. «No digo que no existan, también aquí, intereses ideológicos, pero está libre -al menos- de las presiones económicas o de poder que se observan en otros campos de la información periodística». «Para hacer información sobre la Iglesia, o sobre la religión en general, es preciso ser muy buen profesional porque debes dar relevancia e interés general a cuestiones donde el matiz es muy importante. Y ya sabemos que los matices suelen ser las primeras "víctimas" de cierto modo de ejercer el periodismo».

«La experiencia de corresponsal en Roma me hizo ver, en contra de mi prejuicio inicial, que un porcentaje elevado de las noticias sobre la Iglesia católica tocan cuestiones relevantes para el ser humano, sea creyente o no. Son temas de envergadura con los que, antes o después, acabamos por confrontarnos, un buen termómetro para medir la salud del periodismo y de las prácticas periodísticas. Muestra, más que otras secciones de actualidad, cuál es el punto de vista del autor sobre lo que escribe». De hecho, a esos temas ha dedicado su libro «La Iglesia católica en la prensa» (2004, EUNSA). «Es este, con frecuencia, el "hermano pobre" en muchos medios de
comunicación. Y en parte todavía lo es. Pero me parece que está creciendo el interés por los temas humanos de fondo. Un ejemplo reciente es la institución en la CNN de un corresponsal para una nueva sección llamada "fe y valores"».

«Según mi punto de vista, en un mundo donde hay un exceso de datos sueltos y una gran falta de una visión de conjunto que les dé sentido, tiene cada vez más espacio un periodismo que no se quede en la superficie», resalta. Está afectada por varios virus: uno de ellos es el "infotaiment", la mezcla entre información y entretenimiento con el que se busca mayor audiencia. «En definitiva, hay que conseguir ser interesante sin caer en la banalidad, y eso no está al alcance de todos», afirma.

Un meme y no más

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Hispanicus me ha propuesto participar en este "meme". Soy de los que rompe todas las cadenas, cuanto peor es la amenaza antes la rompo; pero después de hacer oídos sordos al primero que me propusieron, este lo voy a seguir, como si fuera un rito iniciático de la blogosfera: ES LA ÚLTIMA VEZ (...o no). Ya sabeis como funciona esto, uno responde a las preguntas y se las envia a...5 bloggers avisándoles para que participen.

1. ¿Por qué creaste o ingresaste en tu blog?
Un amigo me propuso visitar el suyo, por curiosidad probé a ver qué era esto y cuando me dí cuenta, ya tenía mi blog. Lo sigo porque por mi trabajo leo muchas cosas interesantes (y muchas tonterías) y quiero "rebotarlas", para que lleguen a más gente: es una manera de amplificar y de desahogar mis inquietudes.

2. ¿Cuántas bitácoras lees al dí­a a parte de la tuya?
Una o ninguna, algún día dos o tres, los menos.

3. ¿Sabes lo que es un lector de rss? Si es afirmativo, ¿cuál usas?
Sé qué es; pero no uso ninguno.

4. ¿Has baneado alguna vez a gente de los comentarios?
¿Qué es "banear"?

5. ¿Cuál es el beneficio y cuál el perjuicio que te ocasiona este mundo de los blogs? Perjuicio, ninguno. Beneficio, hacer algo para que las buenas ideas y argumentos lleguen a más gente y entrar en contacto con otros blogueros, gente estupenda, con la que establecer una cierta relación y/o darme cuenta de que no estoy solo en esto de cambiar a mejor este mundo nuestro tan apasionante.

Como veis, he respondido en serio; ahora me toca incordiar a: diario independiente digital, caraacara, cosasclaras, milibreopinion y kikoruiz. Perdón, perdón...

Ante la “epidemia” del Código

jueves, 11 de mayo de 2006 · 0 comentarios

(Omitimos “da Vinci”, por respeto a la grandeza del artista, manipulado para la ocasión)
Artículo escrito por Barto Menchén.


Un grupo de profesores preocupados por la tolerancia, la convivencia pacífica y la higiene mental, avisan al potencial espectador de los posibles riesgos que corre si, instalado cómodamente en su butaca, se embarca en el viaje que le propone el “Código”.

¿Es cierto que la película puede influir negativamente en el espectador?
Sí. Si usted forma parte del grupo de riesgo puede quedar dañado intelectual y sicológicamente.

¿Quiénes forman parte de ese grupo de riesgo?
Los que presentan algunos de los siguientes rasgos expuestos a continuación; hemos añadido los riesgos que les acompañan.

A) Rasgo: personas crédulas, con poco sentido crítico, a las que cuesta distinguir la ficción de la realidad.
Riesgo: es posible que al ver la película aumente la dificultad para distinguir lo real de lo inventado. En la película hay unas cuantas cosas reales(los cuadros en que se apoya y los lugares en que se desarrolla) pero el modo en que se presentan e interpretan es fruto de la invención y de la imaginación. Realidad y ficción están pasadas por la batidora y es muy laborioso volverlas a separar a partir de la papilla resultante. La papilla es fácil de tomar, pero produce problemas de digestión y empacho mental .

B) Rasgo: personas que sufren anorexia histórica y cultural por falta de alimentación.
Riesgo: sus lagunas sobre la historia de la Iglesia y de Occidente, sobre la diferencia entre evangelios apócrifos y canónicos, sobre Leonardo da Vinci…se rellenarán con errores y se cumplirá una vez más que “a menor grado de información mayor posibilidad de manipulación”. Tomar medicación equivocada es peor que no tomar ninguna.

C) Rasgo: personas apasionadas por lo “secreto” y “oculto”. Piensan que alguien tiene la llave maestra que abre todas las puertas de la realidad, y que a ellos les van a dar una copia. Tendentes al esoterismo (lo oculto) y al “gnosticismo” que sostiene que la salvación llega por el conocimiento (gnosis) y no por la redención. No hace falta luchar, sino conocer; y esa es una propuesta fácil de aceptar porque es cómoda de cumplir.
Riesgo: pensar que la fantasía engloba y aclara la realidad porque es una realidad de tipo superior, cuando lo cierto es que la fantasía es todo menos “realidad”. La fantasía puede ayudarnos a penetrar en la realidad, pero esta es mucho más rica y luminosa; y si descubrimos la luz que hay en ella, se disipan las sombras tenebrosas que, a veces, puede crear la imaginación. La realidad juzga a la imaginación y no al revés.

D) Rasgo: personas con fobias o resentimiento contra la Iglesia Católica, o más en general contra cualquier iglesia cristiana.
Riesgo: consumiendo productos como esta película, una fobia o resentimiento leve, que pudiera tener una fácil curación, puede degenerar en odio o intolerancia severa.

¿Y si uno no es crédulo, ni ignorante, ni esotérico, ni presenta ningún tipo de alergia a lo católico?

Entonces, probablemente, saldrá indemne de la proyección.
Pero, ¿no podría usted emplear el dinero de la entrada para ayudar a algún programa de desarrollo y formación para los más necesitados? . A fin de cuentas, ellos no tienen culpa de su ignorancia; y sin embargo, pueden sufrir el contagio de epidemias como esta, que se extienden con su contribución a la taquilla, haciendo cada vez más ricos a los que las difunden.

O ir a ver otra película...

La barbarie de bata blanca

lunes, 8 de mayo de 2006 · 1 comentarios

Jaime Nubiola es profesor de Filosofía en la Universidad de Navarra
La Gaceta de los Negocios, 6 de mayo de 2006

En estas semanas he tenido ocasión de volver a leer la Trilogía de Auschwitz en la que Primo Levi narra el horror cotidiano del campo de trabajo al que fue conducido en febrero de 1944 y en el que permaneció hasta la liberación por el ejército ruso en enero de 1945. Se trata de una descripción lúcida y mesurada de la degradación humana que llega al fondo del alma y que aspira a hacerse inolvidable. "Si comprender es imposible, conocer es necesario -explicaba Levi en una entrevista compilada en el mismo volumen-, porque lo sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo: las nuestras también". Mi lectura de aquel impresionante testimonio ha coincidido con los trámites parlamentarios de la nueva Ley de Técnicas de Reproducción Humana Asistida y con el frontal rechazo de la Iglesia católica hacia esas prácticas, que -en palabras contundentes del Arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián- "son una auténtica barbarie de bata blanca al servicio de fuertes intereses económicos".

Las recientes declaraciones del director del Instituto de Salud Carlos III sobre las líneas maestras de la nueva Ley de Investigación Biomédica han acrecentado todavía más mi inquietud. Francisco Gracia Navarro decía a la prensa que los embriones sobrantes de los procesos de fecundación in vitro "si no se usan para investigar, se acabarían tirando a la basura". Este argumento trajo de inmediato a mi cabeza las investigaciones de los médicos nazis con los condenados a muerte en los campos de exterminio, descritas por Robert Jay Lifton en The Nazi Doctors: ya que iban a morir se trataba de que su muerte fuera al menos útil para algo. Estudiar su muerte por congelación podría, por ejemplo, ayudar a salvar las vidas de los pilotos alemanes
derribados sobre las gélidas aguas del Báltico.

Hace casi veinte años tuve ocasión de visitar Szczecin, la hermosa ciudad polaca junto al Báltico, para establecer un acuerdo entre mi Universidad y la de aquella ciudad que estrenaba en aquel momento su primer rector no comunista. De mi visita quiero traer a mi recuerdo la entrevista con el obispo de la ciudad, Mons. Kazimierz Majdánski, estrecho amigo de Juan Pablo II. Me había invitado a merendar y cuando advertí la generosa ración que me ofrecían las dos monjas que nos atendían y el escaso alimento que ofrecían al obispo, me explicó que su estómago había quedado irreversiblemente destrozado por las investigaciones médicas nazis. No pregunté más en aquel momento, pero años más tarde tuve ocasión de leer las memorias de Majdánski
en las que describe las investigaciones a las que había sido sometido en Dachau: "No teníamos ni siquiera fuerzas ni voluntad para quejarnos, para gritar con los sufrimientos que nos producían los tremendos experimentos, las frecuentes operaciones a que nos sometían. Con aire de desprecio aparecían los médicos en la sala en la que se condensaba un sufrimiento cada vez mayor. Y mostraban una absoluta despreocupación por el hombre número, el hombre cobaya".

Quizá por este recuerdo no he podido leer sin un estremecimiento las palabras del director del Instituto de Salud Carlos III dando la bienvenida a la nueva legislación que autoriza la llamada "clonación terapéutica" y la investigación con los "embriones sobrantes".

No tenemos en nuestro país campos de exterminio en los que se hagan experimentos con cobayas humanas, pero sí disponemos ya de una legislación que abre las puertas a esas terribles pesadillas que degradan irreversiblemente a sus autores, a quienes las financian y a quienes -quizás ingenuamente- las autorizan. Más aún, acaba de inaugurarse en Sevilla a bombo y platillo un centro dedicado a la investigación con células madre procedentes de esos embriones sobrantes con la pretensión de generar células productoras de insulina que puedan implantarse a enfermos de diabetes.
Mientras el presidente del Gobierno declaraba en la inauguración que la investigación con células madre no debía someterse a "frenos artificiales impuestos", ya que eso "frena el progreso", el presidente de la Conferencia Episcopal rechazaba ese mismo día esta reciente legislación argumentando de manera persuasiva: "Aunque sea grande la ilusión de que las enfermedades sean curadas, aunque sea muy legítima la aspiración de un matrimonio a prolongarse en los hijos, esos sentimientos no pueden sobreponerse a la verdad sobre el ser humano. Si el fin no justifica los medios, nunca el ser humano puede ser reducido a medio ni utilizado como instrumento".

Esta es la cuestión decisiva. Nunca un ser humano, llámesele "embrión", "pre-embrión", "masa de células", "embrión sobrante" o como se quiera, puede ser utilizado como instrumento de investigación con la excusa de que de todas maneras va a ser tirado a la basura. Ni siquiera es un argumento suficiente el cuestionar su condición humana. Recuerdo ahora cómo el sabio civilista Francisco Sancho Rebullida argumentaba ante el Senado con ocasión de la despenalización del aborto que si se admite la duda acerca de la condición humana del embrión, bastaría esa duda "para excluir toda intervención destructiva o instrumentalizante -nunca se debe admitir y
autorizar el riesgo de matar a un hombre-, del mismo modo que uno debe abstenerse de golpear o de disparar en la oscuridad a una figura que no se distingue bien, pero que pudiera ser un hombre".

Me parece que un aviso en esta misma dirección debería haber sido el fraude descubierto en estos últimos meses del investigador coreano Hwang Woo Suk, quien había literalmente "fabricado" los resultados de sus investigaciones sobre clonación humana y había logrado publicarlos en Science, la revista científica más prestigiosa del mundo. Hwang Woo Suk había llegado a convertirse en un héroe nacional en su país, acumulando distinciones y recursos económicos para proseguir con sus investigaciones. El deseo de incrementar todavía más su notoriedad le había llevado a inventar unos resultados que nadie pudo replicar. Donald Kennedy, presidente emérito de Stanford y editor de Science, declaraba en enero en un simposio a raíz de
este escándalo: "El fraude científico no es nuevo y no es raro, pero afortunadamente tampoco es común".

Quizá la situación planteada en nuestro país sea un caso de la "ceguera ética" que denunciaba Benedicto XVI en su reciente encíclica. Parece como si el interés económico o el afán de notoriedad hubieran deslumbrado a quienes debían respetar por encima de todo a la persona. Han quedado ciegos como los médicos nazis que pusieron su ciencia al servicio del mal. Cuando los políticos e investigadores de nuestro país hablan del "potencial investigador de los embriones" da la impresión de que están hablando de la formidable capacidad que tienen los embriones, si se investiga sobre ellos, de hacer famosas o ricas a las personas y empresas implicadas en esta industria: ésta es la barbarie de bata blanca.

Entre los dos siglos

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PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE AMANDO DE MIGUEL “ENTRE LOS DOS SIGLOS”, EN EL TEATRO MIRA DE POZUELO DE ALARCÓN, EL DÍA 11 DE ENERO DE 2006, POR BLAS CAMACHO ZANCADA

“… El pensamiento dominante es el conjunto de fuerzas económicas y culturales que se dicen progresistas y que controlan el grueso de los medios de comunicación en su más amplio sentido. El “pensamiento dominante” ha llevado a que el Gobierno socialista actual (su caracterización más visible) se contamine de un extraño complejo de Penélope, por el que haya que deshacer todo lo que hizo el PP en el Gobierno. Esa obsesión desplaza la ejecución de muchas reformas necesarias. Por cierto, la tal Penélope (la mujer de Ulises, no la actriz) está muy lejos de comprender el símbolo de la fidelidad conyugal, con el que ha pasado a la leyenda.

Digo pensamiento, mejorando lo presente, porque se despliega un ramillete de ideologías disparatadas. Se expresa a través de palabras huecas y sesquipedálicas con el acento tónico en la primera sílaba: solidaridad, multiculturalismo, antiglobalización, alianza de civilizaciones. Al final, todo es simplicísimo: se trata de oponerse a los Estados Unidos y en general a los valores consagrados de la cultura occidental. Parece una idea suicida. Peor, es una idea cretina. Pero es la que domina en los cuarteles intelectuales. Con lo que nos ha costado ingresar en el club de “los aliados” (las democracias establecidas), y ahora nos fascinan otra vez las dictaduras y los populismos. Bueno, fascinan a nuestro Gobierno. Siempre hay un lelo que, con sonrisa beatífica, se siente encandilado al ver las circunvoluciones que dibuja la trayectoria del vuelo del moscardón”.

Proyecto prohibido

jueves, 4 de mayo de 2006 · 4 comentarios

PROYECTO PROHIBIDO, por José María Ferreira.
Ediciones Atlantis Narrativa. ISBN: 84-96621-02-2. Primera edición: marzo de 2006. 528 páginas.18 euros.

Sinopsis: Mayo del año 2006. El Gobierno otorga el primer permiso a un centro sanitario, el Nou Hospital valenciano, para practicar la clonación terapéutica en España. Dos jóvenes y brillantes médicos que acaban de terminar su especialidad en el Hospital General Universitario son contratados para trabajar en ese centro. Uno de ellos es elegido para participar en el proyecto pero muere en extrañas circunstancias unas semanas más tarde. Su amigo comienza a investigar lo que realmente ha sucedido, acabando por descubrir la realidad estremecedora que se oculta tras los experimentos que se llevan a cabo en el Nou Hospital.

Comentario: Proyecto prohibido es una novela que se adelanta en el tiempo. Cuando comienza la historia que constituye la trama del libro, se suponen ya aprobadas la nueva ley de reproducción asistida y la ley de investigación biomédica en España, actualmente en trámite parlamentario. El libro arranca con un debate en el primer capítulo que ayuda al lector a situarse respecto al contenido de las nuevas leyes.

La primera parte de la novela combina la historia que introduce a los personajes en cierta situación de intriga, con el aporte de datos científicos al alcance del público no especializado. Se incluye un glosario de términos, en la parte final del libro, al que el lector puede acudir si desconoce el significado de algunas de las palabras y expresiones que aparecen.

En el prólogo del libro, el autor aclara expresamente que la historia que se cuenta en la novela es ficción. De hecho, todo lo que se relata -a excepción del debate del primer capítulo- está datado en fechas posteriores a la elaboración de la novela. Los personajes principales son también ficticios. Sin embargo, todos los demás datos científicos que se aportan son absolutamente reales y están marcados con una referencia a la fuente de donde proceden. En este sentido, podría ser considerada como una novela periodística o de investigación, teniendo en cuenta la abundancia de documentación a la que se hace referencia.

La novela ofrece una visión de respeto de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural.

La novela se presenta el día 7 en Madrid pero ya está a la venta en Madrid y en Valencia (Soriano) y puede pedirse en librerías.

El engaño Da Vinci

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Lo que faltaba, por si no tuviéramos bastante con Brown y compañía, el "plagiado" Baigent se descuelga ahora con gilipolleces XXL del tipo "Los evangelios son teológicos, no históricos. No tenemos nada, nos movemos entre hipótesis y conjeturas" o "La Biblia es extravagante. Carece de cualquier prueba, es inconsistente e inverosímil, contiene la versión más increíble de la vida de Jesucristo".

Quizá con esto está tratando de sacar unos euros que le ayuden a pagar los gastos del juicio contra Brown; aunque seguro que la editorial de sus libros (estos sí verdaderamente extravagantes, inconsistentes, inverosímiles e increíbles) le ayudará un poco: Brown y Baigent comparten editora.

Para un poco de claridad, la siguiente reseña de un libro recién aparecido:


¿Los cuatro evangelios o los evangelios gnósticos?
La gnosis en calderilla y los millones en caja
ACEPRENSA 048/06, 03-05-2006

"El Código Da Vinci" intenta hacer creer al lector que le está descubriendo hechos y doctrinas, ocultados por la Iglesia, y que se encuentran en textos de la primitiva comunidad cristiana. En el libro "El engaño Da Vinci", recientemente publicado por Ediciones Palabra, Mark Shea y Edward Sri, responden a 100 preguntas relacionadas con estos temas. Reproducimos algunas sobre los evangelios.

— "El Código Da Vinci" dice que los Manuscritos del Mar Muerto y los de Nag Hammadi –no los libros del Nuevo Testamento– son "los primeros documentos cristianos". ¿Es cierto? En cualquier caso, ¿qué son esos escritos?

— Este es un ejemplo más de cómo "El Código Da Vinci" no ofrece los más básicos hechos históricos ciertos. Los Manuscritos del Mar Muerto no son en absoluto documentos cristianos... ¡son judíos! Se trata de una colección de unos 850 manuscritos de un grupo de antiguos judíos conocidos como los esenios. Esta secta de ascetas vivía en Qumran, cerca del Mar Muerto, entre el siglo II a.C. y el primer siglo d.C. y los manuscritos fueron hallados en una cueva de esa zona en 1947. Ni se encontraron allí documentos cristianos, ni los documentos del Mar Muerto mencionan a Jesús o al cristianismo. Son textos enteramente judíos. (...)


Los documentos de Nag Ham-madi fueron encontrados en 1945 cerca de la ciudad de Nag Hammadi en Egipto. Constan de una serie de más de cincuenta textos [escritos en copto –la lengua egipcia hablada por los cristianos de Egipto y escrita con caracteres griegos–, que son traducciones del griego] y representan la mayor y más importante colección de escritos gnósticos. Venerados en "El Código Da Vinci", estos documentos contienen muchas ideas gnósticas que no aparecen en los primeros documentos cristianos.

Los expertos opinan que la mayoría de los documentos de Nag Hammadi son copias de textos originales escritos en los siglos III y IV, aunque hay quien opina que algunos de esos textos pueden datarse lo más pronto en el 150 d.C. No obstante, incluso aceptando esta primera fecha, el año 150 es muy posterior a los textos escritos del Nuevo Testamento.

Prácticamente, todos los estudiosos –cristianos y no cristianos– reconocen que el Nuevo Testamento fue escrito durante el siglo I, con algunas Cartas de Pablo fechadas entre los años 50 a 100 d.C., antes de los primeros textos de Nag Hammadi. Por lo tanto, los manuscritos de Nag Hammadi no son los "primeros documentos cristianos", pues han pasado generaciones después de los escritos de Pablo y de los Evangelios.

— Sin embargo, "El Código Da Vinci" afirma que se tomaron en cuenta "más de ochenta evangelios" para el Nuevo Testamento, y que únicamente se eligieron los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. ¿Es cierto?

— Brown intenta hacer creer a sus lectores que los gnósticos y otros grupos escribieron alrededor de ochenta "evangelios" diferentes, y que esos evangelios rivalizaron con los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Pero no hubo cerca de ochenta "evangelios" flotando alrededor de la primitiva Iglesia. Limitémonos a estudiar los manuscritos de Nag Hammadi, (...) que constan de solo cuarenta y cinco títulos. Y de esos cuarenta y cinco, únicamente cinco reciben, en realidad, el título de "evangelios".

Además, durante el primer siglo después de los apóstoles, la Iglesia ya había reconocido los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan como escritos acreditados, inspirados por el Espíritu Santo, y parte del Canon del Nuevo Testamento. Por ejemplo, antes del 125 d.C., cuando un obispo de la Iglesia primitiva llamado Papías describe el modo en que los apóstoles le han transmitido las palabras y los hechos de Jesús, menciona tres de los evangelios del Nuevo Testamento (Mateo, Marcos y Juan), pero ningún evangelio gnóstico. Asimismo, cuando, en el 170 d.C., Taciano recopila los distintos evangelios en un texto armonizado, sintetiza los de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, pero ningún evangelio gnóstico. A finales del siglo II el cuádruple evangelio está ampliamente asentado en la tradición cristiana, hasta el punto de que, en el 170 d.C., Ireneo escribe que los cuatro evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan son unos hechos tan asentados como las cuatro esquinas del mundo y los cuatro vientos. (...) "El Verbo... nos ha dado un Evangelio en cuatro formas, compenetrado de un solo Espíritu" ("Adversus haereses", III).

— No había oído hablar de los evangelios gnósticos hasta que leí "El Código Da Vinci". ¿Acaso los ha mantenido en secreto la Iglesia católica?

— "El Código Da Vinci" intenta hacer creer a sus lectores que están conociendo un gran secreto guardado para el público; es decir, que aquellos evangelios alternativos de la primitiva cristiandad habían sido descubiertos, pero ¡la Iglesia católica no desea que los conozcas! No obstante, la realidad es que el descubrimiento de los manuscritos de Nag Hammadi es una noticia pasada que, hace décadas, atrajo la atención de los medios. Poco después de su descubrimiento en 1945, los textos fueron accesibles al público en general. En 1959 apareció la traducción inglesa del Evangelio de Tomás. Y esos documentos llamaron aún más la atención a finales de 1970, cuando se publicó la primera traducción íntegra de "The Nag Hammadi Library", y las ideas que contenían esos documentos fueron popularizadas en 1979 en el libro de Elaine Page "The Gnostic Gospels". ¡No hay secretos! El interés público por los documentos de Nag Hammadi es más antiguo que la música disco. Dirígete a una librería y encontrarás una copia de esos textos. Incluso puedes leer los documentos de Nag Hammadi "on-line" en la Gnostic Society Library.

¿Quién o qué es el embrión humano?

miércoles, 3 de mayo de 2006 · 0 comentarios

Declaración de la Academia Pontificia para la Vida
CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 29 abril 2006 (ZENIT.org).

- Publicamos la declaración final del congreso organizado por la Academia Pontificia parta la Vida sobre «El embrión humano en la fase de la preimplantación». Este documento fue publicado en la edición italiana del «L'Osservatore Romano» el 23 de marzo de 2006.

Con ocasión de su XII asamblea general, la Academia pontificia para la vida ha celebrado un congreso internacional sobre el tema: «El embrión humano en la fase de la preimplantación. Aspectos científicos y consideraciones bioéticas». Al final de los trabajos, la Academia pontificia para la vida desea ofrecer a la comunidad eclesial y a la sociedad civil en su conjunto algunas consideraciones sobre lo que fue objeto de su reflexión.

1. A nadie escapa que gran parte del debate bioético contemporáneo, sobre todo durante los últimos años, se ha centrado en la realidad del embrión humano, ya sea considerado en sí mismo ya en relación a la actuación de los demás seres humanos con respecto a él. Eso se explica bien teniendo en cuenta que las múltiples implicaciones (científicas, filosóficas, éticas, religiosas, legislativas, económicas, ideológicas, etc.) vinculadas a estos ámbitos acaban inevitablemente por catalizar diferentes intereses, así como por atraer la atención de quienes buscan un obrar ético auténtico.

Por eso, resulta ineludible afrontar una cuestión fundamental: «¿Quién o qué es el embrión humano?», para poder derivar de una respuesta fundada y coherente a esa pregunta criterios de acción que respeten plenamente la verdad integral del embrión mismo. Con ese fin, según una correcta metodología bioética, es necesario ante
todo dirigir la mirada a los datos que pone a nuestra disposición la ciencia más actualizada, permitiéndonos conocer con gran detalle los diversos procesos a través de los cuales un nuevo ser humano inicia su existencia. Esos datos deberán ser sometidos luego a la interpretación antropológica, con el fin de poner de relieve sus significados y sus valores emergentes, a los cuales, por último, es preciso hacer referencia para derivar las normas morales del obrar concreto, de la praxis
operativa.

2. Así pues, a la luz de los logros más recientes de la embriología se pueden establecer algunos puntos esenciales reconocidos universalmente:

a) El momento que marca el inicio de la existencia de un nuevo «ser humano» está constituido por la penetración del espermatozoide en el oocito. La fecundación impulsa toda una serie de acontecimientos articulados y transforma la célula huevo en «cigoto». En la especie humana entran dentro del oocito el núcleo del espermatozoide (incluido en la cabeza) y un centríolo (el cual desempeñará un papel decisivo en la formación del huso mitótico en el acto de la primera división celular); la membrana plasmática queda fuera. El núcleo masculino sufre profundas
modificaciones bioquímicas y estructurales que dependen del citoplasma ovular y que van a predisponer la función que el genoma masculino comenzará inmediatamente a desarrollar. En efecto, se asiste a la descondensación de la cromatina (inducida por factores sintetizados en las últimas fases de la ovogénesis) que hace posible la transmisión de los genes paternos.

El oocito, después del ingreso del espermatozoide, completa su segunda división meyótica y expulsa el segundo glóbulo polar, reduciendo su genoma a un número haploide de cromosomas con el fin de reconstituir, juntamente con los cromosomas llevados desde el núcleo masculino, el cariotipo característico de la especie. Al mismo tiempo, lleva a cabo una «activación» desde el punto de vista metabólico con vistas a la primera mitosis.

Siempre es el ambiente citoplasmático del oocito el que lleva al centríolo del espermatozoide a duplicarse, constituyendo así el centrosoma del cigoto. Ese centrosoma se duplica con vistas a la constitución de los microtúbulos que compondrán el huso mitótico.

Los dos set cromosómicos encuentran el huso mitótico ya formado y se disponen en el ecuador en posición de metafase. Siguen las demás fases de la mitosis y al final el citoplasma se divide y el cigoto da vida a los primeros dos blastómeros.

La activación del genoma embrional es probablemente un proceso gradual. En el embrión unicelular humano ya son activos siete genes; otros se expresan en el paso de la fase de cigoto a la de dos células.

b) La biología, y más en particular la embriología, proporcionan la documentación de una dirección definida de desarrollo: eso significa que el proceso está «orientado» -en el tiempo- en la dirección de una progresiva diferenciación y adquisición de complejidad y no puede retroceder a fases ya recorridas.

c) Otro punto ya adquirido con las primerísimas fases del desarrollo es el de la «autonomía» del nuevo ser en el proceso de autoduplicación del material genético.

d) También están estrechamente relacionados con la propiedad de la «continuidad» las características de «gradualidad» (el paso, necesario en el tiempo, de una fase menos diferenciada a la más diferenciada) y de «coordinación» del desarrollo (existencia de mecanismos que regulan en un conjunto unitario el proceso de desarrollo). A estas propiedades -al inicio casi olvidadas en el debate bioético- cada vez se les da mayor
importancia en los últimos tiempos, a causa de los logros positivos que la investigación ofrece sobre la dinámica del desarrollo embrional incluso en la fase de «mórula» que precede a la formación de blastocito. El conjunto de estas tendencias constituye la base para interpretar el cigoto ya como un «organismo» primordial (organismo monocelular) que expresa coherentemente sus potencialidades de desarrollo a través de una continua integración primero entre los diversos componentes internos y luego entre las células a las que da lugar progresivamente. La integración es tanto morfológica como bioquímica. Las investigaciones que se están llevando a cabo desde hace ya algunos años no hacen más que aportar nuevas «pruebas» de estas realidades.

3. Esos logros de la embriología moderna necesitan ser sometidos al análisis de la interpretación filosófico-antropológica para poder percibir los grandes valores que todo ser humano, aunque sea en la fase embrional, lleva consigo y expresa. Por consiguiente, se trata de afrontar la cuestión fundamental del status moral del embrión.

Es sabido que, entre las diversas propuestas hermenéuticas presentes en el debate bioético actual, se han indicado varios momentos del desarrollo embrional humano a los cuales unir la atribución al mismo de un status moral, a menudo aduciendo razones fundadas en criterios «extrínsecos» (es decir, partiendo de factores externos al embrión mismo). Pero ese modo de proceder no es idóneo para identificar realmente el status moral del embrión, dado que todo posible juicio acaba por basarse en elementos totalmente convencionales y arbitrarios.

Para poder formular un juicio más objetivo sobre la realidad del embrión humano y, por tanto, deducir indicaciones éticas, es preciso más bien tomar en cuenta criterios «intrínsecos» al embrión mismo, comenzando precisamente por los datos que el conocimiento científico pone a nuestra disposición. A partir de ellos se puede afirmar que el embrión humano en la fase de la preimplantación es: a) un ser de la especie humana; b) un ser individual; c) un ser que posee en sí la finalidad de desarrollarse en cuanto persona humana y a la vez la capacidad intrínseca de realizar ese desarrollo.

¿De todo ello se puede concluir que el embrión humano en la fase de la preimplantación ya es realmente una persona? Es obvio que, tratándose de una interpretación filosófica, la respuesta a esta pregunta no es de «fe definida» y permanece abierta, en cualquier caso, a ulteriores consideraciones.

Con todo, precisamente a partir de los datos biológicos de los que se dispone, consideramos que no existe ninguna razón significativa que lleve a negar que el embrión es persona ya en esta fase. Naturalmente, eso presupone una interpretación del concepto de persona de tipo substancial, es decir, referida a la misma naturaleza humana en cuanto tal, rica en potencialidades que se expresarán a lo largo de todo el desarrollo embrional y también después del nacimiento.

En apoyo de esta posición, conviene observar que la teoría de la animación inmediata, aplicada a todo ser humano que viene a la existencia, resulta plenamente coherente con su realidad biológica (así como en «substancial» continuidad con el pensamiento de la Tradición). «Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre; yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras. Mi alma conocías cabalmente», dice el Salmo (Sal 139, 13-14), refiriéndose a la intervención directa de Dios en la creación del alma de todo nuevo ser humano.

Además, desde el punto de vista moral, por encima de cualquier consideración sobre la personalidad del embrión humano, el simple hecho de estar en presencia de un ser humano (y sería suficiente incluso la duda de encontrarse en su presencia) exige en relación con él el pleno respeto de su integridad y dignidad: todo comportamiento que de algún modo pueda constituir una amenaza o una ofensa a sus derechos fundamentales, el primero de los cuales es el derecho a la vida, ha de considerarse
gravemente inmoral.

Para concluir, deseamos hacer nuestras las palabras que el Santo Padre Benedicto XVI pronunció en su discurso a nuestro congreso: «El amor de Dios no hace diferencia entre el recién concebido, aún en el seno de su madre, y el niño o el joven o el hombre maduro o el anciano. No hace diferencia, porque en cada uno de ellos ve la huella de su imagen y semejanza (cf. Gn 1, 26). No hace diferencia, porque en todos ve reflejado el rostro de su Hijo unigénito, en quien "nos ha elegido antes de la
creación del mundo (...), eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos (...), según el beneplácito de su voluntad" (Ef 1, 4-6) (Discurso a los participantes en la asamblea general de la Academia Pontificia para la Vida y al Congreso internacional sobre «El embrión humano en la fase de la preimplantación», 27 de febrero de 2006: L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 3 de marzo de 2006, p. 4).

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